¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 14: Mi señor mundialmente famoso.

Cogí a Harry de la mano intentando no tocar mucho sus nudillos y lo conduje escaleras arriba. Cuando nos encontrabamos justo en la mitad de la escalera Helena nos llamó.
- Chicos Diego y yo nos vamos...- oí como metía sus llaves en el bolso para luego cerrarlo. - habíamos venido solo para coger unas cosas e irnos.
- ¿A estas horas? Helena... son casi las 2 de la mañana...- dije intentando que se quedara en casa.
- Siii mamá - Dijo saliendo por la puerta y cerrándome con la palabra en la boca.
Sacudí la cabeza y solté un suspiro.
- No tiene remedio - Dije riéndome y continuando el ascenso.
Seguimos el pasillo hasta mi puerta. La casa que teníamos alquilada Helena y yo era muy completa para el precio que pagábamos por ella. Tenía dos dormitorios, un cuarto de baño en la planta de arriba y otro en la de abajo, un jardín pequeño, una cocina-comedor, un salón y un baño abajo. Era justo lo que necesitabamos. Lo mejor de todo era que las habitaciones eran bastante grandes y podíamos tener de todo en ellas sin necesidad de quitarnos espacio. Entré en mi habitación dejando la puerta abierta, ya que no había nadie más en casa.
- Creo que estaban por aquí- dije mirando en los estantes intentando buscar el kit de primeros auxilios, cuando me giré y ví a Harry parado en la puerta.- Harry... que no te voy a asesinar... pasa.
Harry vaciló un momento y se entró en la habitación.
Continué buscando. Sabía que Harry me estaba mirando, notaba el peso de su mirada bajando por mi espalda, pero me obligué a mí misma a no volver la cabeza.
- ¡Aquí está! - Las manos aún me temblaban por los sucesos ocurridos recientemente pero intenté controlarlas. - Bien... para el labio vendrá bien un poco de anti-inflamatorio y unos puntos provisionales para que no se te abra la herida; un poco Compresor para bajar la hemorragia...- Seguía diciendo la lección entera de pequeñas lesiones que habíamos dado al principio de curso en clase mientras Harry esperaba pacientemente.
Cogí el alcohol para desinfectarle el labio y me giré. 
- ¿De qué te ries? - Pregunté con todas las cosas en las manos, intentando que no se cayeran.
Harry estaba apollado en la repisa de mi escritorio y con una sonrisa de oreja a oreja, pero sus ojos contenían mucha dulzura.
- Nada- Dijo continuando sonriendo a la vez que se encogía de hombros.
- Dimelo. - Sonreí sin siquiera intentarlo. Su sonrisa era contagiosa.
- Me gusta ver como "trabajas"- dijo haciendo las comillas con los dedos.
Sacudí la cabeza mientras soplaba para apartar  un rizo que  había caído en mi cara.
- Anda vamos a ver como curamos esa pena de labio que tienes...
Me acerqué a él y alcé la mano para aplicarle el alcohol... pero tenía que ponerme de puntillas para poder colocar el brazo correctamente.
Con un suspiro de exasperación, bajé los talones al suelo, dí un paso atrás y esperé. Notaba como la sangre huía a mis mejillas.
- Ejem... Siéntate en la cama. - Dije intentando no darle mucha importancia.
- ¿Por qué? - Dijo aún sabiendo perfectamente por la razón que se lo pedía. La media sonrisa que tenía en la cara demostraba que sabía perfectamente lo que iba a decir acontinuación.
- No llego...- dije entre dientes.
Harry soltó una carcajada mientras se sentaba en la cama.
- Cuando te eche el alcohol no te reiras tanto...- Dije al mismo tiempo que me acercaba a él. Me coloqué entre sus piernas y le coloqué la cabeza un poco hacia arriba. Mojé el algodón con el alcohol y lo coloqué en el labio.
- ¡AH! Joder, ¿Pretendes matarme?- Chilló Harry mitad de broma mitad enserio.
- Vaya... ahora no te ries ¿Eh? - Dije con una sonrisa pícara mientras se lo volvía a echar, a lo que él respondió con otro jadeo- Por dios...Harry tu te quejas por esta cosita pero todo el sexo femenino tenemos que soportar el dolor del parto.- Tenía la cabeza hacia arriba para que no callera el líquido a su ropa y tenía sus ojos verdes clabados en mis ojos. Lo miré. - Eso si que es para pedir que te maten...
Le dije dandome la vuelta para coger el anti-inflamatorio.
- Por eso idolatro a las mujeres.- oí su voz ronca al otro lado de la habitación. Lo había dicho con total naturalidad, sin pensar mucho la respuesta.
Por lo que me llegó a los oidos con sorpresa.
- Vaya... esa no era la respuesta que esperaba... - cogí un gasa para el anti-inflamatorio. - Esperaba un típico "Pues porque no habeis recivido una patada en los huevos" o algo parecido...
- La verdad es que lo de la patada en los huevos también es algo muy serio...- Dijo y por su tono de voz pude imaginarme la mueca de horror que se había formado en su rostro.
Yo me reí. Y me reí con ganas. Después de todo lo que había pasado esa noche, conseguí reirme.
Me dí la vuelta y Harry se quedó mirando mi sonrisa.
- ¿Cómo estás?- Dijo cambiando de tema, adoptando una postura más seria.
- ¿Lo dices por Colin? - Dije mientras me acercaba a colocarle un poco del espray en el pómulo y los nudillos.
- Si. 
- Pues... - pensé un poco la respuesta. - Sorprendida, dolida y aliviada.
Entonces Harry se puso aún más serio, arrugando la frente como siempre hacía cuando se preocupaba.
- ¿Y tu cara? - Se señaló la mejilla para ilustrar donde se refería. Hasta entonces no me había acordado del golpe.
- Está bien. Ha sido un golpe certero pero gracias a dios que no ha cerrado las manos en un puño. - Me toco la mejilla esperando notar algún tipo de dolor pero simplemente noto un leve escozor.
- Llega a pasarte algo...- dijo mirando los libros de las estanterías.
- Pero al final... el que se ha llevado la peor parte eres tú.- Dije sonriendole con una mezcla de ironía- No debías de haberle golpeado... podía haberte hecho daño.
No es que no confiara en la fuerza de Harry, que había visto que era más que suficiente para tumbar a Colin. Pero había visto lo cabreado que estaba y no quería que saliera mal parado por mi culpa.
- Gracias por el voto de confianza...- dijo haciendo una mueca de dolor cuando comprobé el golpe de su pómulo.
- No me refería a eso... - le tapé el ojo para rociarle con el anti-inflamatorio y sequé un poco la zona con la gasa. - Colin es jugador de Baloncesto y...
- ¿Y qué?- Dijo algo molesto.- Yo soy un cantante mundialmente famoso... Tu no sabes por la cantidad de sitios que he tenido que pasar.
Volví a reirme de su cara,que había formado una nueva mueca de sorpresa.
- No, enserio... masas de cientos y cientos de chicas al rededor de mí sin dejar ni un hueco de aire.- dijo, pero volvió los ojos al techo para después posarlos de nuevo en mí- Bueno... ahora que lo pienso no es tan malo.
Me lo imaginé. Todas las chicas tocándolo y el restregándose con su cuerpo... si, el sueño de cualquier joven de 17-24 años.
- Vale "señor mundialmente famoso" ahora callate un poco que te tengo que poner esto en la raja del labio. - Ahora tenía que colocarle los puntos provisionales para que se le cerrara la herida.
El obedeció y se quedó quieto. Mi pulso normalmente era muy bueno... pero con el día que llevaba estaba más que justificado que mi mano temblara como un flan.
- Espera... dejame cogerte la mandíbula.- dije agarrándosela suavemente para fijarme más en mi objetivo.
Me acerqué hasta que nuestros rostros estubieron a menos de 10 centímetros. Fui colocando cada titrita a ambos lados de la pequeña raja del labio para que este se cerrara.
- ¡Ya está! -Dije subiendo la cabeza orgullosa de haberlo conseguido.
Harry me miraba fijamente, concretamente a mis labios. Notaba como sus ojos no se despegaban de ellos.
- Harry... yo...- dije temiendo lo que iba a suceder.
Pero mi cabeza era un imán de polo positivo y la suya era mi polo negativo. Intenté con todas mis fuerzas retener mi cabeza pero sus labios ejercian una fuerza demasiado potente en mi cabeza. Noté como mi cabeza se rendía y descendía lentamente hasta llegar a su objetivo.
Mis labios tocaron los suyos. Hubo un momento en el que ambos estabamos sorprendidos por la sincronización de nuestros movimientos y  entonces nuestros labios se separaron un poco pero solo para entreabrirse e intensificar el beso.
La mano de Harry se posó directamente en el hueco de mi espalda parandose justo en el punto donde terminaba la columna.
Mi posición era un poco incómoda, mi cuello formaba 90º con mi cuerpo pero era muy... excitante. Yo seguía colocada entre sus piernas y el me tenía abrazada por la cintura de manera que estaba fuertemente pegada a él. 
Harry se dió cuenta y su mano descendió hasta mi pierna y me tomó en brazos tumbándome bocarriba en la cama. No tuve tiempo de sorprenderme ya que el beso se profundizó aún más. Notaba la lengua de Harry buscando la mía. Su pulgar se colocó en mi labio inferior, acariciándolo mientras me miraba y entonces abrió un poco mi boca para que diera cabida a toda su boca. 'Madre mía, este hombre sabe cómo besar' Su mano volvió a posarse en mis cadearas y fue descendiendo lenta y delicadamente hasta mis rodillas.
Harry tocó la delicada piel que señala el final del muslo y el pincipio de la rodilla y se detubo en ella acariciándola. Era muy excitante, pero a la vez me hacía muchas cosquillas.
No pude evitarlo. Me separé un poco de su boca y me eché a reir.
- ¿Qué pasa? -Dijo Harry extrañado y con la voz entrecortada y muy ronca.
- Para por favor- dije riéndome.
- ¿Él qué?- Dijo Harry cada vez más extrañado y algo molesto.
- La rodilla. - Pese a que había parado de besarme, seguía acariciando mi rodilla, la parte trasera de mi rodilla, lo que provocaba que me riera aún más.
- No me digas que todo esto es por la rodilla.-dijo mirándo divertido su mano sobre esta.
- Para porf...- No pude terminar la frase.
Harry intensificó las caricias... que ahora eran cosquillas.
Le pegé en el pecho suavemente para que parara. Y lo hizo.
- No me puedo creer que tu punto debil sea el hueco de la rodilla.- dijo sonriendo divertido.
- Es uno de mis muchos puntos débiles...Y el más facil de descubrir. - dije intentando reponerme.
- Ah que hay más...- Dijo mirándome con cara de invitación.
<< Pues me encantaría descubrirlos.>> Pensó Harry.
Entonces reparé en nuestra posición. Nos encontrábamos tumbados en la cama y yo había entrelazado mis piernas con las suyas. Era una posición demasiado próxima incluso suponiéndo que ahora eramos algo más que completos desconocidos.
- Es tarde.- Dije intentando no sonar muy brusca.
Harry carraspeó y asintió. Le costó incorporarse pero finalmente y con esfuerzo lo hizo. Yo hice lo mismo, pero con todo el movimiento de las cosquillas me mareé de tal manera que casi me caigo al suelo, si no llega a ser por que Harry me cogió del brazo.
- Wow... ¿estas bien?-dijo preocupado, como siempre.
- Si... - dije presionandome la sién.- demasiadas emociones fuertes en un día supongo.
- ¿Lo dices por que has visto al impresentable de tu novio o porque soy un genio besando? - Dijo con una enorme sonrisa picarona.
No pude contenerme, solté una carcajada.
- No "señor mundialmente famoso"... anda, te acompañaré a la puerta. - Dije empujándolo hacia las escaleras.

Hacía frio fuera, mucho frío, pero yo aún estaba en la calida nube de las caricias de Harry.
- ¿Volveré a tener el placer de verle señor?- Dije sonriendo mientras que me colocaba un escalón por encima de Harry para poder mirarlo frente a frente.
- Um... tengo la agenda un tanto apretada pero,veré a ver lo que puedo hacer. - fingió estar terriblemente ocupado.
- Entonces... Adios.- Bromee.
Iba hacia dentro de mi casa cuando me cogió de la mano y tiró suavemente para colocarme de nuevo frente a él.
- ¿No me vas a despedir con un beso? - Murmuró demasiado lenta y cuidadosamente para haber sido inconscientemente. Este hombre sabía el efecto que tenían la combinación de sus ojos, su sonrisa y su irresistible voz ronca. Tuve que contenerme para no lanzarme rendida a sus brazos.
- ¡JA! ¿Es que no has tenido sufuciente? - dije poniendo los ojos en blanco.
<<Nunca tendré suficiente de tí Claire>> Susurró Harry.
- ¿Qu-... - no me dió tiempo a acabar la preguta.
Bajó la cabeza suavemente y me dió un rapido beso justo antes de salir corriendo hacia la calle.
3d3681970029e50451157764_large


Montó en su coche después de darme las buenas noches seguidas de un guiño.Entré en casa y cerré la puerta, cerrando con ella todos los malos pensamientos y tristezas que habrían venido a mis sueños aquella noche de no ser por el chico de los cabellos rizados.

1 comentario:

  1. Sonia me encanta estoy apunto de llorar :')
    se te da muu biien esto bss @5onada1D

    ResponderEliminar