¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 2: La carta.

Colin detuvo su coche al llegar a la puerta de mi casa. Adoraba mi hogar. Granada era una ciudad antigua, pero preciosa. Mis padres habían conseguido una bonita casa en una zona poco concurrida de la ciudad pero que tenía unas vistas preciosas. 
- ¿Quieres que entre? - dijo Colin a mi lado.
-No. - me apresuré en decir. Tenía muchísimas cosas que hacer y prepara. - Tengo que hacer mucha tarea y estudiar.
- Mirame un segundo. - Colin me cogió la barbilla y la alzó suavemente. Noté como sus preciosos ojos marrones indagaban en los mios. - A tí te pasa algo.
- ¿A mi? ¡Qué va! - intenté mentir.
- ¿Seguro? - Se recostó en su asiento, pero seguía mirándome.
- Seguro. - estaba incómoda, tenía que salir de aquí. - Voy para dentro. Mi padre seguro que está mirando por la ventana.
- Bueno. - Dijo no muy convencido de lo que acababa de decir. - Hasta mañana.
Me besó y se alejó con el coche. Me giré hacia mi casa y entré en ella. Mi madre estaba en la cocina terminando de preparar el almuerzo, mi padre acababa de encender el televisor después de preparar la mesa y Matt, bueno, Mat simplemente vagueaba. Matt tenía 25 años y era mi hermano, nos habíamos llevado terríblemente mal hace unos años, pero afortunadamente, ahora nos soportábamos bastante bien, sobre todo, desde que se echó novia y ahora está menos encima de mí.
- ¿Claire has cogido el correo? - chilló mi padre desde el salón.
- No, papá. Ahora mismo voy.
Dejé la cartera en la entrada y volví a cruzar la puerta para coger el correo.
Volví a entrar ojeando los nombres de los sobres. Siempre lo mismo; Papá, mamá, mamá, papá, mamá, Claire... Un momento. ¡CLAIRE! Miré el sobre intrigada. Era un sobre enorme y traia una carta adherida. Su escudo me llamó la atención. ¿De que me sonaba?
Dejé las demás cartas sobre la mesa.
- Ve a lavarte las manos y vuelve enseguida- dijo mi madre volcando los espagetis recien hechos en los platos de mi hermano y mi padre que miraban expectantes la comida.
Yo estaba inmersa en la carta. No conseguia recordar ese escudo. Me dirigí hacia el cuarto de baño, me lavé las manos y por fín me decidí a abrirla. La caligrafia intentaba simular una escritura antigua, algo que me pareció muy peculiar. Comencé a leerla.
"Estimada señorita Williams:
Nos complace el honor de anunciarle que ha sido admitida en la prestigiosa 
universidad de medicina de Londres. El curso comenzará con la finalización del
verano. Sus libros serán expuestos en la biblioteca de la universidad a partir del                             mes de agosto. Enhorabuena.
 Un cordial saludo.
La administración."
¡CLARO! ¿Como podía haberme olvidado? Hace casi un año mi profesor de anatomía me informó sobre unas becas escandalosamente buenas que estaba ofreciendo las universidades británicas para acoger alumnos extrangeros. Decidí provar suerte en la universidad de medicina de Londres, pero realmente no tenía ninguna esperanza. Después de seis meses dí por perdida la oportunidad. Abrí el sobre creyendo que sería una broma y ahí estaría la disculpa y ví la matriculación para la universidad. Me quedé mirandola unos segundos, observando con detenimiento los requisitos que me pedían, todos escritos en inglés. 
- ¡ME HAN ACEPTADO! - Chillé saliendo del cuarto de baño y corriendo con el sobre en la mano hacia el comedor.
- ¿Pero que te pasa? - dijo mi madre limpiándose las comisuras de la boca.
- Me han aceptado, me han aceptado, ¡ME HAN ACEPTADO! - Sacudí el sobre delante de todos.
- Dejame ver.
Después de varias felicitaciones y palmaditas en la espalda vino el momento de la verdad.
-Y que vas a hacer?- Preguntó mi padre algo serio desde su silla en la mesa.
- Pues ir. - Dije con total confianza. - Es mi sueño, papá. 
- Aquí tambien hay buenas universidades. - bajó su vista al plato y enrolló unos cuantos espaguetis para luego meterlos en su boca.
- Allí tendré la oportunidad de mejorar mi inglés. - dije en tono de súplica. - A demás, si en todo lo que hago me respaldais, nunca sabré lo que es vivir por mí misma. Necesito ir, papá. Necesito encontrar de verdad una forma de valerme por mí misma.
- Nos costará un ojo de la cara. - masculló después de tragar los espaguetis.
- ¡Que va! Yo tengo mis ahorros y en cuanto llegue allí me pongo a buscar un trabajo que pueda compaginar con la universidad. - Mi cabeza ya estaba trazando todos los planes e ideas. - Además, con la beca tampoco es que me falte mucho dinero.
- Venga Patrick. Dejala que vaya. Ya es mayorcita. - Dijo mi madre guiñándome un ojo mientras bebía felizmente de su copa de vino.
Una repuesta de mi padre bastó para que me levantara y le diera besos a todo el mundo. Terminé de comer y subí diréctamente a mi cuarto para llamar a Simon.
- ¡¿QUÉ?! -Chilló Simon desde el otro lado del teléfono. Su voz era grave, por lo que no me molestó el chillido.
- Si, me voy a Londres. - dije sin creérmelo aún tirada en la cama de mi habitación. 
- ¿Cuándo? - Simon estaba fregando los platos de la comida. Él comía solo algunos días ya que sus padres tenían horarios distintos y a veces quedaban para comer juntos. Podía oir cómo algunos platos chocaban con otros.
- Iré en cuanto termine el curso. - dije mirando al techo y haciendo cálculos. - Digamos que en unas tres semanas.
- Dios, es muy pronto. - casi podía imaginar su cara de asombro.
- Puede ser, pero necesito estar un verano allí para acostumbrarme, buscar trabajo y conocer algo más la ciudad.
Oí como Simon suspiraba desde el otro lado del teléfono después de cortar el grifo. Supongo que se estaba secando las manos.
- ¿Cómo se lo vas a decir a Colin? 
- Joder. Colin... - Ni siquiera se me había pasado por la cabeza. ¿Qué clase de novia era? 
- Tendrás que decirselo. No puedes desaparecer un año, Claire, ni siquiera tú. - Afirmó desde el otro lado del teléfono.
- No,esperaré al día del aniversario. Así será mas fácil todo. - decidí en el momento. Aunque realmente no estaba segura de nada de lo que había dicho.
- ¿Tú crees? - por el tono de voz estaba segura de que había fruncido el ceño.
- Eso espero. - suspiré.
Nos despedimos y  comencé a organizarlo todo. Busqué por cientos de blogs y páginas de internet algún trabajo que no requiriera mucho tiempo ni de mi atención y que sobre todo, tuviera buenos horarios para poder trabajar y estudiar al mismo tiempo. También busqué entre los pisos y casas que se alquilaban en Londres, pero opté por descartar esa opción. No podía pagar un piso yo sola. Así que decidí buscar alguien que quisiera compartir una vivienda.
Y entonces me acordé del aniversario. ¡Tenia que organizarlo todo!
Desde luego, las 3 semanas siguientes que me esperanban serían todo menos aburridas.

1 comentario: