¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 38: Happy Birthday

Intento abrir los párpados pero pesan como si llevara días sin dormir. Los viajes en coche siempre me habían agotado. Abrí los ojos esperando encontrar algo de luz en el salón pero todo estaba sumido en una temprana oscuridad; una leve luz iluminaba suavemente la habitación inundándola de colores anaranjados y rojizos procedente de las farolas. Noto un leve suspiro en el cuello y giro lentamente la cabeza. Harry seguía dormido en mi hombro con las manos alrededor de mi cintura. La luz de la habitación me permitía estudiar con más facilidad las facciones de su rostro; retiré uno de sus salvajes rizos que se había colocado erróneamente en mitad de su cara. Estaba completamente tranquila, sumida en lo cotidiano, podría haberme quedado así durante horas enteras. Como si mi ojo hubiera sido capaz de captar el pequeño impulso nervioso que se produce al pasar la información de una neurona a otra, recordé por qué estábamos tumbados en el salón y no me dio ninguna buena impresión la poca luz que hacía fuera de la habitación.
Me sacudí un poco para poder alcanzar mi móvil de debajo de nuestros cuerpos y comprobé la hora. Tomé una enorme bocanada de aire y me incorporé tirando de las manos de Harry conmigo.
- Harry, despierta. ¡Deprisa, nos hemos quedado dormidos! - lo cojo de los hombros y empiezo a zarandearlo.
Por fin veo como el iris de sus ojos asoma bajo los párpados e intento captar su atención antes de que vuelva a dormirse.
- Harry, escucha, son casi las diez y media, deberíamos habernos despertado hace dos horas. ¡Despierta!
Veo como sus ojos se abren por completo y se incorpora rápidamente. 
- ¿Qué hora has dicho? - Dice frotándose los ojos para espabilarse.
- Son las 10:25 - observo como mira detrás de mí a la ventana.-... de todas formas es una fiesta ¿No? ¿Quién llega a la hora a las fiestas?
Entonces caigo en la cuenta de que ni siquiera nos hemos arreglado ni duchado aún. Me levanto corriendo del sofá tirando de la mano de Harry. Inconscientemente comienzo a encender todas las luces del piso; el cuarto de baño, la habitación, la cocina.
-          - Necesitamos una ducha…  ¿Quién se ducha primero? – Abro mi maleta en un intento desesperado de encontrar algo apropiado para llevar esta noche. Soy ordenada a la hora de hacer la maleta, y más aún a la hora de deshacerla, pero esta noche no tengo tiempo ni de intentar sacar la ropa de forma ordenada. Rebusco entre todas las prendas algo más arregladas y encuentro el vestido que llevé para la fiesta a la que fui con Harry. Sé que ese vestido le encanta, pero hace un frio de mil demonios y, además, ¿quién va a una fiesta de cumpleaños con ese aspecto? Sigo rebuscando entre  los montones de ropa hasta que encuentro un conjunto que podría valerme para la ocasión.
Salgo de la habitación y me dirijo al cuarto de baño; abro la puerta y me encuentro una gran espalda postrada delante de la puerta. Harry estaba desnudándose para entrar a la ducha.  Creo que nunca me había parado con el debido detenimiento a contemplar sus espaldas y, aunque me hubiera encantado, en ese momento era lo último que debía hacer.
-          - ¿Te duchas primero? Necesito que lo hagas rápido, puedo ir preparando otras cosas mientras tanto… - Abro el pequeño armarito colocado a ambos lados del espejo y busco desesperadamente una pasta de dientes. - ¿Puedo coger tu cepillo? Me lavaré en la cocina.
Oigo el pequeño estallido que produce la hebilla del cinturón al caer al suelo y, sucesivamente, escucho una cremallera descender. No puedo evitarlo, giro un poco la cabeza para esperar alguna respuesta por parte de la persona con la que estoy hablando. Está de pie, delante de mí vistiendo únicamente unos ceñidos boxers. Mi boca muerde involuntariamente mi labio inferior.
-          - Claire, puedes lavarte los dientes aquí. Ya me has visto desnudo antes… - esboza su pícara sonrisa antes de agacharse a bajar sus boxers.
Cuando vuelve a alzarse me obligo a mí misma a mirar hacia la puerta.
-          - Está bien, pero por favor, dúchate lo más rápido que puedas… necesito ducharme rápido para vestirme. – Comienzo a echar pasta de dientes en el cepillo de Harry cuando unas manos me rodean la cintura.
-          - ¿Sabes cuál sería la mejor forma de ahorrar tiempo y dinero? – Susurra en mi oído mientras me aprieta contra él. Al mismo tiempo que pronuncia dichas palabras, eleva la vista y nuestras miradas se encuentran en el espejo. La verdad, nunca nos había visto así, y me gustaba. Se veía tan exageradamente bien con todos sus hombros desnudos cubriendo mi cuerpo y su cabeza apoya da en mi hombro mientras me susurra y me mira directamente a los ojos. Un escalofrío me recorre de arriba abajo. Se lo que quiere sugerir pero prefiero que lo diga él. Posa fijamente sus ojos sobre los míos al mismo tiempo que susurra. – Ducharnos juntos.
La idea era demasiado tentadora, pero sumando el hecho de que íbamos a llegar casi 2 horas tarde y que, pese a haber estado ya desnuda delante de él, aún me daba algo de vergüenza… niego con la cabeza.
-          - Necesitamos terminar lo más rápido posible y estoy completamente segura de que si me meto contigo en un espacio reducido de no más de un metro de amplitud y estando… bueno, ya sabes… - Digo mirándolo de arriba abajo. Él sonríe satisfecho, para nada avergonzado de su desnudez. – No, definitivamente no terminaríamos a tiempo. Venga, entra dentro y dúchate de una vez.
Oigo cómo suspira mientras entra en la ducha y deja el agua caer sobre su cuerpo.


Trato de imaginar una maldita forma en la que colocar mi pelo de manera que resulte lo más presentable posible. Niall ha terminado hace unos 10 min y me espera en el salón. Nunca he sido de esas chicas que se pasan horas delante de un espejo arreglándose, pero estoy en casa de un chico y, como siempre, no he previsto que no tendría ningún utensilio para colocar mi alocado cabello. Asomo la cabeza por la puerta del baño y lo veo tumbado en el sofá con las piernas encima de la mesa pasando los canales de la televisión sin ningún entusiasmo.
-          - Niall, lo siento. Estoy en 5 min lo prometo. – Él se incorpora rápidamente del sofá y se acerca a la puerta del baño. – Estoy casi lista, es solo que no sé cómo hacer que esto – Digo señalando a mi pelo. – tome una forma aceptable.
-          - No te preocupes, me encanta tu pelo. Déjalo tal cual… - Creo que ve mi cara de espanto por que se ríe y cambia de estrategia. - ¿Qué tal si te haces el peinado que te hiciste por navidad el día que fui a tu casa? ¿El de las puntas rizadas? Estabas preciosa.
-          - Ya lo había pensado, pero necesito una plancha para hacerlo y no encuentro ninguna por ningún lado. –Me agacho de nuevo a los cajones de debajo del fregadero y revuelvo los peines, las cuchillas de afeitar… sin quererlo un cojo un objeto en mi mano y lo saco fuera del cajón. – Tienes de todo menos una plancha de pe-…
Niall tiene la cara roja, avergonzada y divertida a la vez. Miro el objeto que tengo en mi mano. Es una caja azul con colores lisos y… leo con atención el titulito con esperanza de que no sea lo que estoy pensando.
DUREX, XL MEN”
No había objetos en todo el armario, y tengo que coger la cajita de condones. Vuelvo a mirar a Niall, ahora está aún más avergonzado que antes. Noto como todo mi calor corporal se concentra momentáneamente en mi cara. Decido que lo mejor es dejar de una maldita vez la caja en el armario en vez de seguir como una idiota con ella en la mano.
-          - Lo siento… no sabía que era… - cierro el cajón con demasiada fuerza haciendo que ambos nos demos un susto. Noto que Niall se acerca y veo como extiende la mano por debajo de mi cintura. Mi corazón empieza  a latir escandalosamente cuando tengo su cara a escasos centímetros de la mía.
Estoy a punto de decir alguna idiotez de las mías para intentar romper la tensión pero por alguna extraña razón no puedo quitarme la cabeza el “XL MEN” de la cajita. Y mientras tanto el corazón sigue latiendo más y más. Él no aparta su mirada de la mía; apenas han pasado 2 segundos pero parece una eternidad el tiempo que nos encontramos en esa postura.
No sé por qué pero comienzo a acercarme a su cara cuando alarga su mano hasta un cesto cercano a la ducha que se encuentra detrás de mí y acerca una pequeña plancha del pelo hasta colocarla delante de mí.
-          Tengo plancha del pelo, mi estilista exigió que tuviéramos una en casa por si, después de una sesión de fotos o algún evento tuviéramos que seguir con el peinado. – Está muy cerca de mí. Trago saliva haciendo mucho más ruido del que debería. “XL Men”.
Me separo un poco de él procurando cortar lo que sea que estaba pasando en ese incómodo momento. Niall da un paso atrás y se pasa la mano por el pelo mientras suspira.
-          - Bueno… dejo que termines de peinarte. Voy a prepararlo todo para cuando vayamos a salir. – Pese a haber terminado la frase sigue de pie delante de mí. Muevo los ojos desesperadamente de un lado a otro de la habitación intentando dejar pasar los segundos lo más rápido posible y terminar con ese momento. Niall parece darse cuenta de repente, baila un poco sobre sus talones y vuelve a pasarse la mano por el pelo tímidamente. – Bueno… - Es lo único que dice justo antes de salir de la habitación.
Suelto todo el aire que estaba conteniendo hasta el momento y pongo los ojos en blanco mientras miro con la boca abierta al espejo. “¿Qué ha sido eso?” Creo que con seguridad ha sido el momento más raro e incómodo de mi vida. Miro hacia el fregadero y vuelvo a abrir el cajón a la vez que saco la cajita.
-          - Todo por tu culpa. – La miro fijamente como si pudiera oírme y vuelvo a comprobar la talla que pone la caja. “XL MEN” de nuevo. – Madre mía. – Vuelvo a meter la caja corriendo, temiendo de que Niall regrese y me apresuro en terminar de hacerme el peinado para quitarme de la cabeza todos los pensamientos que me habían venido a la mente hace unos minutos cuando ambos estábamos en la habitación a menos de 3 centímetros uno del otro.


Termino de enjuagar mi cabello y disfruto de unos segundos más de una ducha calentita antes de salir de ella. Cuando asomo la cabeza por la cortina no localizo las toallas.
-          - ¡Harry! ¡Necesito una toalla!
Tarda poco tiempo en llegar pero el suficiente para que empiece a sentir el frío. Permanece delante de la ducha con una toalla en la mano.
-          - Vamos dámela… hace mucho frío. – Digo casi tiritando extendiendo la mano para que me la pase.
Harry se acerca un poco más a la ducha pero me hace un gesto para que salga de ella.
-          - Sal y te pongo la toalla. – Parece divertido. Me recuerdo a mí misma no volver a dejarlo dormir siesta por la tarde. Al no estar acostumbrado parece un niño pequeño el cuál ha dormido más horas de las necesarias y tiene las energías suficientes para dejar en crisis a un parque de atracciones.
-          - Harry venga… no voy a salir si no me das la toalla. – deben de ser las once menos cuarto y nosotros estamos en el cuarto de baño jugando al quién puede más.
-          - ¿Por qué no quieres salir?
-          - Porque tengo frío.
-          - Pues sal que te ponga la toalla. – Sonríe divertido mientras que yo suelto un suspiro.
-          - Me da vergüenza que me veas desnuda. – Digo al fín.
-          - Ya te he visto desnuda antes.
-          - Pero no de pie, delante de ti y recién duchada. – comienzo a impacientarme y a tener cada vez más frio. Él sabe que al final cederé.
-          - Por eso… mil veces mejor. – Extiende la toalla delante de mí invitándome, con una promesa de algo de calor.
Me trago la vergüenza y corro la cortina diciéndome a mí misma que no voy a taparme con las manos e intentando aparentar una seguridad que realmente no tengo. Me acerco a la toalla y espero a que me la dé. Harry tiene la cara con una mezcla de sorpresa, adoración y diversión; me gusta cuando ejerzo algún tipo de efecto sobre él.
-          - Tengo frío. – Digo sonriendo. Él sacude la cabeza y me envuelve con la toalla y sus brazos al mismo tiempo mientras me frota con ella en la espalda. Apoyo mi cabeza en su hombro y me entrego al calor. – Que sepas que tenía ganas de matarte hace apenas un minuto, pero el hecho de que ahora mismo me estés abrazando han aminorado algo mis ganas de cometer un asesinato.

Harry está sacando el coche de la cochera y yo termino de retocar un poco mi pantalón. Llevo puestos unos bonitos tacones negros de plataforma combinados con unos pantalones que compré con Anne en Chesire justamente porque ella me los aconsejó. Eran unos pantalones negros pitillo de un tejido parecido al cuero que se pegaban a la figura y se suponía que la estilizaban. Cuando me los probé en el probador no me convencían mucho y ahora tampoco, pero Anne dio una afirmativa tan rotunda que no tuve más remedio que comprarlos. Además me había colocado una blusa de media manga ancha color rojo granate con una pequeña abertura en la espalda. Esta blusa llevaba en mi armario mucho tiempo pero recordé lo que le había gustado a Harry el vestido con la espalda descubierta y decidí ponérmela esta noche. Había estado a punto de alisarme el pelo, pero decidí dejarlo al natural, ya que con la humedad de la noche quedaría peor si lo alisaba.
Apago todas las luces, cojo el pequeño bolso de mano que llevo y marcho escaleras abajo con cuidado de no torcerme un pie. Harry me espera apoyado en el coche; lleva puesto el jersey que le regalé por navidad junto con unos vaqueros oscuros de vestir y sus inconfundibles botas. Absolutamente irresistible. Conforme me acerco me alegro cada vez más de haberle hecho caso a Anne con los pantalones. Pese a  que a mí no parecen gustarme del todo, en Harry despiertan un interés enorme al instante.
-          - Joder Claire… ¿De dónde has sacado esos benditos pantalones? – Me coge la mano y me hace dar una vuelta sobre mí misma para verme bien. Se me escapa una sonrisa pícara de esas que él siempre suele esbozar.
-          - Sugerencia de tu madre. Como veo, tenéis los mismos gustos.
No dice nada más, simplemente toma aire por la nariz mientras sonríe rindiéndose y meneando la cabeza. Esa forma que tiene de expresar el cómo lo hago sentir es lo que me impulsa a lazarme y plantarle un beso en los labios antes de entrar en el coche.

Harry tenía razón, la fiesta de Louis se celebraba en una discoteca del centro de Londres. Varios periodistas esperan en la puerta a que pase alguno de los miembros de la banda o algún artista conocido pero parece que casi todos están dentro de la fiesta. De vez en cuando entra alguna que otra persona pero no parece llamarles mucho la atención.
-          - ¿Vamos a pasar por la puerta de atrás o algo por el estilo? – Harry está a mi lado, en el asiento del conductor con la vista fija en la puerta de entrada a la discoteca. Son las once y cuarto de la noche, la fiesta había empezado hace casi dos horas y nosotros seguíamos sin poder entrar en ella.
Sé que todo esto que tiene Harry con que  no nos vean los paparazzis es únicamente porque quiere guardar la intimidad, pero a veces empiezo a pensar que no quiere que se nos vean juntos.
-          - No… joder. – Veo cómo se debate entre las distintas opciones y me mira frustrado.
-          - Tranquilo, entraré yo primero y luego podrás entrar tú. – Digo cansada abriendo la puerta.
El frío da una bofetada a mi cara mientras salgo del coche. Cierro la puerta y me sorprendo al ver que la del conductor también se abre y de ella sale Harry. Se acerca a mí.
-          - Vale, perdona… soy idiota. Ven conmigo. – No estoy enfada, simplemente molesta porque se tome tan a pecho aquello que pueda pensar la gente de nosotros. Tomo su mano y lo sigo porque no sé qué pretende.
Cada vez nos acercamos más a la puerta de entrada y los fotógrafos que ya habían comenzado a darse por vencidos ajustan corriendo sus lentes y se preparan para coger un buen ángulo de Harry. Estamos a pocos metros de la puerta de entrada y los flashes comienzan a saltar; parecen encantados con la idea de que Harry vaya acompañado esta noche. Yo no levanto la cabeza del suelo y sigo los pasos de Harry cogida de su mano. Cuando creo que casi he perdido la vista por tanto flash, llegamos a la puerta ya resguardados de toda esa espantosa luz saltándote de repente a los ojos.  La música está fuerte y hay mucha gente en el local, tanta que no se con seguridad si todos son conocidos de Louis.
-          - Sigueme ¿De acuerdo? – Me grita Harry al oído.
Permanezco cogida a su mano y lo sigo entre cuerpos bailando. Veo como saluda amistosamente a varias personas pero con el neón no puedo reconocer ni una de sus caras. No sé como pero Harry encuentra el camino hasta donde se encontraban todos los chicos.
-          - Ya era hora Harry, pensaba que no venías.- consigo oír la voz de Louis gritando desde pocos metros mientras le da un abrazo a Harry.
-          - Happy Birthday man. – grita Harry contento mientras le devuelve el abrazo.
Cuando Louis se aleja un poco de Harry se acerca hacia mí y me abraza mientras le felicito.
-          Quiero que conozcas a Eleanor. Ya te he hablado de ella pero creo que nunca la has conocido. – Louis se da la vuelta un momento para dejarme ver a una bonita chica de unas 23-24 años con el pelo castaño largo y unas dulces facciones que la hacían más que bonita.
-          - Encantada de conocerte, soy Claire. – Digo mientras beso su mejilla. Huele increiblemente bien, pese a que todo nuestro al rededor huele a alcohol y actividad humana.
-          - Igualmente. – Sonríe educacamente y mira a Louis que está hablando con Harry.- Louis me ha dicho que estudias medicina…
-          Así es, vine hace un medio año a la universidad.
-          - Esa iba a ser mi elección en un principio, pero luego me decanté por económicas. – Dice esbozando una mueca. – Sé que es completamente distinto, pero digamos que soy de todo menos compatible con la sangre.
Ambas nos reímos mientras nuevos invitados se acercan a Louis para felicitarlo y hablar con él. Eleanor mira hacia el nuevo grupo de gente que ha entrado y se disculpa con la mano para ir a saludarlos con Louis. Harry vuelve a mi lado instantes después.
-          - ¿Quieres buscar a Helena? – Dice en mi oído mientras me aleja de Louis.
Hay muchísima gente en la sala, no sé cómo voy a poder encontrarla.
-          - No, hace falta… hay mucha gente, tardaríamos en encontrarla. Supongo que ya nos la encontraremos. – Me acerco a la barra con la espera de que algún encargado nos atienda.
Por el rabillo del ojo veo como un grupo de gente llama a Harry y le hacen señas con la mano para que se acerque. Harry saluda discreto y gira la cabeza.
-Ve con ellos, salúdales. Yo pediré las copas. – Vuelvo a mirar el grupo de chicos de la mesa, parecían bastante interesados en Harry, y no iba a ser yo la que le quitara la ilusión. – Además parece que tienen más que ganas de hablar contigo.
- Son unos amigos del grupo, volveré enseguida.
Veo cómo se aleja y justo cuando se acerca comienza a hacer gestos raros con las manos hacia los chicos de la mesa que le responden con el mismo gesto. Sacudo la cabeza mientras me siento apoyo en la barra. Cuando posiciono la cabeza al frente, me topo con unos bonitos ojos grisáceos.
-          - ¿En qué puedo ayudarte? – Ahora los ojos grisáceos van acompañados de una bonita sonrisa que brilla con las luces fluorescentes colocadas debajo del expositor.
-          Um… quería un vaso de ron con coca-cola y una piña colada. – Disimulo mi sorpresa mirando el bolso en busca de mi monedero mientras el chico busca entre todas las botellas de alcohol las que necesita.
Al volver, suelta una pequeña risita cuando ve el monedero en mi mano.
-          - No tienes que pagar nada, todo es a cuenta del millonario de la fiesta. -  Dice mientras coloca una pequeña rodaja de lima en mi piña colada. – Además, si tuvieras que pagar dejaría que te llevaras la primera ronda gratis. – Esto último, lo sella con un guiño y una linda sonrisa.
No puedo determinar con claridad si su pelo es completamente negro o tiene algunos matices castaños, pero sé que tiene un poco de barba que no hace más que añadirle un toque aún más sexy. Sigue delante de mí a la espera de que diga algo, pero no tengo ni idea de qué decir.
-          -  Eh… muchas gracias. No haría falta.
         Oigo como en unas cuantas banquetas a mi izquierda alguien llama al encargado de la barra; este hace un gesto de fastidio cuando lo escucha.
-          Lo siento, tengo que irme. Si quieres, espera aquí unos minutos y continuamos esta conversación. – Dice dejando el ron de Harry al lado de mi piña colada.
Justo en ese momento, una mano se extiende a mi lado para coger el vaso.
-          - No hará falta, gracias. – Harry a mi lado le hace una cortes pero rotunda inclinación con su vaso justo antes de llevárselo a la boca mientras echa su mano sobre mis hombros.
El camarero sacude los hombros y va a atender al cliente que lo llamó, lejos de verse frustrado. Veo como Harry me mira alzando la ceja.
-         -  ¿Qué? Sólo estaba pidiendo una copa. – Digo pícaramente mientras bebo sacudiendo mis pestañas con aparente inocencia.
-          - Venía a decirte que he encontrado a Helena. Está con Niall en aquella esquina. – Harry señala hacia un grupo de personas que se encuentran sentadas en una mesa.
Nos dirigimos como podemos hacia la mesa en la que se encontraban, no sin chocarnos con las personas que bailaban fuera de la pista. Helena parece poco interesada en la conversación y cuando me ve salta de la mesa con su hiperactividad tan característica.
-          - ¡YA ERA HORA! – Chilla cuando me abraza. – Se supone que la fiesta empezaba a las 10 cosa así. – Continúa mientras saluda con un beso a Harry.
-          - Nos hemos quedado dormidos. – Harry se disculpa mientras se pasa la mano por el pelo.
Nos acercamos a la mesa donde se encuentran varias personas de las cuales  Niall era el único rostro que conocía. Fui posando mis ojos de una en una en todas las caras hasta que llegué a una que me llamó la atención. Sabía que me sonaba de algo, pero no podía determinar de qué. Me siento junto a Harry intentando mirar lo menos posible a la chica pero mi cabeza sigue intentando maquinar el escenario en el que había visto esa cara.
Todos los de la mesa ríen mientras yo me acerco a Helena.
-          - ¿Quién es esa chica? – digo señalando un poco para que nadie se dé cuenta.
-          - No tengo ni idea. ¿Por qué? El 95% de esta sala me son caras desconocidas. – Dice girando los ojos.
Frunzo el ceño e intento fijarme en el rostro de la chica ahora que está centrada en una conversación.
Entonces, una especie de flashback en el que esa misma chica corre hacia alguna persona. Esa persona es Harry, y están en el jardín de la comunidad de la señora McAllister. Ella es la rubia que Harry abrazaba el día que fui a llevarle el sobre con el dinero a mi jefa.
-         - Ya se quién es. – susurro a Helena en el oído. – Esa chica estuvo con Harry antes.
-        -  ¿Enserio? Sé que tu no eres celosa Claire, pero los celos a veces juegan malas pasadas.
-       -   No estoy celosa. Estoy segura de que la vi una vez con Harry antes de que estuviéramos juntos. La vi abrazando y besando a Harry… bueno, en aquel entonces estaba algo más rubia pero es ella. – Digo convencida.
Harry y ella discuten sobre algo mientras los demás de la mesa ríen con ellos.
-          - Harry, no nos has presentado. –Dice un chico dirigiendo su atención hacia mí.
Es mi ocasión perfecta para saber quién es esa chica; voy saludando a cada una de las personas que Harry me presenta. Hay amigos desde los inicios de One Direction, antiguos músicos… cuando llega a la persona que verdaderamente me interesa conocer hay un intercambio extraño de miradas entre ellos que únicamente parece que soy yo la que capto.
-          - Ella es Melissa. Es Australiana, una amiga. – Dice mientras me acerco a saludarla.
-          -¿A qué te dedicas Melissa? – Pregunto interesada.
-          Soy modelo y ahora mismo estoy intentando lanzar una nueva colección de ropa. – Dice entusiasmada.
“Así que una modelo” pienso mientras le echo una mirada intencionada a Helena.



NOTA: Este capítulo he tenido que dividirlo en 2 por que iba a quedar exageradamente largo, el próximo será una continuación con más cosas añadidas. 
NOTA 2: He hecho unos cambios en el diseño del blog y además he añadido un playlist con algunas de mis canciones favoritas. Decidme qué os parece y si os gusta más o menos que el otro. Estoy haciendo una imagen de portada de la novela que colocaré en el título, así que ya me diréis qué tal ;)



8 comentarios:

  1. OMG SONIA ESTO ES TAN..ADJSAK! *-* SÍGUELA O FINNICK TE CLAVARÁ SU TRIDENTE EN EL CULO! VALE NO,SORRY NO ME HE TOMADO MIS PASTILLAS.ADORO TU NOVELA ! MUEROOO! MUEEEROOOO! AAAHHH! SIGUEELAA!*------------------*

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    1. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJA He muerto con esto, enserio. ¡Muchisisisisisisisimas gracias! Tranquila, tendré a Finnick contento jajajaja De verdad cielo, gracias <3

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  2. Ooiins Soniia siento no haberte comentado en loa otros capitulos, asi que ahira te comento en este y te digo que me encantaron los capitulos, sigue cuando puedas, espero la segunda parte con ganas, Claire le dira algo a Melissa por haber salido con Harry? Bueno Soniia muuchas graciias por acordarte de mi, ya creia que me habias olvidado pero veo que no, sigueescribiendo asi, te quiero preciosa besos enormes:D @5onada1D ♡

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    1. Muchisimas gracias cielo, espero poder subir capítulo en estos días :) ¿Cómo me voy a olvidar de tí cielo? NUNCA <3

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  3. Sonia me encanta tu novela! Me he aficionado de verdad, siguela porfa, que ahora me he quedado con las ganas!! Que sepas que ya me la he leido toda y que me encanta! (Te lo he dicho porque por ask me habias pedido opinion)! Siguelaaaaa<3<3

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    1. Muchisimas gracias cielo, me alegra que te guste!! <3

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  4. Cuando vas a subir el siguiente capitulo???

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    1. Tanto esta como la semana como las siguientes estoy de examenes de fin de curso y de subida de nota así que no podré subir muchos capítulos. Voy a intentar terminar el siguiente capítulo para publicarlo el viernes o el sábado, pero no os aseguro nada. Lo siento, pero recordad que queda poco para verano ;) Gracias a todos <3

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