¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 30: Paradise.

Me quedo sola en la planta baja de la casa mientras veo como Harry desaparece en el segundo tramo de escaleras. Tengo muchísimo frio, casi no siento los dedos de los piés. Intento distraerme a mí misma y centro mi atención en la decoración de la casa. Es bastante sencilla y algo rupestre; con una enorme chimenea en el centro del salón y no más de unos cuantos muebles. Por el polvo de la habitación supongo que llevan bastante tiempo sin pasar por aquí. Quizás desde verano.
Me abrazo a mí misma para intentar entrar algo más en calor; comienzo a sentir como empiezan los temblores. Poco después veo como Harry desciende las escaleras rápidamente. No lleva puesto nada más que unos boxers secos y una gran toalla colocada sobre sus hombros y callendo por su espalda. Trae otra en la mano.
        - Ya estoy aquí; siento haber tardado, no encontraba las toallas.- Dice levantando la que tenía en la mano-. Esto lleva cerrado desde que pasamos aquí las vacaciones de verano.
Había acertado, esto llevaba por lo menos unos tres meses sin ser habitado.
        - Da-a-me-e-la-a, te-e-engo muchísi-i-imo frío-o - intento decir como puedo mientras me acerco a él.
Para mi sorpresa veo como Harry tuerce el gesto y me recorre con la mirada de arriba a bajo.
        - ¿No crees que deberías cambiarte? 
Bajo la vista hasta mi vestido que está totalmente empapado y cada vez más frio. Siento que cada minuto que paso con el puesto se me congelan los huesos. 
        - No t-tengo-o otra cosa que p-ponerme.- farfullo y casi estoy a punto de lanzarme a por la toalla que tiene entre las manos. No creo que me caliente mucho, pero estoy segura de que sería muchísimo mejor que estar completamente empapada en una gélida casa con una temperatura de bajo cero en el exterior.
        - Quitate el vestido y después buscaremos algo que ponerte - dice sin mostrar ningún interes en lo demás. Se agacha a coger su ropa del suelo y se cuelga la corbata al rededor del cuello-. ¿Cómo es que todo está empapado menos la corbata?
"¿Quitarme la ropa? ¿Contigo delante?" Seguía parada en la entrada de la casa sin saber como reaccionar, hasta que Harry parece notar mi incomodidad y se aleja hasta el salón para colgar su ropa húmeda en el radiador aunque no esté encendido.
Aprovecho la oportunidad y dejo que mi pesado vestido se deslice hacia abajo por mi cuerpo. Rápidamente cojo la toalla y la enrrollo lo mejor que puedo al rededor de mí para que cubra lo más posible de mi cuerpo y me haga entrar en calor. Cierro los ojos en cuanto entro en contacto con un material más cálido.
        - ¿Ya está? - parece confuso e incómodo mientras mira la pila de ropa mojada que he dejado en el suelo-. ¿No te has quitado la ropa interior? Supongo que también estará empapada por la lluvia.
Noto como el rubor se extiende por mis mejillas sin que pueda deternerlo y comienzo tomar conciencia de lo incómodo que es tener la ropa interior mojada, pese a que antes no lo notaba.
        - Claire, puedes ponerte la ropa de mi hermana; creo que tenéis la misma talla. Ahora subes y te pones lo primero que veas. - Me tranquiliza mientras señala con un dedo a las escaleras. Entonces, gira sobre sus talones dándome la espalda y comienza a secarse los rizos que caen por su cuello. - Además, me daré la vuelta para que estés más cómoda.
Sin decir una palabra, comienzo a quitarme la ropa interior y dejarla cuidadosamente en el suelo sin quitarme la toalla. Me tomo mi tiempo y aprovecho la oportunidad para observar la figura de Harry mientras no me ve. Al secarse el pelo veo como todos los músculos de su espalda se contraen y se extienden con cada movimiento. El hecho de que no pueda verme me da más libertad para poder fijarme en los distintos tatuajes que recorren su cuerpo y me doy cuenta de que ninguno de ellos recorre su espalda, pese que varios llegan a la zona de las costillas.
        - Ya. - digo algo avergonzada.
Me siento algo estúpida por hacerle darse la vuelta, si ya me había visto en toalla antes. ¿Por qué estoy tan cortada de repente? Cuelgo toda la ropa al lado de la de Harry; espero que mañana se haya secado, porque no quiero llegar a casa con toda la ropa de Gemma. Cuando me doy la vuelta veo como Harry me espera en la entrada del salón con la corbata deshecha al rededor de su cuello y la toalla sobre sus hombros y algunos rizos aún mojados sobre su frente.
"¿Es que lo hace aposta? ¿No tiene frío o simplemente está tentandome?"   Parece un maldito modelo de PlayBoy postrado contra la puerta esperándome.
        - ¿Vienes? - Dice tendiéndome la mano y sacándome de mis pensamientos.
Sacudo la cabeza y me acerco a cogerla. Subimos hasta el primer piso y avanzamos por el pasillo hasta la habitación del fondo.
        - Este es el cuarto de Gemma, no creo que tenga mucha ropa, pero algo tendrá de represa. - Sonríe mientras contempla la vacía habitación de su hermana. - Yo iré montando una cama para dormir justo ahí al lado.
El cuarto de Gemma era bastante funcional, no tenía más de lo necesario para dormir allí. Una cama y un escritorio además de una estantería y un armario. Está adornado con un estilo algo infantil, de cuando era más pequeña. Encuentro algo de ropa interior en la mesita de al lado de la cama y me acerco al armario para conseguir algo de ropa. 
Únicamente hay una sudadera color chicle y varias camisetas de verano, así que me puse la sudadera. Por más que buscaba por todos los cajones no encontraba ni un solo pantalón.
"Iré montando UNA CAMA para dormir"  Las palabras de Harry se repiten en mi cabeza.  << Idiota, ya habéis dormido juntos.>>  Dice mi subconsciente. Me doy por vencida en la búsqueda de pantalones y decido quedarme con la sudadera, pese a que hace bastante frío. Intento colocarme el pelo con las manos y secármelo un poco con la toalla, pero los rizos no hacen más que caer a ambos lados de mi cara. Es una misión imposible.
Entro en la habitación que había señalado Harry y lo veo terminando de colocar el edredón de una gran cama de matrimonio. Supongo que es el cuarto de sus padres. Se ha cambiado y tiene puesto un bonito jersey con el cuello en V color caqui; parece que él tampoco ha encontrado mucha ropa por aquí. Pero a él le ha ido mejor con los pantalones; lleva puestos unos pantalones de deporte grises bastante anchos.
        - He tenido que hacer la cama de mis padres. Mi cama y la de Gemma son de cuando teníamos 12 años y no cabemos los dos. - Dice con una radiante sonrisa, que es lo único que destaca en su cara, ya que la única luz que alumbra la estancia es la de una de las mesitas de noche.
Sigo teniendo mucho frío, pero el ambiente de la habitación se va haciendo cada vez más cálido. Observo como Harry coloca la almohada y se vuelve para mirarme y acercarse a mí. Cuando está a unos centímetros de mí, toma mi mano.
        - Claire, estas helada. - Dice con algo de preocupación y divertimento en su mirada.
Entonces, tira de mi mano hasta que toca sus labios y comienza a frotarla suavemente mientras exhala sobre ella. En ningún momento aparta sus ojos de los míos y me retiene la mirada. Siento como entro en calor por momentos y no estoy muy segura de que sea únicamente por que Harry está calentándome las manos.
De repente comienzan a venirme recuerdos de la primera vez que lo hice con Colin. Sé que no fue culpa suya, pero desde entonces ando con la preocupación de que el problema en la cuestión del sexo, sea yo.
Bajo la mirada y Harry lo interpreta como que sigo teniendo frío, así que me acerca a él y me abraza. Siento como comienza a pasar sus manos por mi espalda para hacerme entrar en calor. Automaticamente cierro los ojos y apoyo mi mejilla contra su pecho.
        - ¿Qué pasa Claire? - oigo que dice sobre mi cabeza. Noto como sus cuerdas vocales vibran contra mi frente cada vez que habla con su profunda voz.
Puede que suene estúpido e inmaduro, pero no quiero decírselo. No creo que sea algo de lo que una debe estar orgullosa ni algo que se pueda decir así a la ligera.
        - ¿Claire? - pregunta ahora separándose un poco de mí para poder mirarme.
        - Es que estaba pensando en... - Recuerdo la noche en la que nos quedamos solos en la casa de sus padres, en aquella noche en la que casi ocurre. ¿Por qué demonios no me dejo llevar como esa noche? - bueno, estamos solos y...
Parece que una pequeña bombilla se enciende sobre la cabeza de Harry cuando comprende a donde quiero llegar a parar. 
        - Sabes que no tienes que hacer nada que no quieras ¿verdad? - siento como centra su mirada en mí. Tiene el ceño fruncido y parece algo más serio.
Mierda. No, no lo ha entendido. El hecho es que quiero hacerlo, quiero de verdad. Pero me da miedo a descubrir que de verdad soy yo el problema.
        - No es eso - me abruma su mirada. Aparto los ojos de él unos segundos para recuperarme; Harry tenía esa extraña habilidad en la que, al mirarte, te hace creer que eres única en el mundo; que toda su atención está incondicionalmente dirigida a tí.
        - ¿Entonces?
        - Es una larga historia. 
Harry suelta mis manos y se acerca hasta la cama recien hecha que se encuentra en el centro de la habitación. Se sienta y da unas palmaditas a su lado para que me siente junto a él.
        - Tenemos toda la noche.
 ***
        - ¡¿Y no se dió cuenta?! ¡¿Ni si quiera te preguntó al terminar?! - Harry grita cada vez más incrédulo y enfadado.
Ahora estamos levantados y Harry no para de dar vueltas de un lado al otro, farfullando y soltando insultos indiscriminados. Me arrepiento de habérselo contado, Harry parece perfectamente cómodo con la situación y habla como si fuera lo más normal del mundo, pero yo quiero encerrarme en el armario.
        - Supongo que no. - Digo mirando mis manos, intentando evitar la mirada de Harry-. Tampoco es su culpa, no lo hicimos muchas más veces antes de que viniera aquí.
        - Deberías de habérselo dicho. Pero no puedo creer que se limitara a tumbarte y...  - Cierra los ojos a la vez que toma una bocanada de aire. Vuelve a centrar su atención en mí, esta vez más calmado y con una expresión más dulce-. Claire, eso es como si no hubieras hecho nada. Esto no es así.
Veo como se acerca hasta mí sin apartar sus ojos de los míos y pasa una de sus manos por mi cintura, mientras que la otra levanta mi cara por la barbilla.
        - Relajate. - Susurra mientras se acerca lentamente hasta mi. - Como si no hubieses hecho nada antes.
Entonces baja su cabeza hasta que sus labios rozan los míos, sin llegar del todo a tocarse. Algo se activa dentro de mí que me impulsa a acercarme más a él para reclamar el beso; pero él se aleja un poco, impidiendo que pueda besarle. Sigue pasando suavemente sus labios sobre los míos, tentándome, hasta que al final los posa sobre los míos. Su boca sigue sabiendo a menta, solo que algo mezclada con el alcohol que ambos hemos bebido esta noche.
El beso se profundiza cada vez más y puedo notar como su lengua se abre camino en mi boca. Sus manos recorren mi espalda, y cada vez que llegan a mis caderas me pegan más a él. No sé que hacer con mis manos, estoy deseando quitar toda la ropa que nos separa, pero decido cruzarlas por detrás de su cabeza y comienzo a enterrar mis dedos en sus rizos y tirar suavemente de ellos.
Un gemido escapa de la boca de Harry contra mis labios y, en cuanto lo oigo, deseo volver a provocarlo. Como respuesta, él toma mi labio inferior entre sus dientes y tira suave y lentamente hacia atrás de él, al mismo tiempo que se aleja de mí. Cuando me percato de que ya no está abrazándome abro los ojos, asombrada de lo que es capaz de producirme.
        - ¿Quieres parar? - levanto la mirada para encontrarlo a unos pasos de mí con una de esas sonrisas seguras de sí mismas que tanto me gustan. Sabe perfectamente la respuesta, pero quiere que yo lo diga.
Suelto una risa de incredulidad "¿Parar? Ojalá pudiera." Me acerco a él para poder seguir besándole, y me recive con necesidad. Vuelve a rodearme con sus brazos y comienza a descender sus manos a través de mi espalda hasta llegar a mi trasero. Una vez aquí, introduce sus manos en el interior de la sudadera y comienza a ascender sus manos al rededor de mi torso, llevándosela consigo. El sentir sus manos recorriendo mi espalda hace que tenga que cerrar los ojos.
"Necesito quitarle el jersey" me digo a mi misma. Comienzo a hacer exactamente lo mismo que el ha hecho. Mis manos frias se deslizan por su espalda mientras le subo la camiseta y Harry cierra los ojos y exhala el aire que tenia dentro de los pulmones. Espera paciente hasta que termino de quitarle la camiseta para después volver a besarme con urgencia. Nos quitamos la ropa que se interpone entre nosotros y cuando Harry se agacha para deshacerse de las bragas de Gemma levanta la mirada y me sonríe.
- Si llego hace diez minutos que te las iba a quitar, no te hubiera dejado que te las pusieras. 
Cuando la última prenda cae al suelo, Harry me atrae hasta él y comienza a llevarme lentamente mientras me besa hasta la cama. Cuando chocamos contra ella, levanta torpemente las sábanas y nos lanza a los dos sobre ellas. Suelto una carcajada sobre él por el movimiento brusco que ha hecho.
Me doy cuenta de cómo estamos colocados, quiero tocar sus tatuajes. Me incorporo un poco para poder posar mis manos sobre su pecho y comienzo a acariciar las golondrinas que están pintadas bajo su clavícula. Lo miro para ver su reacción, tiene los ojos cerrados y bajo mis manos puedo notar como su pulso se acelera. Abre los ojos y parece que se han oscurecido. Continuo acariciando sus brazos, y mis manos descienden por el abdomen, acariciando la mariposa que tiene en el estómago y trazando el contorno de las dos ramas que tiene justo en la V que se forma en su cadera.
De repente, siento como sus manos agarran mis brazos y, con un movimiento, me colocan bocarriba con él encima de mí. Comienza a besarme profundamente colocando mis manos a ambos lados de la cabeza.
        - Lo siento, pero como sigas así no voy a poder aguantar. - susurra contra mis labios.
Comienza a besar mi cuello y a dar pequeños mordiscos al rededor de él. Suspiro sin querer cuando sus dientes muerden el lóbulo de mi oreja y tiran suavemente de él. Sus manos sueltan las mías para descender lentamente por todo mi cuerpo acariciando mis pechos mientras sus labios vuelven a los míos.
Entonces, separa un poco mis piernas y acorta la distancia que hay entre nosotros. Siento como coge algo de al lado, pero estoy demasiado atontada por sus besos para darme cuenta.
     - Vale, tranquila. - susurra en mi oido mientras coloca sus antebrazos a mis dos lados. - Simplemente, dejate llevar.
No puedo decir nada y quedaría como una tonta si intentara decirlo, así que me limito a soltar un patético "Ujummm" que suena más bien como un suspiro. Harry suelta una carcajada entrecortada justo antes de mover lentamente la cadera hacia delante, entrando lentamente dentro de mí. Cuando entra por completo, ambos soltamos el aire que estábamos conteniendo.
        - ¿Estás bien? - pregunta con la voz entrecordada antes de seguir.
Muerdo suavemente su clavícula para mostrarle que si estoy bien, y me contesta con una pequeña risa entrecortada.
Siento como comienza a moverse cada vez con más ritmo dentro de mí. Algo dentro de mí comienza a retorcerse, en el buen sentido. Solo quería abrazar a Harry y enterrar mi cabeza en su cuello. Mi mano está enterrada entre sus rizos, mientras que la otra está en su espalda, apretándolo contra mí.
Escucho como Harry suspira y gime contra mi oreja y de vez en cuando suelta pequeños besos; el hecho de que ambos estemos disfrutando es lo que más me gusta. Entonces, algo estalla en mi y me apreto más a Harry mientras ambos nos besamos. Cuando nuestros labios se separan el suelta una especie de gemido. 
        - Joder. - exclama mientras empuja unas cuantas veces más.
Puedo notar como nuestros músculos comienzan a relajarse. Harry coloca sus brazos a ambos lados de mi cara y centra su mirada en mí.
        - Te quiero, Claire Williams. - dice sin apartar sus ojos de los míos. Maldita sea, sabía el efecto que tenía en mí siempre que me miraba fijamente, y aún así lo hace.
Hasta entonces no me había dado cuenta de que no nos habíamos dicho te quiero como "pareja" por así decirlo. Hoy habíamos conectado en todos los sentidos.
 - Te quiero. - susurro a la vez que levanto un poco la cabeza para darle un beso.
Se deja caer a mi lado y coloco mi cabeza en su pecho mientras me rodea con su brazo.
        - ¿Te he hecho daño? -pregunta a la vez que acaricia mi espalda.
        - Ya lo había hecho antes, ¿recuerdas? - le recuerdo, pero al ver su ceño fruncido suspiro y continúo-. No, para nada.
Sin querer se me escapa un bostezo-
        - Estas agotada, será mejor que nos durmamos. - Dice riendo.
        - No quiero dormirme, este dia ha sido increíble. Esto es el paraíso, no quiero dormirme para volver a la normalidad. - parecía atontada mientras hablaba porque cada vez entraba en una etapa más profunda del sueño.
        - Duerme. Este es nuestro pequeño paraíso. - es lo único que consigo escuchar antes de entrar por completo en un profundo sueño.

6 comentarios:

  1. OMG ha sido precioso , me he enamorado completamente de este capitulo , espero que nada se estropee porque va todo a la perfeccion aunque me he dado cuenta de una cosa . No han utilizado proteccion y podra traer problemas ... idk . Tambien tengo muchas ganas de momento hiper-romantico NIall y Helena . NO QUIERO QUE NADA ESTE MAL MAS PORFA QUE VA TODO PERFECTO .

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    1. Tranquila todo contrado. Lo del anticonceptivo sale en el proximo cap :) recuerda que era Claire la que estaba nerviosa no Harry. Pero gracias!!! En el proximo cap habra mas Nialena ;)

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  2. ayyyyy por fin!! Me ha encantado!! Que mono es Harry por favor
    Espero que sigas pronto =)

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    1. Muchas gracias!!! Mañana- pasado tendréis cap nuevo ;)

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  3. Awww Amé Este Capítulo :') Es Único.. P E R F E C T O! El Mejor Que He Leído, Es Muy Tierno♥
    Felicidade Sonia! Escribís Muy Bien Y Es Mi Nove Favorita♥ Besos

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  4. Sonia porfiii sube capitulo anda!!!
    Q mola mucho, y quiero saber q pasa con nialena

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