¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 7: Harry Styles

Esos ojos, tenía que haberlos visto en algún sitio. Me resultaban tan tremendamente familiares. Él me miraba a la espera de que reaccionara.
- ¿Y? - pregunta alzando una ceja.
- ¿Qué? - salgo de mis ensoñaciones y lo miro de nuevo.
- ¿No sabes quien soy? - me mira con cara incrédula.
- ¡Ja! No, mira, no está entre mis prioridades. - dije cruzándome de brazos.
Se me quedó mirando con cara extrañada cuando se oyeron de nuevo los gritos que había escuchado en la puerta de la anciana. Esta vez parecía que estaban algo más cerca.
Sus ojos se quedaron mirando a lo lejos con una mirada triste, para después descender hasta los míos.
- Desgraciadamente tengo que irme. - se colocó algunos rizos que sobresalían de su gorro.-  Espero que no te metas más en líos mientras que yo no estoy por aquí.- dijo guiñándome un ojo.
- ¡Ja! Creo que no necesitaré tu ayuda, gracias. - le dije poniendo los ojos en blanco.
Parecía que no encontraba la forma de colocar su palo, así que se quitó el gorro y unos rizos sedosos le cayeron en la cara. Eran de un color más oscuro del que había imaginado, pero eran algo más lisos por la zona donde crecía el pelo. Sacudió el pelo y con un simple movimiento, se lo colocó hacia un lado.

No pude evitarlo, hize algo demasiado propio en mi. Me mordí el labio inferior mientras lo contemplaba. Él notó mi gesto y esbozó una enorme sonrisa en modo de invitación.
- ¿Ya te has acordado de mi?- Dijo pícaramente.
Los gritos volvieron a sonar. Cada vez mas cerca. ¿Pero qué pasaba hoy?
- Aunque no quiera, tengo que irme.- dijo haciendo el ademán de alejarse.
- ¡Eh! ¡Dime al menos por qué he estado a punto de ser arrestada! - me adelanté un poco pero no hizo falta que me moviera demasiado, él se dió la vuelta enseguida.
- ¿Porque has ayudado a esa señora, quizás? - Dijo divertido.
- ¡Oh! ¡Perdone usted! ¿Esque los ingleses no prestais vuestra ayuda?- dije molesta.
- Yo creo que sí. Te he ayudado. - un bonito hoyuelo se formó en su mejilla.
- Eres irritante, ¿lo sabes?- dije intentando parecer mosqueada, pero realmente estaba disfrutando.
- Vale. - dijo riendose.- Hay una serie de personas, más bien una banda, que busca cualquier excusa para entrar a robar en casa de la gente. Vendedores a domicilio, aseguradores... - dijo con un grave tono de voz - y personas que ayudan con la compra. - Dijo alzando la ceja mientras sonreía. Sentí que el corazón me latía a mil.
- ¿Esa señora creía que era una de ellos? - dije horrorizada. ¿Tan mala pinta tengo?
-¡Ajá!- Me miró de arriba a bajo- Y la verdad es que yo hubiera pensado lo mismo - Dijo con una sonrisa pícara.
¿Pero quién se creía ese chico que era?
- ¡Esa vieja estaba loca! - dije intentando excusarme. - ¡Si vieras como me miraba mientras andabamos!
Se oyen más y más gritos. Parece que estan unas calles más arriba de nosotros.
- Me voy. - dijo apresuradamente mientras se volvía a poner el gorro. - Espero verte pronto.
- No tengas tanta prisa. - Dije.
Él rió y se giró para irse. Antes de comenzar a alejarse, giró sobre sus talones para mirarme. No me había percatado de lo alto que era. Medía unos veinte centímetros más que yo, pero eso no fue obstáculo para que se inclinara un poco a darme un beso en la mejilla.
Sus labios se quedaron en mi mejilla por unos segundos. Volví a oler su perfume, para poder guardarlo en mi mente.
Se separó lentamente y al ver mi cara de asombro sonrió.  Su sonrisa. Creo que era perfectamente consciente del efecto que producía su sonrisa, pero no le importaba lo más mínimo.
Sin decir más palabra, se alejó corriendo calle abajo y me dejó sola, apoyada contra la pared e intentando averiguar cómo podía sentirme tan increíblemente atraida por un completo desconocido.


Cogí el metro hacia casa, me daba mucho en qué pensar. Al bajar en mi estación caminé unos cuantos pasos  cuando me percaté de uno de los carteles que había colgados en las paredes. Normalmente, no les prestaba atención, simplemente pasaba por delante de ellos; pero hoy había algo que me llamaba la atención. Cinco figuras masculinas aparecían en el cartel.


"ONE DIRECTION EN CONCIERTO EN EL ESTADIO O2 ARENA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES A LAS 21:00. COMPREN SUS ENTRADAS EN TAQUILLA." 
Me quedé perpleja, sobre todo cuando ví los ojos verdes que seguían plasmados en mi cabeza.

- Oh dios mio. - Murmuré.
¿Era realmente él? Había crecido considerablemente. Tenía unas facciones mucho más masculinas y varoniles que como las recordaba. Su musculatura, al igual que su altura habían aumentado con el paso de los años. Pero sus ojos seguían siendo los mismos. ¿Realmente había sido tan estúpida de no haberle reconocido? En mi defensa, puedo decir que el callejón no tenía demasiada luz, pero aún así, tenía el rostro bastante similar al de hace unos años. 
Sacudí la cabeza, asombrada por mi extrema estupidez. Estaba parada en el metro, con cientos de personas pasando a mi alrededor. Decidí marcharme y dejar de parecer una lunática parada frente al cartel.

Llegé a casa con la cabeza que me iba a estallar. Entré por la puerta dejando de mala gana el bolso y las llaves en el pequeño armario que hay al lado de la entrada y me dirigí al salón.
- ¿Donde te habías metido? ¡Estaba preocupada! ¡No me puedo creer que te hayas ido sin mí! - cientos de palabras brotaron por la boca de Helena, que como adivinaba, estaba mas que enfadada. - ¡Y en tu primer día!
- Perdona. Esque dormías y no sabia si desper... -no pude terminar la frase.
- ¡Oh! ¡ Pues si! ¡Podías haberme despertado! - dijo colocando a un lado la taza de té que tenía entre las manos. - Convivo en casa con una extraña. ¡Podrías haberte tomado un día para conocerme!
- Lo siento, de verdad. Oye Helena, tengo la cabeza que me va a estallar, y hoy me ha pasado lo más extraño que me ha pasado en toda mi vida. - dije frotándome la sienes. - Hacemos una cosa. Pedimos una pizza y nos conocemos un poco más mientras comemos y vemos una película. ¿Te parece?
Helena parece meditar la respuesta.
- Bueno,solo por que tienes algo que contarme. - cambia su expresión completamente. - ¿Qué te ha pasado?
- ¡Ah! Yo no hablo con el estómago vacío. Pide las pizzas. - me levanto del sofá y me dirijo escaleras arriba mientras le hablo. - Voy a darme una ducha y bajo enseguida.
No discutió, sino que pude oir como iba hasta el teléfono para llamar.
Entré en el cuarto de baño mientras le daba vueltas al tema. ¿Por qué no me había dicho nada? "¿Cómo te lo va ha decir Claire? << ¡Hola!, me llamo Harry Styles y formo parte del grupo One Direction. No te asustes por los gritos, son unos cientos de fans que me están buscando mientras yo hablo contigo.>>"
Ahora todo encajaba en el comportamiento que antes tanto me había irritado. Simplemente estaba intentando permanecer oculto y ser cauto.
Me desnudé completamente y dejé caer el agua por mi cuerpo, dejé que ella se llevara todos los pensamientos y dolores de cabeza.
Al terminar de ducharme me puse el albornoz y me quedé mirandome al espejo. Me toqué la mejilla. Sus labios habían rozado mi mejilla. Inmediatamente, estas en respuesta, se tornaron de un color granate.

4 comentarios:

  1. osea, qué pedo. YO SUEÑO CON HABLAR CON ÉL Y ELLA LE DIJO QUE NO DESEABA VERLO MÁS >:( ksajhdjsa siguela ^^

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  2. Jajajajaja Gracias por todos los comentarios... ERES UN ENCANTO!
    Pues ya verás lo que pasa más adelante... jajajja

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  3. Me encanta como escribes y como describes cada momento romantico puedo sentir sus labios en mi mejilla leyendo esto! jajaja

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    1. Awww! Me alegra que te guste mi forma de escribir cielo. He vuelto a leer el capítulo y la verdad es que se nota un montón que fue de los primeros capítulos que escribí porque no tiene ni punto de comparación con los últimos capítulos. Pero muchisimas gracias :')

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