¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 32: El cielo de Dublín.

Llevábamos poco rato charlando cuando una de las camareras de la cafetería se acercó con dos tazas de las cuales salían humo, lo que mostraba el frio que hacía en el mes de Diciembre.
Cuando se fue miré intrigada a Niall.
- Que yo sepa no había pedido nada... - Dije mirándolo divertida.
Él se quedó mirándome unos segundos, y después bajó la cabeza sonriendo. Morí lentamente.
- Bueno, no es una especie de cita en la que tú elijas. Voy a hacerte probar las cosas que yo considero mejores y las que considero que te van a gustar. - Dijo divertido volviendo a mirarme a los ojos.
Mi intriga crecía por momentos, pero el olor que vertían las tazas era demasiado irresistible. Presté atención por primera vez a las tazas.
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- CHOCOLATE - Dije relamiéndome.
- No es solo un chocolate. -Dijo Niall riendo. - Es el mejor chocolate de probablemente toda Irlanda. ¿Por qué te crees que está todo tan lleno? Llevo desde temprano esperando.
Me llevé la taza a los labios con impaciencia.
Tragué un poco de líquido esperando que estuviera caliente, pero lo habían traido exactamente a la temperatura necesaria para bebérselo.
Entró en mi cuerpo quitándome todo el rastro de frio que pudiera tener. El chocolate blanco de por encima le daba un toque exquisito.
- No puedo estar mas de acuerdo con la reputación de esta cafetería. - Dije sonriendo.
No se lo que dije pero Niall comenzó a partirse de risa.
- ¿Qué te hace tanta gracia? - Dije sonrojándome.
Niall paró de reir y me miró con una sonrisa. Sacudió la cabeza y movió su silla hasta mi lado. Apoyó la cabeza en su brazo que se encontraba en la mesa y me siguió mirando.
- ¿QUE? - Dije con risa nerviosa.
Él me colocó el pelo en la oreja y se recolocó en la silla, siempre con una bonita sonrisa.
Entonces, se incorporó un poco de la silla y acercó muy lentamente su rostro al mio. Instintivamente cerré los ojos.
Posó sus labios sobre los mios muy suavemente para después capturar mi labio superior con sus labios y chuparlo suavemente. Apoyó su frente contra la mia, sonrió y se volvió a sentar en la silla con una sonrisa radiante.
- Tienes razón. El chocolate está buenísimo...- Dijo bebiendo de su taza mientras cruzaba una pierna. Cuando dio un sorbo puso cara de asco fingida. - ... pero esto está asqueroso comparado con como sabe en tus labios.
Volví a ponerme roja y sin quererlo me limpié el labio aunque bien sabia que de eso ya se había encargado él.
Niall rió.
- ¿Hubieras preferido una servilleta? -Dijo sabiendo la respuesta.
Le tiré la servilleta hecha una bola a la cabeza.

- ¿A donde se supone que vamos ahora? - Dije cogiendo mi bolso y las dos margaritas.
Habíamos hablado durante un rato hasta que Niall dijo que había que irse.
- Sorpresa. Tu sígueme. -Dijo tendiéndome la mano.
La cogí y entrelacé mis dedos con los suyos. Cruzamos el puente juntos y nos montamos en su coche de cristales tintados.
- No sabes lo que me ha costado que Paul me dejara venir solo. - Dijo abrochándose el cinturón.
- ¿Tiene miedo de que te haga algo? - Dije con cara de broma.
- Ojalá fuera eso. - Dijo riendo.- Tiene miedo de que una manada de fans vengan a por mi.
- Si, ya, como si eso te importara. - Dije alzándole una ceja. - "AH NIALL, KISS ME" - dije mientras me restregaba en el asiento. - Allí tocáis mas que nunca.
Niall rió.
- Bueno, Paul puede estar tranquilo, porque más les vale no restregársete. - Dije enserio.
El coche arrancó y después de unos 10 minutos conduciendo, este paró en la entrada de un bonito parque al que yo, raramente, nunca había ido antes.
Había cientos de parejas tumbadas en el césped al lado del lago. El cielo estaba azul así que apetecía tumbarse al solecito en un dia frio.
- ¿Un parque? - Dije mirándolo.
- Tenemos que hacer tiempo hasta dentro de una hora. Y voy  a aprovecharla hablando contigo. De todo. Quiero saber todo sobre ti, para no tener que preguntar la próxima vez. - Dijo tumbándose exageradamente en el césped.
Me reí.
- ¿Preguntar? - Dije sentándome con él.
Tomó mi cabeza entre sus manos y la apoyó en su hombro y después me abrazó con un brazo. Levanté la cabeza para que me respondiera, se quedó mirando y me dio un besito en la nariz antes de responder.
- Tuve que llamar a Claire para preguntarle tus flores favoritas y algunas cosas mas que no te pienso decir ya que todavía no las hemos pasado.
- ¿Eso hiciste? - Dije riéndome.
- No te rias. Así que ahora quiero todo. - Dijo animándome. - Empieza.
Antes de empezar, y sin saber de donde, puso una margarita a mi lado.

Niall me contaba la historia de cuando su hermano lo pilló a la vuelta de una fiesta cuando tenía 16 años mientras yo acariciaba los pétalos de la tercera margarita intentando no reirme.
- ... subí las escaleras lo más silenciosamente que pude y justo cuando estaba arriba del todo oigo la cisterna y veo a mi hermano con cara de dormido salir del baño y me dice "Niall, ¿Qué se supone que haces?" A mí casi me da un infarto de lo fuerte que lo dijo y temiendo que se lo dijera a mis padres fui corriendo con un dedo en la boca pidiéndole que hablara mas flojo... - Decía este con una mirada hacia al cielo.
Me entretuve mirándolo. No se si era por el sol, o porque nunca me había parado realmente a mirarlo detenidamente, pero cada centímetro que miraba me gustaba más. Sus labios, la forma en la que sonreía cuando recordaba los viejos tiempos, la voz grave que ponía al imitar a su hermano...
Miré sus gafas de sol; necesitaba ver sus ojos. Me alargué la mano y le subí las gafas a la cabeza para poder mirarlos.


Al hacerlo Niall paró de hablar y parpadeó varias veces intentando adaptar sus ojos a la luz pero tuvo que ponerse la mano en la frente para poder ver. Sus ojos no eran solamente azules, como yo me había dicho, eran de distintas tonalidades. Por la parte exterior del iris eran de un color azul marino que, conforme se acercaban a la pupila, iban a un azul mas claro hasta llegar a una mezcla casi amarillenta en el centro del ojo. Simplemente, adoraba sus ojos.
Niall me miraba extrañado.
- ¿Qué pasa? - Dijo
- Necesitaba mirarte a los ojos, continua. - Dije volviendo a colocarme en mi sitio.
Él me miró alzando una ceja y sonriendo.
- Total que me olió el aliento y rió mientras se iba a su habitación. Desde entonces la relación con mi hermano fue a mejor. - Paró la narración unos segundos mientras se incorporaba aún con las gafas en la cabeza.
Apoyé la cabeza en sus piernas y le quité las gafas para ponérmelas.
- De eso hace ya varios años. Fue justo unos meses antes de que me presentara a The Xtra Factor. - Miró hacia donde yo estaba con una mezcla de añoranza y tristeza.
- Llevaba sin verlo casi nueve meses. Vuelvo a casa cada vez que puedo, pero el tiene su hijo y su esposa. No siempre está en casa.
Intenté desviar su atención del tema triste.
- ¿Tienes un sobrino? - Dije sonriéndole.
Su expresión cambió totalmente.
- Si, se llama Theo. Es precioso. - Dijo con una media sonrisa orgullosa.
- Me encantaría conocerlo.
- Lo harás. - Dijo mientras se acercaba a mi cara y me daba un pequeño beso del revés.
Thats all she wrote-

Levantó un poco la cabeza.
- ¿Preparada para nuestra próxima parada?

- ¿Claire te dijo que me trajeras a una tranquera? - Dije sonriendo mientras esperamos a que un camarero nos llevara a nuestra mesa.
Niall rió.
- No, sus palabras textuales fueron "Niall, Helena come lo que sea". Así que, no. - Dijo riendo.
El camarero llegó dirigiéndole una sonrisa a Niall y sin ni siquiera lanzarme una mirada a mí.
- Su mesa está, señor. - Dijo extendiendo la mano para que lo siguiera.
Le seguimos hasta nuestra mesa y una vez sentados el camarero colocó dos cartas en la mesa.
- ¿Bebidas? - Dijo dirigiéndose nuevamente a Niall e ignorándome.
Niall puso cara de burla sin que lo viera el camarero.
- Pregúntele a ella primero. - Dijo mirándolo con cara de exagerada educación dándole a entender al camarero que yo también existía.
Este pareció ofendido y avergonzado a la vez.
- Pediré una Coca Cola, gracias. - Dije.
- Lo mismo para mí. - Dijo sonriente Niall.
El camarero tomó nota y se retiró sin decir nada.
- Así que, ahora soy yo la que decido. - Dije alzando una ceja.
Niall se colocó la carta por debajo de los ojos.
- No, eliges tu bebida. La comida la elijo yo. Quiero que pruebes una cosa de este sitio. - Dijo esto, hizo una pausa y de detrás de la carta vi alzarse la cuarta margarita.
- ¿¡De donde te las sacas?! - Dije cogiéndola y riéndome.
Niall se encogió de hombros e hizo una señal al camarero.
- En menos de dos minutos tendremos nuestros entrantes. - Dijo cerrando su carta y haciendo lo mismo con la mia.
Miré en la dirección donde se suponía que estaba el camarero y no vi a nadie.
- ¿Les habias dicho ya lo que íbamos a tomar? - Dije curiosa.
- No pienso decirte nada, quédate con la magia. - Dijo giñandome uno de sus ojos azules. - Y así será en todos los que nos quedan.
Miraba a la pareja anciana de dos mesas detrás de Niall, el hombre cogía a la mujer con sus rugosas manos y le sonreía. Me pareció una vista muy tierna y...
-  Un momento... ¿Has dicho "todos los que nos quedan"? - Dije interrumpiendo mi pensamiento. - ¿No nos quedamos aquí?
Niall pareció satisfecho con mi sorpresa.
- No, aquí tomaremos los entrantes. Y en los demás sitios, los platos más buenos de cada restaurante. - Dijo recostándose en su silla orgulloso consigo mismo.
Antes de que puediera replicar nada otro camarero distinto al de antes puso en medio de la mesa un plato con dos rulos de queso de cabra caramelizado con lo que parecía una mermelada de tomate y una cesta de tostadas a su lado. Cuando el camarero se fue Niall cogió rápidamente el tenedor y el cuchillo.
- Este queso es sencillamente exquisito, pero tienes que comértelo de manera que llegue directamente a tus papilas gustativas. - Dijo mientras cortaba. - Tenemos que comérnoslo rápido. Aún tenemos que ir a tres restaurantes más antes de las 5.
Miré como colocaba el trozo de queso mezclado con la mermelada en un pequeño trocito de pan.
- ¡3 MAS! Estas loco.
Me colocó el queso cerca de los labios.
- Abre la boca y te colocaré el queso de manera que toque tu lengua. - Dijo.
Abrí la boca y este hizo lo que dijo.
Comencé a masticar y cerré los ojos al hacerlo. Era simplemente exquisito el contraste entre lo agrio del queso de cabra y la mermelada dulce de tomate.
- ¿Que tal? - Dijo con expresión divertida.
- Dame más.
Ambos reimos.

Después de la tranquera fuimos a 2 restaurantes mas, en los cuales comimos el primer y segundo plato. El primer plato fue un pescado con verduras y el segundo fue en un restaurante italiano y fue un surtido de pastas con diferentes salsas. Todo absolutamente delicioso. Acabábamos de terminar nuestras tortitas en una pastelería ambientada en los 80. Llevaba 7 margaritas a todos lados.
Salimos por la puerta de la pastelería y nada más poner un pie en la acera, Niall entrelazó su mano con la mía y tiró suavemente mientras corría hacia el coche.
- ¡Vamos Helena, llegaremos tarde a la siguiente parada! - Dijo riendo sin aliento.
Abrió el coche y entramos dentro.
- ¿Qué... se supone... que se va a ir? ¿A qué viene... tanta prisa? - Dije recuperando el aliento mientras me abrochaba el cinturón y colocaba las margaritas en el asiento de atrás.
- Es algo que empieza a las 5 y son las 4:50. Tenemos que irnos ya. - Dijo poniendo en marcha el coche.

Me encontraba sentada en una de las butacas de un teatro de Dublín. Miraba al escenario finjiendome mosqueada porque Niall no se dignaba a decirme tan siquiera que obra íbamos a ver.
Noté que una cabeza se apoyaba en mi hombro.
- Anda, no te enfades, es una sorpresa. - Dijo utilizando un tono que me era difícil de resistir.
Miraba fijamente al escenario intentando no caer en sus bonitos ojos cuando la octava margarita se posó delante de mis ojos.
No pude evitarlo, sonreí.
Cogí la margarita y la olí, como hacía con las demás.
Miré a Niall y sonreí mientras le daba la mano.
Las luces se apagaron y el telón se abrió.
No lo podía creer.
Estaba metida de lleno en un episodio de algo parecido a "The Walking Dead".
Era una historia de misterio y terror. Adoraba las historias de terror.
Miré a Niall con cara de entusiasmo y en la oscuridad pude vislumbrar una media luna blanca que dibujaba su sonrisa.

Las luces se encendieron y el publico aplaudió con entusiasmo. Había sido una obra totalmente distinta. Las obras de teatro solían ser de clásicos o basadas en libros. Pero en este caso el autor de la obra había sido un guionista principiante fan del terror. Y tendría éxito.
Los actores habían aparecido en escena desde diferentes puntos del teatro asustando a los espectadores. Había sido sencillamente alucinante.
Salimos de la mano a la calle y en la puerta del teatro me paré a mirar a Niall.
- Muchas gracias. - Dije sonriéndole. - Ha sido sin duda de las mejores obras que he visto.
- Me alegra que te guste. No sabía exactamente si te gustaría, la obra que te vi interpretar era totalmente diferente. - Dijo tocándose la cabeza.
- Ha sido perfecto, gracias. - Dije poniéndome de puntillas para darle un pequeño beso. - Y ahora... ¿A casa? - Dije sonriendo  mientras que tiraba de él hacia delante.
Miró su reloj.
- No. - Hizo una mueca de disgusto. - No podré llevarte a donde tenía pensado... pero iremos a otro sitio. La última parada. ¿Preparada? - Dijo abriéndome la puerta del coche.
Me quedé mirándolo, me reí de verdadera felicidad y entré en el coche.
Cuando entró, me miró fijamente antes de decir.
- He de decirte que te mentí en parte. Te dije que la cita sería en Dublín,... Bueno pues hay que hacer una parada algo lejos de Dublín. - Dijo divertido.
"Oh, oh..." Pensé.
- ¿Cómo de lejos? - Dije cautelosa.
-  Teniendo en cuenta el coche que llevo, que no tenemos que parar y que a estas horas no habrá trafico... una hora y media quizás. - Dijo sonriente.
- ¡UNA HORA Y MEDIA! - Miré el reloj. - Son las seis y media. Llegaremos a la hora de irnos.
- Lo sé. Solo me llevara unos minutos y volvemos, te lo prometo. ¿Confias en mi? - Dijo mirándome fijamente a los ojos.
Malditos fueran aquellos ojos. No podía dejar de mirarlos. Había tanto empeño en ellos que no pude decirles que no.
- Sí.- Dije entre dientes.
- ¡Genial! Ah hay algo más. - Dijo buscando algo en su asiento.
- Oh no... ¿Qué mas? - Dije asustada.
Puso cara de hacer fuerza y sacó algo del cajón del coche. Un pañuelo.
- No creerás que te dejaré adivinar donde vamos. - Dijo con suplica.
Lo miré con cara de asombro.
- Ah no... no pretenderás que esté una hora y media sin poder ver. - Dije sonriendo ya que en verdad me gustaba el misterio de la idea.
- Si, además si quieres puedes dormirte. Pondré música y demás. Luego a la vuelta hablaremos. - Dijo nuevamente con suplica y con sus ojos.
Y como no.
Dije "Sí."

Tal y como prometió puso música. Pero no en el coche, me dio sus cascos del móvil para escuchar música y así fui todo el camino. Observando un manto negro y con una mezcla de Michael Bubble y mas cantantes por el estilo. Me dormí durante unos minutos de camino. Ninguno de los dos hablamos. De vez en cuando preguntaba cuanto faltaba, y él siempre respondía con un "poco".
Cuando el coche paró todavía tenía sensación de estar moviéndome.
Unas manos cogieron las mias y delicadamente tiraron de mi hacia afuera y una de ellas se colocó en mi cabeza para que no me diera con el techo del coche.
Seguía sin ver ni oir nada. No me dejaba quitarme los cascos.
Iba dando traspiés en  un suelo con desniveles y algo blando... ¿Estaba en el campo?
Andamos unos 50 metros y Niall chilló que me sentara.
Lo hice con su ayuda y noté como se sentaba detrás mia con migo entre sus piernas.
- ¿Preparada? - Dijo a mi oído lo suficiente fuerte para sobreponerse a la voz de Ed Sheeran con "The A Team" de fondo.
Conseguí decir un "Jumm...." con el aturdimiento que me causaba el estar tan cerca de él.
Noté como el nudo del pañuelo se iba deshaciendo y deslizándose hacia abajo por mi cara. Los ojos tardaron en acostumbrarse de nuevo a la luz y mientras estos lo hicieron sentí como quitaba los cascos de mis oídos.
Tuve delante de mí una de las vistas más hermosas que he tenido el placer de contemplar nunca.


Estabamos sentados al pie de unos preciosos acantilados a la luz del anochecer.
Me quedé con la boca abierta. Intentando que mis ojos copiaran cada centímetro de la imagen que tenía delante de mis ojos. Oí el romper de las olas con las rocas y ví el sol a punto de hundirse al fondo del mar.
Noté como unos brazos me rodeaban la cintura y me mostraban la novena margarita.
- ¿Te gusta? - Dijo un susurro detrás.
No pude decir nada. Seguí mirando el mar, los acantilados, el cielo, el sol...
- Niall... esto es... - No pude terminar la frase. Los ojos se me estaban inundando rápidamente de lagrimas y no quería dejar que ninguna saliera.
No pude decir lo que sentía, pero me giré y le cogí la cara entre mis manos mientras colocaba una pierna a cada lado de sus caderas.
Le miré fijamente a los ojos intentando contener las lagrimas e incliné mi cabeza hasta la suya.
Untitled

Le dí un suave beso que fue seguido de otro extremadamente largo y apasionado. Cuando por fin consideré que había expresado toda la gratitud que sentía retiré lentamente los labios y apoyé mi frente contra la suya.
- Muchisimas gracias, te quiero. - Dije.
- Ha merecido totalmente la pena. - Dijo limpiándome una gota que caía por mi mejilla.
Me dí la vuelta para ponernos como estábamos antes. Contemplando el atardecer con el "It's too cold outside the angels to fly" aún sonando en mi cabeza.

Caminábamos por el puente de Wellington de la mano. Eran las 10 de la noche.
Cuando llegamos a mitad Niall paró y me gió hasta la barandilla acorralándome entre su cuerpo y esta.
- No vamos a poner un candado como hacen los demás. - Dijo Niall en mi hombro. - Pero haremos algo,... - Dijo pensativo.
Sacó una monede de 2 euros del bolsillo y me la puso delante.
- Un dos por los dos. Se que es cutre, pero no tengo ningún candado. - Dijo riendo. Le dio un beso a una cara y luego me puso la otra para que yo se lo diera y lanzó lejos la moneda que se hundió en mitad del rio.
- ¡Corre pide un deseo! - Dijo.
Pero mi deseo ya se había cumplido.
Vimos un coche aparcar en la calle de enfrente, mi taxi.
- Tengo que irme. - Dije sin ninguna gana. - No se como agradecerte todo lo que has hecho hoy. Te has superado totalmente.
- Solo han sido unos detallitos... - Dijo quitando importancia.
- Pero al final no me has dejado pagar nada. Te las has arreglado para que no consiga soltar ni una moneda. - Dije sonriendo.
- Eso no es cierto. Aún tienes que pagar tu taxi. - Dijo señalando al otro lado de la calle.
Nos quedamos mirando y entonces me acercó hasta él y me dio un fuerte abrazo antes de coger mi cara entre sus manos y plantarme un buen beso.
- Te echaré de menos. - Dijo con los ojos cerrados.
- Y yo a ti.
- Vete, antes de que le diga al taxista que se marche sin ti. - Dijo dándome el ramo de margaritas.
Bajé el puente y crucé la calle. Antes de entrar en el taxi lo miré por ultima vez y le dije con los labios un "Buenas noches".
Al entrar en el coche pregunté:
- Perdone, ¿Cuánto me costaría un viaje desde aquí a Strawberry Beds? - Dije abriendo mi monedero.
- Disculpe señorita pero el viaje está pagado. Me han dicho que solo tenía que llevarla, ya han realizado la transferencia.
Entonces el conductor alargó el brazo hasta su asiento del copiloto.
Miré por el espejo y ví como sonreía.
- Además me han dicho que le de esto. - Dijo sacando una margarita.
El coche comenzó a arrancar. Olí con una sonrisa la margarita y miré la nota que llevaba.
                                    " La decima y última POR AHORA. No te enfades con
                               el pobre conductor. No sabes lo que me ha costado que me cobren
                                           el trayecto de otra persona sin que esta lo sepa.
                                                                        Te quiero. "
Me giré rápidamente y lo ví de pié apoyado en la barandilla del puente con una sonrisa satisfecha. El coche siguió desplazándose y en al girar de esquina, lo perdí de vista.
Sacudí la cabeza mientras colocaba la última margarita con las demás y me dediqué a contemplar el cielo con otros ojos. Ya no era solo "El cielo de Dublín".

14 comentarios:

  1. Dios Sonia ... Te has superado , he llorado leyendo y no tengo palabras ... Puff ha sido precioso . Se volveran a ver pronto verdad ? No tardes tanto en subir porque lo necesito

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    1. Awww muchisimas gracias! Me alegro de que te guste porque este es uno de los capitulos que mas trabajo me ha costado escribir. Muchas gracias enserio. :)

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  2. me ha encantado el capituloo siguela porfavor :)
    PD: nueva lectora

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    1. BIENVENIDA! Y muchas gracias me alegro de que te guste: )

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  3. Cuando creia que no era posible querer a Niall más, vas y escribes esto... aiiisss
    Ya quiero que se hagan novios oficiales! jajaja

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    1. Awww jajaja muchisimas gracias me alegra que te gustara: )

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  4. cuando el siguiente????

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  5. Sooniiia siguelaa pliiis Niall es un Romantico Harry un Amor. mee encantaa siiguela pliiiis @5onada1D

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    1. AAWWWW Muchas gracias! Espero poder subir hoy cap!

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  6. Holiii, soy la de twitter c: (@oreosftniall) nada venia a decirte que la novela esta super mega genial! <3 me encanto muchisimo. Una de las mejores que lei, sin duda. Tenes que seguirla si o si, porque es genial. Ademas tenes muchisimo talento. Realmente, muy muy linda <3
    Besoss, cuidate :33

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    1. Muchisimas gracias por el maravilloso comentario que dejastes. Claro que la seguire aun queda mucho Raindrops por delante. Besos <3

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    2. Muchisimas gracias por el maravilloso comentario que dejastes. Claro que la seguire aun queda mucho Raindrops por delante. Besos <3

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    3. Muchisimas gracias por el maravilloso comentario que dejastes. Claro que la seguire aun queda mucho Raindrops por delante. Besos <3

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