¡Raindrops en Wattpad!

Capitulo 5: Londres/ Helena

Llegé al aeropuerto a las 7 de la tarde. Mi madre lloraba tímidamente mientras mi padre hablaba lo mínimo posible. Matt estaba inentando aminorar la carga del ambiente pero lo que hacía era ponerme de los nervios.
- Cuídate mucho. Cualquier cosa y te vienes directa para casa ¿eh? - dijo abrazándome mientras soltaba sollozos entre frase y frase.
Mi madre siempre  había sido así de sentimental. Era una madre muy liberal, ya que quería que consiguiera todas mis metas, pero eso no le quitaba el hecho de que era mi madre, y se preocupaba por mí.
-  Tranquila mamá, lo haré ¿Vale? - besé su mejilla y la miré a los ojos. - No llores más.
- Dejalá, ¡si en realidad se alegra! No tendremos que esperar horas para que el baño se quede libre, no tendremos que aguantar tus largas canciones en la ducha... -dijo Matt por detrás de mi madre.
- ¡Ya veo lo que me vas a echar de menos! - Me acerqué a él.
- Es broma enana. - Alargó sus grandes brazos y me apretó contra él en un fuerte abrazo. - Claro que te voy a echar de menos.- sentía como me aplastaba contra su pecho. Supongo que yo había heredado la estatura pequeña de alguno de mis antepasados, porque tanto mis padres como Matt eran mucho más altos que yo. - Cuidate mucho ¿Eh? Y ante cualquier cosa, me cojo un avión hacia Londres.
Se alejó con mi madre para consolarla y dejar me despidiera de mi padre. Le miré a los ojos, estaban tristes y preocupados.
- Papá, volveré dentro de poco. - dije intentando tranquilizarlo. A mi padre nunca le había gustado esa obsesión mia por viajar.
- No te preocupes por mi. -Dijo esbozando una mueca amable que me alegró. -  Con Matt en casa poco me puedo aburrir.
Solté una cacajada. 
- Te quiero papá- le dije acercándome a abrazarlo.
- Y yo a ti pequeña.- de nuevo estaba atrapada entre dos fuertes brazos y aplastada contra su pecho.
Me dió un beso en la frente y se alejó dejándome sola con la maleta.
Ya me habia despedido de todo el mundo. Simon y Grace llevaban toda la tarde en mi casa ayudándome a tranquilizarme. Sólo faltaba Colin.
Miré al rededor del aeropuerto. Ví a un grupo de extrangeros que aparentemente acababan de llegar de un vuelo, eran todo chicos, y me miraban con una sonrisa de invitación. Giré la cabeza para que no siguieran mirándome. Nada, Colin no aparecía.
Con mala cara pasé todas mi maleta y mi mochila por la cinta transportadora. La mochila era un regalo que me hizo Colin hace ya bastante tiempo, era como una compañera para mí.


El guardia de seguridad me dijo que pasara por el detector de metales. Odiaba esos chismes. De pequeña todos me pitaban, por alguna maldita etiqueta de la ropa o por alguna inesperada razón. 
Crucé el detector con los dedos cruzados, era una manía que había obtenido desde pequeña y gracias a mi suerte no pitó. Me dirigía a coger mis maletas cuando...
- ¡Perdone señorita! - Chilló un guardia detrás de mi.
¡Mierda! ¿Pero que pasa ahora?
- Ha saltado la alarma en una de sus pertenencias. - dijo colocándose a mi lado.
- ¿Qué? ¿En cuál? - dije volviendo a dejar la maleta con fastidio.
- En el pequeño neceser. - Señaló mi neceser color verde que se encontraba al lado de mi mochila.
¿ENSERIO? Suerte, gracias por no sonreirme nunca.
El guardia se acercó con mi neceser, yo lo abrí con las pequeñas llaves. De repente, el cepillo de dientes, la pasta de dientes, el peine, ¡mis tampones!... todo se expuso ante mis ojos y los del guardia.
Este, sin cortarse un pelo, se puso a rebuscar entre todas mis cosas. Yo, por mi parte, miraba hacia otro lado intentando disimular el color de mis mejillas.
- ¡Ya lo tengo!
Sacó la mano del neceser y la abrió enseñandome mi pequeño corta uñas.
- ¿Enserio?¿No puedo llevarlo? - lo miré con sorpresa.
- No, está considerado como objeto punzante y puede ser considerado peligroso.
Me quedé con la boca abierta. Tened cuidado, vaya que alguien os lastime con un cortauñas.
- Está bien, lo tiramos y puedes continuar con el viaje. - Dijo el joven guardia giñandome un ojo.
Mi cara fue de sorpresa continua. Dejé que el guardia tirara el cortauñas y me marché lo más rápido que pude de allí.
El avión viajaba tranquilo, sin ninguna perturbación. Así que me dormí con el pensamiento de que en menos de dos horas estaría en una de las ciudades más famosas del mundo LONDRES.

Salí del aeropuerto londinense a las once de la noche. Estaba muerta de sueño, a mi lado se había sentado una señora mayor que no paraba de hablar y se quedó dormida en mi hombro, por lo que no pude moverme en todo el vuelo. Tenía el cuello muy dolorido.
Cogí el taxi que llevaba hasta la estación de metro más cercana, donde cogí el metro; después de preguntar más de cinco veces. Me dirigía al barrio de Londres donde iba a vivir con mi compañera de casa, que estaba más cercano de lo que creía. A menos de quince minutos en metro.
Cuando llegé me enamoré inmediatamente de la casa. 

Era totalmente inglesa, con los marcos de las ventanas azules y un jardín precioso que bordeaba la casa. Era bastante pequeña, pero perfecta para el precio y las personas que vivían en ella. Toqué a la puerta timidamente esperando conocer a mi compañera. No tuve que esperar más diez segundos a que la puerta se abriera.
- ¡Hola! ¿Qué tal? Tú debes de ser Claire, yo soy Helena.- Dijo la chica treméndamente rápido.
La examiné lentamente. Tenía el pelo liso y de un color muy extraño, ¿Rubio?¿Pelirrojo? ¿Castaño claro, quizás? Sus ojos eran bastante grandes y marrones bordeados de unas largas pestañas. Era algo más alta que yo, pero no creo que midiera más de metro sesenta y cinco. Según la sonrisa que tenía en la cara y el recibimiento que me habia dado, estaba segura de que no me iba a aburrir con ella este año.
- Hola.-Respondí finalmente.- Si soy yo. Encantada.
- Me alegro de que estes aquí, la casa es enorme y me sentía bastante sola. - dijo echando un vistazo en la parte interior de la casa. -¡Por no hablar de el tener que pagarla sola!
- Tienes razón, pero es preciosa. - volví a mirar la fachada de la casa, era realmente pintoresca.
- No es mia. - dijo esbozando una mueca. - Soy Irlandesa y vengo aquí a estudiar clases de arte dramatico.Estoy en proceso de ser Actriz. - dijo muy orgullosa de sí misma.
- ¡Genial! ¿Y quienes son los propietarios? - pregunté curiosa.
- El señor y la señora Bernon. Viven en Manchester pero compraron esta casa para invertir en los estudiantes que venian a estudiar a Londres. Como verás, les ha dado resultado. - dijo riendo. - La casa tendrá menos de dos años y sobre todo la señora Bernon tuvo muy buen gusto al decorarla.
Me estaba quedando helada, intenté que no se notara pero Helena pareció notarlo.
- Perdóname, yo hablando todo el rato y tú aquí, helada de frío. - me empujó suavemente hacia dentro. - Entra.
Entré en la casa, tenía la entrada que versionaba completamente el estilo británico. A la izquierda se encontraba el salón con una enorme chimenea encendida y con varios sofás de color marfil. Fui directamente a la chimenéa para coger algo de calor.


Por lo pronto estaba como en un sueño, completamente enamorada de la casa. Helena estaba con el pijama así que supuse que estaba a punto de irse a dormir antes de que llegara. Ella se anticipó a la conclusión.
- Bueno, debes de estar agotada, te ayudaré a subir las maletas y ya mañana hablaremos con más calma. Tenemos todo el verano para nosotras. - su entusiasmo enseguida me contagió.
Subimos las maletas, varias en las que había comida, ropa y alguna de mis pertenencias y libros para decorar mi nuevo cuarto. La verdad, pesaban bastante.
- Tu habitación es la del fondo.  - dijo Helena respirando con dificultad por el esfuerzo.
La planta de arriba tenia dos  habitaciones y un cuarto de baño. Me hubiera gustado que tubiera dos pero supongo que no hay que pedir demasiado.
Helena se despidió con un bostezo y yo entré a mi habitación. 

Sencillamente, me volví a enamorar. Era tan intima tan... yo. Era perfecta. Tenía una cama pegada a una de las esquinas y, bordeando toda la habitación por la parte alta de la pared, había varias hileras de estanterías donde podría colocar todos mis libros.
Dejé las maletas en la puerta y me tumbé agotada en la cama con ganas de soñar lo que me depararía el mañana.

1 comentario:

  1. OMG! LA CASA ES HERMOSA SAKDHSA Y LA HABITACIÓN MÁS, YO ME QUEDO CON LOS LIBROS SALRHFÑSASA

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