¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 21: Love comes with wind.

  << ¿Sabes qué es eso? ¿Eso que sientes como que ya lo has vivido antes? Lo llaman Dejavú. Según dicen, estos se producen porque al nacer ves pasar toda tu vida futura por delante. Bueno, pues esto no es nada que yo haya visto anteriormente. Lo que siento. Lo que vivo. Lo que deseo vivir. Todo tiene que ver con él. Cuando te dicen que el amor es lo mejor que te puede pasar estan equivocados. Pienso como el enano trovador de Moulin Rouge cuando le decía al protagonista : "Lo mejor que te puede pasar es que ames y seas correspondido." Cuánta razón. Mi vista se nubla y tras un pequeño zumbido me veo corriendo entre los árboles. Harry viene en mi busca. Reimos como si no hubiera ningún problema en el mundo. Entonces él se para. ¿Qué pasa? De repente, algo se opone entre los dos. No una persona o cosa. Algo indefinido. Ya no veo a Harry. Lo llamo pero él no contesta. Intento escuchar su voz pero él no me llama >>

No me llama...

Dí una pequeña sacudida y lentamente abrí los ojos. La habitación estaba bastante iluminada por lo que estaba segura de que habíamos dormido hasta tarde. Giré un poco la cabeza con cuidado y lo ví. Me tenía rodeada con los brazos y su pierna seguía enroscada con la mía, no me podía mover, y realmente tenía mucho calor. Ese chico era una estufa. Lo miré, adorable como siempre.


Me dediqué un tiempo para observarlo. Apoyaba la cabeza sobre el brazo del sofá, sus ojos seguían cerrados, con sus largas pestañas tocando su mejilla. Tenía las mejillas algo coloradas por el calor. Parecía mucho más joven mientras dormía. Entonces el sueño volvió a mi mente. Había parecido demasiado real, tanto que me perturbaba. Demasiado real.
Harry gruñó haciendo que saliera de mis ensoñaciones. Era muy gracioso. Cuando dormía, el pelo se le quedaba alzado por encima de la frente y parecía uno de los payasos con peluca enorme. Sonreí mientras lo observaba.
- ¿Podrías dejar de mirarme? - Dijo con la voz más ronca que le había escuchado hasta ahora. Se frotó los ojos con la mano que tenía libre.
- Es lo único que puedo hacer si me tienes aquí atrapada. - Dije retorciéndome un poco para hacerselo ver.
Terminó con mis intentos de escapar abrazándome fuerte a la vez que lanzaba un bostezo falso.
- Pues me parece que te tendrás que quedar aquí un ratito más. - volvió a acomodar la cabeza sobre el sofá antes de continuar. - ¿Cómo has dormido?
- Muy bien. ¿Te han dicho alguna vez que eres como una estufa humana? - intenté moverme un poco para que mis piernas pudieran volver a la vida.
- Lo sé. Produzco calor a todos conforme me ven pasar. - Dijo poniendose una mano en la cadera finjiendo ser una top-model.
Me reí.
- Que sepas que si me quedo en cama esta semana por desviación de columna es por tu culpa. -Dijo tocándose la espalda al mismo tiempo que hacía una mueca de dolor.
- Pues yo estoy perfectamente.
- Claro, tú no tienes medio cuerpo fuera del sofá. - se pegó aún más a mí.
- Yo no tengo la culpa de que seas tan enorme.
- ¿Me estas llamando gordo? - Puso una falsa cara de ofendido.
- No, solo digo que... - intenté decir.
- Yo no estoy gordo.
- Harry, podrias escu...
- No, ya está. Me has ofendido. - Se giró dándome la espalda haciendo que me quedara apretada entre él y el sofá.
- Me estás aplastando. - dije conteniendo la respiranción.
- ¿Ya estamos otra vez? - dijo volviendo a darse la vuelta.
- No te estoy llamando gordo.- dije volviendo a respirar. - Simplemente digo que eres muy alto. De ahí lo de enorme.
- Ya. Yo no tengo la culpa de que no alcances el metro sesenta y cinco. - dijo alzando la ceja.
- Gracias. - Era ironía claro está. Sabía que era bastante bajita, no me hubiera importado crecer unos metro más.- Quítate ya de aquí que me voy a cocer viva en pleno mes de Diciembre. - Le empujé fuera de la cama. - Y dame algo de desayunar.
- Pareces Niall. - Dijo poniendo la mano en mi barriga.- Entonces... ¿Quieres desayunar?- dijo acariciando mi barriga y acercándose a mi cuello.- Toma mi desayuno.
Y comenzó a hacerme cosquillas mientras me mordía la oreja.


- ¿Helena te importaría sentarte y estarte quieta? - Dije desesperada colocando el separador en mi libro.
Helana me echó una de esas miradas de odio suyas y continuó moviendose de un lado a otro con el guión en la mano. Hoy era el primer día que actuaba con su grupo de arte dramático en uno de los teatros de Londres. Llevaba dando vueltas por el salón toda la mañana.
- Sabrás que si lo haces todo tan exagerado nadie creerá la magia del teatro ¿No? - me levanté un poco del sofá y me giré para verla detrás del respaldo.
- ¿Cómo pretendes que me esté quieta si dentro de unas horas tendré mi actuación? - puso cara de horror. Podía ver como su pie derecho no paraba de dar pequeñas pisadas en el suelo.
- Pero si te lo sabes de memoria. Además ya has actuado en otras obras.
- Si, pero en mi pueblo de unos pocos habitantes de los cuales menos de un cuarto asistieron al teatro. Ahora estoy en Londres, en un teatro para muchisimas personas. - Helena cobró conciencia de la situación y se puso aún más nerviosa. - Ahi madre mia, me va a dar algo.
- ¡Tranquila si el papel te lo sabes genial! - volví a abrir mi libro para quitarle importancia  a la situación. - Esta noche estaremos los 3 animándote.
Hubo un silencio en el salón hasta que Helena pareció darse cuenta.
- ¿Los tres?- dió toda la vuelta al sofá y se colocó delante de mí.
- Si. Harry, Niall y yo. - dije sin levantar la vista del libro.
- ¿Niall? - abrió mucho los ojos.
- Si. ¿No te lo había dicho? - la miré y fingí ser inocente.
La verdad es que le propuse a Harry el ir a ver la actuación de Helena cuando estuve en su casa. La parte que no había dicho es que Niall llamó justo después de proponerselo y... ¿Por qué no debería ir él tambien? La idea le gustó bastante.
- No. - Helena cruzó los brazos sobre su pecho y me miró con los labios apretados.
- Insistió mucho en venir. - dije quitándole hierro al asunto. - Es más, estaba encantado en venir. - le guiñé el ojo.
Vale, quizás estoy exagerando.
- No pongas esa cara, se por donde vas y no. - me avisó. - Es un prepotente y un estirado. - dijo convencida de sí misma.
- Mentira. Es un buen chico. - cerré mi libro, al igual que la conversación. - Venga. Tenemos que prepararnos.


Me miré al espejo. Nada de lo que llevaba parecía encajar conmigo, el papel era de una señora fina y estirada del siglo diecinueve. ¿En qué habían pensado cuando me asignaron a mí semejante personaje?
"El papel, el papel" Pensé intentando relajarme. Los nervios no ayudan a sentirte bien. Miré el reloj, todavía faltaban unos veinte minutos para que comenzara la obra pero antes había visto como las gradas empezaban a llenarse.
Claire me había dado miles de buenas suertes y besos en la mejilla antes de irse con Harry a las gradas. Yo le había dicho que todo estaba bien, pero me estaba muriendo de nervios por dentro. Comencé a tener un calor insoportable y decidí salir por la puerta trasera del teatro a tomar el aire.
Era una noche tranquila en Londres. No hay demasiada gente en las calles ya que hace bastante frío. Me senté en las escaleras, metí la cabeza entre las piernas y comencé a respirar lentamente.
 Cuando me encontré mejor y noté que mi pulso había bajado, levanté lentamente la cabeza y abrí los ojos.
Delante de mí, una mano extendida sostenía un chicle de fresa.
Levanté aún más la cabeza y me encontré con sus ojos.
- Pensé que lo querrías en tu noche especial. La última vez que nos vimos tenías especial interés en este sabor. - dijo con una voz suave. - Aunque esto me resulta algo ridículo, pero realmente no sé nada más de tí.


Extrañamente, mis pulsaciones empezaron a subir de nuevo. "¿Pero qué clase de brujería es esta?" Pensé. Niall tenía el pelo retirado hacia atrás, como la última vez que nos vimos, hará unas cuantas semanas. Llevaba un bonito jersey color verde oscuro combinado con unos vaqueros oscuros y unas zapatillas.
- Ahora no estoy para bromas. - Dije volviendo a bajar la cabeza. Ahora tendría que repetir el proceso. Mis pulsaciones no paraban de aumentar y aumentar.
- Ni yo las estoy haciendo. - dijo sentándose a mi lado.
- Esto es muy importante para mí ¿Sabes? - cerré los ojos y alcé la cabeza para volver a mirarlo. - Marca una diferencia. Entre ser algo y no serlo. En llegar a lo alto o quedarse en el banquillo esperando tu turno. En brillar o no brillar. Mucho peso para solo dos hombros ¿No crees? - Quité la vista de aquellos bonitos ojos azules y observé las luces de los edificios de enfrente.
- Lo sé. Por ello vengo a decirte que tienes todo mi apoyo desde la butaca 213. - hizo una pausa antes de continuar. Creo que espera a que lo mire, así que lo hago. - Sé que es dificil. Lo sé porque hace unos cuantos años dí yo tambien mi paso. Todo se te echa encima ¿Verdad? - ahora es él el que aparta la mirada hacia enfrente, pero yo continúo mirándolo.- ¿Y si no sale bien? ¿Y si no sirvo para lo único por lo que he luchado en mi vida? Demasiadas preguntas. - baja la vista hasta sus piés y vuelve a posar sus ojos sobre los míos. - Sal, dá lo mejor de tí misma, disfruta el momento y haz que los demás lo disfruten. Y que sepas que te salga o no bien, que estoy seguro de que será lo segundo; me tienes aquí para prestarte mis dos hombros.
Me quedé mirandolo asombrada. ¿Por qué sus ojos destacan aún más si está oscuro?
- Wow. - Fue lo único que logré decir. Me volví a percatar de mis pulsaciones. Han disminuido.
Él se limitó a mirar su reloj.
- Nueve de la noche Lady Marion. - dijo levantándose y haciendo una reverencia. - Su público la espera. Y ya sabes, "La función debe continuar" - Dijo tendiéndome las manos.
Me incorporé con ayuda de estas y lo miré de frente. Sí, realmente tenía los ojos más bonitos que había visto nunca.
- Muchísima suerte, Helena. - Dijo Niall esta vez con una voz mucho más profunda.
Sé que no es un dato importante, pero me percaté de que era la primera vez había dicho mi nombre. Me gustaba cómo sonaba en su voz.
Sin darme tiempo a reaccionar, me dió un beso en la mejilla y me empujó con delicadeza a la puerta. Me deslizó dentro de la habitación y se quedó apoyado en el marco.
- Y recuerda, butaca 213. Para cuando agradezcas los ramos de flores que te lancen- Dijo sonriendo a la vez que metía algo en mi mano y se alejaba cerrando la puerta.
Me quedé parada, no había podido ni darle las gracias. Mis latidos habían aumentado, pero supongo que ahora no me importa. Seguía mirando a la puerta cuando oí el bullicio detrás de las pareces.
Bajé la vista hasta mi mano y la abrí delicadamente.
El chicle de fresa, realmente sonaba bastante ridículo, pero supongo que tampoco me importa.
Sonreí.
Giré sobre mis talones para coger el micrófono que había dejado en la mesa. Me lo coloqué y caminé hasta la zona de entrada al escenario. Mis compañeros, algo nerviosos esperaban a que les llegara su turno.
Yo en cambio, ya no tenía miedo alguno.
Por lo que salí al escenario escuchando los aplausos.

1 comentario:

  1. Ahiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii :') Me Encanto Este capítulo!! Es Muy Tierno :') Y Mi Niall Es Un Amor♥♥♥♥ Amo Tu Novela :')

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