¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 25: La familia Styles.

Al salir del coche una corriente de frio se lanza directa hacia mi cara. Habíamos subido más al norte de Inglaterra, por lo que era lógico que hiciera más frío. El barrio es bastante bonito, repleto de cuidados jardines con árboles de medio metro y casas que siguen la gama del color blanco y pastel. Algo vibra en el bolsillo de mis vaqueros.
        "He decidido adelantar el viaje. La casa se me cae encima y ya tengo todo preparado; salgo a las ocho de la tarde. DESEAME SUERTE Y LLAMAME" 4:55 pm
        ¿Enserio? ¿No había aguantado una hora sola en casa? No podía juzgarla, esta mañana estaba muerta de aburrimiento sin saber qué hacer.
Me rio mientras miro la hora.
        Supongo que el mensaje no había sonado antes por que no había cobertura en la carretera. Según la hora que era, debería estar volando hacia Irlanda.
         "Ya llamaré más tardePienso mientras vuelvo a colocar el móvil en su posición original.
        Levanto la cabeza y veo a Harry con una sonrisa increíble en la cara. Sé perfectamente que está deseando que conozca a sus padres. Su mano esta abierta esperando la mía a modo de invitación; mantiene su postura firme pero despreocupada con su bonita camiseta color azul.
         —¿Preparada? —pregunta cerrando su mano al rededor de la  mía y acercándome suavemente más hacia él.
        Ahora que estábamos juntos,  estaba preparada para todo.
        —Digamos que no voy a echar a correr—. Alzo la ceja para darle aún más énfasis a mis palabras.
        Harry rie al mismo tiempo que subimos los escalones que conducen hacia la puerta principal. Justo antes de pulsar el discreto timbre que hay a la izquierda de la puerta, me sorprende con un rápido beso en los labios.
          No tenemos que esperar mucho; apenas unos diez segundos después de haber llamado, la puerta se abre. No alcanzo a ver a la persona que ha abierto la puerta, ya que esta escondida tras la esta. Solo puedo escuchar su voz.
         —¡Cariño! ¡Pasad, corre! ¡Hace mucho frío! — dice una voz suave con un marcado acento inglés.
        No reacciono al momento así que Harry tira de mí hasta que estamos dentro de casa. Una vez dentro, algo más resguardada del frío, puedo ver una sonrisa que me resultaba muy familiar.
 —Hola mamá. — dice Harry acercándose a abrazar a su madre.
        Por supuesto que es su madre. Ambos comparten varios rasgos, pero el más acentuado era la sonrisa.
        —Mi pequeño, ¡cuánto te he echado de menos!
        De nuevo, al verla, la sonrisa de Harry aparece en mi cabeza e inmediatamente me dan ganas de dedicarle un "Gracias Anne por crear semejante maravilla".
        Se separan un poco solo para que Harry pudiera girarse hacia mí pero las manos de ambos siguen en las caderas del otro.
        Harry me mira sonriendo.
        —Mamá, esta es Claire. —noto como me coge de la mano y me acerca suavemente a su madre.
        —Encantada Señora Cox, — mis mejillas comienzan a tornarse de un tenue color rojo mientras intento mostrar un intento de sonrisa encantadora— un gusto conocerla.
        Harry me había contado hace tiempo que su madre se había divorciado, por eso utilicé su apellido de soltera.
        —¿Cómo que señora Cox? Llámame Anne, cielo. —dice acortando distancias y dándome un beso en la mejilla—. Harry, ¿esos son tus modales? Quítale el abrigo y venid al salón.
        Harry rie al tiempo que se coloca detrás de mí para ayudarme a quitarme el abrigo. Mientras tanto, Anne desaparece por una de las puertas del pasillo dejándola abierta.
        Aprovecho para soltar un sonoro suspiro de alivio sin que me importe que Harry lo oiga; por lo menos su madre era encantadora.
         La casa es muy acogedora pero no tan moderna como la de Harry. Estaba claro que Anne no se había aprovechado de a riqueza de su hijo; la moqueta del suelo era preciosa, pero bastante antigua y el resto de las pertenencias eran bastante modestas.
        —Sentaros, estaréis mucho más cómodos.— dice Anne mientras aviva el fuego de la enorme chimenea que preside el salón—. ¡Harry! Te has dejado las maletas en el coche...ve a por ellas, vamos.
        Me quedo helada.
        —Voy —dice Harry al mismo tiempo que se aleja hacia la puerta.
        Lo miro con cara asustada y de súplica.
        —Súbelas a los cuartos cuando las traigas. - ordena Anne mientras se sienta en un lado del sofá.
        Harry me mira antes de salir y yo le lanzo una mirada que se podría traducir como: "¿Enserio me vas a dejar a solas con tu madre?", la única respuesta que recibí como confirmación fue un guiño justo antes de salir por la puerta.
        Una vez que Harry se va, Anne centra su atención en mí.
        —Bueno...Harry dice que eres de España. — dice en voz baja mientras coge mi mano.
        —Si— contesto en español, supongo que no hay mejor forma de hacerlo.
        —Debe de ser duro estar lejos de tu familia. —continúa amablemente.
        —La verdad es que sí. Los echas de menos todos los días, —digo al mismo tiempo que jugueteo con las mangas de mi desgastado jersey—. pero aquí encuentras personas que te lo hacen más llevadero.
        —Como mi hijo... -Dice alzando una ceja divertida.
        Inmediatamente noto como mi subconsciente grita un profundo "Oops" en mi cabeza.
        —Ejem... Sí, como su hijo. — Digo algo ruborizada.
        —¡Oh, por favor! — exclama ella—. No me hables de usted que me haces parecer aún mas vieja.
        —Usted...Tú no eres para nada vieja. —rectifico con exito—. Ya me gustaría estar así de bien dentro de unos años.
        Me encanta su forma de ser; posee una amabilidad y una personalidad tan cercana que no se me hace nada incómodo hablar con ella.
        —Pues, Claire, que sepas que esta es tu casa. No veía el momento de que vinieras. — continúa abriendo mucho los ojos—. Los chicos me aseguraron que traías a Harry de cabeza.
        Mis niveles de sonrojo aumentan un poco.
        —¿Hablas mucho con los chicos? — preguto intrigada, ya que han sido ellos quienes me han metido en este embrollo.
        En ese momento, se oye un fuerte portazo que proviene de la puerta principal. Harry ya ha cogido las maletas; como si quisiera confirmarlo, suelta un suspiro ahogado mientras carga las maletas escaleras arriba.
        —Bueno, son prácticamente mi única fuente de información — dice riéndose.
        —Debe de ser difícil tener a tu hijo lejos de casa.
        Anne mira al suelo, algo mas seria para luego alzar la vista hacia la ventana.
        El "Oops" vuelve a resonar en mis oídos.
        —La verdad es que sí. — su mirada continúa en la ventana—. Pero él es feliz y yo soy feliz. La verdad es que llevaba un tiempo en el que todo parecía demasiado para él. Estaba agotado,— esta vez, levanta la cabeza para mirame y continúa— pero parece que... por una extraña razón, le ha cogido el gusto a eso de estar en Londres. Y esa "Razón" le hace todo más llevadero.
        Yo por mi parte vuelvo a mirar al suelo sonriendo. No creo que mi presencia influya tanto en el estado de ánimo de Harry.
        —Gracias. — susurro sin levantar la cabeza.
        —Además tengo cierta amistad con Paul —dice haciendo una graciosa mueca con los labios—. Con él cerca estoy segura de que nadie se atreverá a hacerle algo a mi hijo.
         Me imagino a Paul colocado al lado de Harry. Pese a que Harry era alto y musculoso, al lado de Paul parecía un chaval escuálido. Sí, seguro que nadie haría daño a Harry.
        Entonces ambas nos reimos.
        —Me alegra encontraros así. — Dice Harry apoyado en el marco de la puerta con una sonrisa satisfecha. Se toma su tiempo para reunirse a mi lado en el sofá.
        —Con esta chica es difícil no estarlo. Es un encanto. - añade Anne mirándome.
        Antes de que alguno tenga tiempo de contestar, entran en la habitación una chica joven con el pelo de color cobrizo y dos característicos hoyuelos al lado de la sonrisa. Obviamente es la hermana de Harry. A su lado se coloca un hombre algo rechoncho con una dulce expresión en el rostro, este no guardaba ninguno de los rasgos que compartían los Styles.
         ¿Será el padre de Harry? Pienso para mis adentros.
        La chica se acerca hasta mí con su bonita sonrisa en la cara y se lanza sobre mí con un fuerte abrazo.



—¡Encantada de conocerte! Me llamo Gemma, ya era hora de que Harry te trajera.— dice ella fuertemente en mi oido—.No hace más que hablar de ti.
         Devuelvo su abrazo algo sorprendida, pero en el fondo me alegro de su hospitalidad. Después, me presento tímidamente.
         Una vez termino con Gemma me acerco al hombre que me esperaba a su lado. Me parece bastante extraño que el padre divorciado de Harry venga hasta casa de su ex-mujer pero ¿por qué no pueden tener una buena relación?
         —Encantada Señor Styles.— saludo mientras le doy un beso en la mejilla.
         Tan pronto como lo hago me doy cuenta de que no es buena idea. Puedo ver por el rabillo del ojo que Gemma sacude la cabeza de forma divertida y Harry se ríe.
        Me aparto rápidamente tras ver sus expresiones. El hombre tenía una sonrisa divertida y me miraba con dulzura. Me sobresalté al notar a  Harry detrás de mí.
         —Claire... —puedo notar perfectamente como se esfuerza por contener la risa—. Este es Robin Twist, la pareja de mi madre.
         Esta vez mi subconsciente enciende un enorme letrero de luces de neón que parece un cartel de la entrada de un club de stripteases con un enorme "OOOPS".
         —¿Qué? - Digo aún sin creer el ridículo que estoy haciendo.
        —Encantado, Claire— dice Robin encantador. Al menos no parecía nada molesto.
        Podía notar perfectamente como mis mejillas estaban completamente rojas y no daban una tregua para calmarse.
        Tras varias disculpas, todos se sentaron en el sofá. Cuando estamos todos sentados y mientras que sus padres hablan entre ellos, Harry se acerca a mi oído.
        — Buen comienzo. — me susurra apollado en mi clavícula—. No te preocupes.
        En ese momento me viene Helena a la cabeza; "Ojalá y le vaya mejor que a Pienso.
******
       Miro al hombre que se encuentra  sentado a mi lado. Es un anciano Irlandés de esos de los que ya no quedan. No es excesivamente alto pero tiene pinta de haber medido metro ochenta en sus mejores años. Su pelo, ya cano se alza en un peinado poco juvenil pero que deja ver sus bonitos, aunque envejecidos, ojos azules.
       Hemos estado hablando un rato sobre Irlanda, la independencia de Belfast... Sí, ¿de qué iba a hablar con un anciano de unos 80 años? ¿del último desfile de moda de Londres?
       Ahora yace apaciblemente dormido, aunque de vez en cuando se mueve un poco. Yo intento concentrarme en terminar mi libro, pero los incesables ronquidos de este "Adorable abuelito" no me lo permiten.
       Tras unos segundos de tregua, en los que los ronquidos remitieron y el anciano dejó de moverse, decido retomar mi lectura con la esperanza de poder avanzar algo.
       No llevo ni diez minutos leyendo tranquilamente cuando un fuerte sonido estalla a mi lado.
BRRRRRR.
       Miro al hombre con cara de incredulidad. Pero él sigue durmiendo plácidamente volviendo a roncar.
       ¿Enserio? ¿Se ha tirado un pedo? Mi subconsciente, algo incrédula me pregunta desde mi cabeza.
       Me pego todo lo que puedo al cristal y me concentro en la vista de Irlanda desde el cielo; con sus preciosos pastos verdes visibles desde el cielo.
       Claire me viene a la cabeza, no ha contestado a mi llamada aún. Vuelvo a oir un fuerte ronquido a mi lado. "Ojalá le vaya mejor que " Pienso.

5 comentarios:

  1. Jajajajajja Está Muy Bueno El Capítulo! Y Que Abuelito Apestoso Jajaja.. Me Encantó :3

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  2. JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJA lo ameee!!!! Perdon que hace mucho que no comento, se me habia cortado internet!! U.U lo se, horrible pero sigo aqui con ustedes para leer tu novela!!! A todo el mundo os debe encantar tu nove linda, siguela!!!!

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    1. Jajajajajaa muchas gracias ya te extrañaba :)

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    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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