¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 39: Pride and prejudice.

Remuevo con la sombrillita el hielo del vaso ya vacío de mi piña colada, Helena a mi lado intenta formar una estructura interesante con unas cuantas servilletas. El resto de la mesa comparte experiencias e historias pasadas que parecen haber sido bastante divertidas. Harry y Niall están enfrascados en una conversación larga con el resto sobre un viaje a Japón o algo por el estilo. Todo esto podría sobrellevarlo si Melissa, con todo su encanto natural, no pusiera su mano en el brazo de Harry cada vez que le da una carcajada. Por cierto, ¿Quién es perfecta incluso riendo a carcajadas?
-          - Intentábamos cruzar la calle sin que nadie nos viera, pero Niall tenía que entrar sí o sí en ese restaurante japonés porque decía que no podía irse sin probar la comida. – Dice Harry justo antes de tomar un trago de su copa.
-          - Hey! Hay que probar todo y disfrutar de cada cultura al máximo. – Niall contesta riendo y dándole un codazo a Harry.
Toda la mesa ríe cuando este casi se atraganta por el codazo mientras bebe y Melissa vuelve a colocar su brazo pegándose cada vez más a Harry. ¡Genial!
-          - Necesito salir de aquí, ¿me acompañas?- susurro a Helena al oído, a lo que ella responde con una cara de alivio.
Hago una señal a Harry para decirle que vamos a bailar e intento alejarme de todos. Nos acercamos a la pista de baile y comenzamos a bailar después de haber estado toda la noche sentadas. No hay mucha gente en la pista, y ninguna es conocida, así que estamos como en casa.
-          - ¿Qué tal ha ido tu semana en casa de los Styles? – Grita Helena a mi lado mientras mueve las caderas al ritmo de la música.
-          Ha sido genial, sus padres son encantadores y ha sido todo… mágico, diría yo. – Recuerdo los buenos momentos que he pasado en estos últimos días y han sido muy buenos. Quizás esté juzgando mal a Harry y esa chica simplemente fue un lio pasado. Después de todo yo también estuve con Colin. Lo que más me extrañaba es que me la hubiera presentado como una amiga, cuando estaba totalmente segura de lo que ví.
Seguimos bailando unas cinco canciones más hasta que noto la boca seca. Nos acercamos a la barra y nos sentamos en dos taburetes altos. En ese momento me alegré de no haberme puesto falda, y Helena parecía pensar lo mismo.
Ella llevaba unos preciosos pantalones blancos combinados con una bonita blusa verde, que bien sabía era su color favorito.
-          - ¿Qué va a ser para las señoritas? – Dice el chico de antes con la misma sonrisa en la cara.
Oigo como Helena le pide una bebida que no logro oir mientras alzo la cabeza para mirar a la mesa donde están los chicos. Todas las buenas intenciones que tenía en la cabeza se apartan a un lado cuando veo que Melissa y Harry están sentados uno al lado del otro y ella le susurra algo al oído.
-… ¿Claire? ¿Tú que quieres? – Dice Helena abriendo mucho los ojos y meciendo la cabeza hacia el camarero de la barra.
- Quiero un vaso de ron con Coca Cola. – Le digo al camarero aportándole una de mis mejores y falsas sonrisas, la cual acepta encantado.
Cuando este se va vuelvo a lanzar una mirada asesina hacia la mesa donde está Harry.
-          - ¿Claire? – Oigo una voz masculina detrás de mí.
Al darme la vuelta descubro a los dos miembros que me faltaban por ver aquella noche de One Direction. Zayn tiene el brazo en la cintura de una bonita chica rubia que me sonríe simpática.
-          - Claire, te presento a Perrie, mi prometida. – este dice al mismo tiempo que sonríe a la chica.
Me quedo pasmada. No sabía que estaba comprometido; es decir, ¿Qué podría tener? ¿21 años? No veía a Zayn casado, de ninguna manera. Me fijo más en la forma en la que ambos se sintonizan para hablar y hacer los gestos pertinentes, y noto una bonita conexión entre ellos.
-          - Encantada de conocerte. – Digo mientras saludo a la chica.- Esta es Helena.
Helena también saluda a Perrie.
-          - Así que tú eres Helena, la chica de la que hablaba Niall. – Dice Zayn saludándola también algo tímido.
Me parece ver a Helena algo sonrojada mientras habla con él. Me parece que las únicas veces en las que este hecho ocurre es cuando mencionan a Niall.
Zayn y Perrie siguen su camino hasta la mesa para saludar a Niall y Harry. Cuando se van, puedo ver a Liam unos pasos más atrás hablando con otra persona. Cuando termina me dedica su bonita sonrisa y me abre los brazos, a los que me lanzo sin dudarlo.
Desde que conocí a los chicos en la sala de grabación, Liam y yo habíamos conectado. Era tan… yo. Lo consideraba un gran amigo.
-          - ¿Cómo estas extranjera? –Dice contra mi frente.
-          - No estamos mal –Rio en su hombro mientras me aparto ligeramente. – Quiero presentarte a Helena, y sí, es la chica de la que os habló Niall y mi compañera de casa.
Liam se acerca a saludar a Helena a la que también da un abrazo más que efusivo, y después sigue el camino de Zayn para reunirse con los demás.
Una vez que estamos solas el camarero se acerca con nuestras bebidas.
-          - ¿Os estáis divirtiendo esta noche?
Helena toma un trago a su bebida y no veo que esté muy dispuesta a responder. Yo por mi parte, hecho un vistazo a la mesa y vuelvo a ver a los otros dos juntos; y sin saber por qué, me dan unas terribles ganas de hablar con él.
-          - Pues no mucho. No hay mucha gente que se anime a bailar hoy. –Digo mucho más simpática que las otras veces que hemos hablado.
Sé que Helena me está mirado atenta a mi lado, pero no creo que haya nada malo en hablar con ese chico, que además es muy guapo.
-          - Si pudiera saldría a bailar con las dos, pero hasta que no se vayan todos de aquí no puedo dejar la barra sola. – Dice fingiendo un bonito gesto de pena.
Se oyen voces que lo llaman desde la otra punta de la barra, se disculpa y va hacia allí.
-          - ¿Se puede saber qué haces? – Dice Helena con una sonrisa. – Estabas coqueteando claramente con él.
-          - No lo hacía, - giro un poco la cabeza para mirar como atiende a los demás clientes y luego vuelvo la cabeza a Harry. Mi yo interior canta un “Victoria” cuando veo que me observa con el ceño fruncido desde su asiento. – simplemente trataba de ser cordial con el personal del local.
-        -   ¿Tiene esto algo que ver con Melissa? – Helena está claramente divertida con todo esto. Normalmente no soy la clase de chica que se deja llevar por las circunstancias, pero he de decir que el hecho de que Harry esté tan atento con su exnovia, sobre la cual me ha mentido, y también el alcohol que he consumido, que aunque no es mucho, me hace seguir la corriente sin hacerme mirar hacia atrás.
-          - ¿La modelo que lleva toda la noche pegada a Harry? No, no tiene nada que ver. – Tomo un trago de mi bebida y vuelvo la cabeza hacia el chico de la barra que ha vuelto delante de nosotras.


Son las 4:35 de la mañana, se han ido ya casi toda la gente y todos los de la mesa recogemos nuestras cosas para hacer lo mismo que el resto. Zayn y Perrie se fueron hace una hora, algunos amigos de los chicos que estaban sentados en la mesa también se fueron hace rato; Liam ha ido con Louis a hablar con el dueño del local para decirle que pronto se irán todos los invitados.
Harry lleva sin hablarme desde que llegué a la mesa con Helena hará unas dos horas. Nos estamos poniendo los abrigos y nos disponemos a salir en grupos para no atraer la atención por separado. Melissa se despide de todos con un beso en la mejilla, cuando se acerca hacia mí, el hecho de que a su lado mida unos diez centímetros menos pese a que llevo tacones no hace que me sienta más a gusto a su lado.
Harry me ofrece su mano antes de salir por la puerta. Entrelazo mis dedos con los suyos y, pese a que ambos estamos molestos el uno con el otro, el contacto me reconforta increíblemente.
Me despido con la mano de Helena y le grito que la llamaré desde España mañana, antes de verla desaparecer a través de la puerta. A España, en unas horas estaría de vuelta en casa. Esperaba que al salir, no hubiera paparazis pero aún quedaban unos pocos que se negaban a irse sin una buena exclusiva a sus casas. Me guio por la mano de Harry e intento apoyar los pies en zona segura pese a que hay poca luz.
Cuando llegamos al coche, sin decir palabra, Harry abre mi puerta tira de mí delicadamente para que entre en el coche y cierra la puerta una vez que me siento. Cuando pasa por delante del cristal delantero puedo ver su constante arruga en la frente al fruncir el ceño mientras se pasa la mano por el pelo, lo que me confirma que no soy la única que está enfadada esta noche.


Tiro de la hebilla de mis tacones para quitármelos una vez que estoy en el coche mientras que Niall enciende la calefacción.
-          - ¿Te has divertido? – Dice poniendo en marcha el coche. – Siento no haber estado mucho tiempo contigo, había mucha gente que no paraba de hablarme y te veía entretenida con Claire…
-          - No pasa nada, de verdad. Claire estaba hoy más interesante que de costumbre. – Río para mí misma mientras pongo las manos a calentar en la calefacción.
Entonces se me ocurre preguntarle a Niall algo, tan solo para salir de dudas.
-          - Niall… -comienzo distraídamente para no levantar sospechas.
-          - Ajá
-          - Melissa y Harry… ¿Tuvieron algo juntos? – Miro a la carretera intentando parecer lo menos interesada posible para que parezca una pregunta casual. Él se toma más tiempo del esperado en responder.
-          - Sí. – Confiesa finalmente.
-          - Y,  ¿Por qué Harry no le dijo nada a Claire? – Admito que estoy algo indignada. Llevo toda la noche tachando de loca a mi mejor amiga cuando tenía toda la razón.
-          - No lo sé, sus razones tendrá, pero yo tampoco apoyo que lo haya hecho.
No le contesto nada más. Cuando llegamos, espero a que me abra la puerta para poder salir y que me ayude con los tacones. La verdad es que eran preciosos, pero para llevarlos un ratito, no 6 horas.
-          - Espera, no te los pongas. – Dice sacándose sus zapatillas. – Toma, ponte estos.
Me tiende sus dos zapatillas que claramente son unas 4 tallas más grandes que las mías, pero la idea de no volver a ponerme los tacones y menos para subir las escaleras, es muy tentadora.
-          - ¿Y tú como irás?
-          - Llevo calcetines,  puedo andar lo que nos queda hasta llegar a casa en calcetines. Tú tienes los pies descalzos. Póntelos. – Dice rotundo.
Introduzco mis pies dentro de ambas zapatillas sin ninguna dificultad, y agarro los tacones para salir del coche.
-          - Parezco un payaso con estas zapatillas, me están enormes. – Digo riendo ya de pie a su lado.
Niall ríe cuando me ve intentando andar hacia el portal de su bloque de pisos. Me agarro a su brazo durante todo el trayecto que al final, si hubiera cruzado con tacones hubiera sido más rápido, aunque más doloroso.
Una vez dentro de casa me quito ambas zapatillas y dejo los tacones a un lado de la puerta.  Oigo como Niall cierra la puerta por detrás.
“Mierda, estamos solos. Completamente solos. Qué momento más incómodo… Joder Helena dile algo, no te quedes ahí pasmada.”
-          - Voy a lavarme los dientes. –digo mientras me dirijo al cuarto de baño.
-          - Yo iré cambiándome de ropa. –Oigo su voz por detrás al igual que sus pisadas dirigiéndose a la habitación.
Hago un gesto con la mano en señal de aprobación y cierro la puerta del baño rápidamente.  Me coloco delante del espejo, que recorre casi toda la pared del baño, y miro mi reflejo. ¿El apartamento de Niall tenía dos habitaciones? Me viene la pregunta a la mente sin querer. Ni si quiera sé la respuesta, pero no me había parecido ver ninguna otra habitación a parte del baño, la habitación de Niall, la cocina y el salón.
¿Vamos a dormir juntos? Me miro al espejo con cara de espanto. Siempre he sido una chica extrovertida y divertida, suelo caer bien a los demás y no suelo ser tímida; pero eso no significa que no tenga mis preocupaciones y mis comederos de cabeza. Tengo mis propios principios y mis propias reglas, y aseguro que no son fáciles de saltar. Nunca he dormido con un chico. Nunca. He salido con unos cuantos, eso es cierto, pero no soy de las que meten en su cama al primero que les hecha un piropo. Me tengo respeto.
¿Vamos a dormir juntos? Vuelvo a preguntarme. La chica de mi reflejo cobra vida propia delante de mí.
+ Claro que vais a dormir juntos idiota, no hay más camas.
-          - Que yo sepa sí que hay un sofá. – Discutiendo con mi propio subconsciente. Muy bien Helena.
+ ¿Tan malo sería que durmierais juntos? Eso no significa que vayáis a hacer nada. – Mi subconsciente me sonríe satisfecha al otro lado del espejo.
-          - Yo no he dicho que fuéramos a hacer nada.
+ Helena, a mí no me engañas. Sé lo que piensas.
-          - Bueno y ¿qué? Sí, lo he pensado.
+ Ahí lo tienes. No hay que dramatizar. Entra en esa cama sin la menor intención y lo que pase, pasará. – Me veo en el espejo con la típica cara de sabionda. ¿A veces era tan irritante?
-          - En fín, voy a lavarme los dientes. Ya puedes irte. – Alargo la mano para coger el cepillo de dientes que he colocado esta mañana.
+ En cualquier caso, recordad usar la cajita del cajón. – Suelta antes de desaparecen mi maldito subconsciente.
Inconscientemente miro al cajón de debajo del fregadero y vuelvo a alzar la vista hacia el espejo.
-          - Estúpida. Si salieras del espejo verías. –Digo echándole miradas endiabladas a mi reflejo que ya es el normal.
-          - ¿Helena? – Suena la voz de Niall detrás de la puerta.
Pego un salto con el cepillo de dientes en la boca y vuelvo a mirar al espejo como si este pudiera darme alguna pista de qué hacer.
-          - ¿Sí? – Consigo decir con el cepillo en la boca.
-          He puesto tu maleta en la entrada, como has sacado las cosas esta mañana pensé que era mejor sacarla de la habitación.
-          - Sí, está bien Niall. - ¿Qué quiere que le diga?
No obtengo otra respuesta detrás de la puerta por lo que supongo que Niall solo venía a informar. Termino de lavarme los dientes y me coloco el pelo, hago acoplo de todas mis fuerzas para girar el pomo de la puerta y salir del cuarto de baño.
La luces de la cocina están encendidas y algunas puertas están aún abiertas ¿Cómo puede comer Niall a estas horas? Intento no hacer mucho ruido para que no se dé cuenta de que ya he salido del baño y me dirijo a la habitación para cambiarme. Tiro fuertemente de la puerta para entrar rápido pero esta choca con algo provocando un gruñido detrás de la puerta. Acto seguido oigo como algo se desploma.
Termino de abrir la puerta, las luces están apagadas pero por la escasa luz que entra por la ventana puedo ver a Niall con la camiseta a medio quitar aún enganchada a su cuello pero con las mangas quitadas y sin pantalones. Se está agarrando la rodilla con cara de dolor. Se me cae el cepillo de dientes que traía para guardar de las manos.
-          - Joder, Helena… - Masculla desde el suelo.
Noto como toda la sangre de mi cuerpo vuela directa a mis mejillas.
-          - Lo siento muchísimo Niall, no sabía que estabas detrás de la puerta ¿Estás bien? – digo algo histérica desde la puerta.
-          - Estoy bien, es solo que me has dado un buen portazo en toda la rodilla.
-          - Oh, perdón, voy a ayudar a levantarte. – intento fijar la vista a través de la oscuridad para no pisar a Niall - ¿Se puede saber por qué no has encendido la…
No tengo tiempo de terminar la frase. Piso algo con mi pie descalzo, supongo que sería el cepillo de dientes que se me había caído. Lanzo una maldición mientras levanto el pie rápidamente. Al hacerlo el otro pie tropieza con el pie de Niall y sin poder remediarlo, me precipito al suelo.
Caigo totalmente encima de Niall y lo oigo como suelta todo el aire que tenía en los pulmones.
-          - Lo siento, lo siento, lo siento. – digo aún encima suya tocándole para llamarle la atención.
-          - ¿Se puede ser más patosa? – dice riendo pero esbozando una mueca de dolor.
Suelto una enorme carcajada y hundo mi cabeza en su hombro. Huele muy bien, algún tipo de colonia que no logro identificar. Ambos nos estamos riendo y nuestros estómagos tiemblan unos sobre los otros. Levanto un poco la cabeza para decirle algo pero se me olvida en el acto. Veo el reflejo de sus ojos azules bajo la tenue luz. Ambos nos miramos, nuestras cabezas están a escasos milímetros. Sin darme cuenta Niall eleva la cabeza para deshacer el espacio que había entre nosotros y toma mis labios con los suyos.  El beso se hace más profundo, noto como sus brazos comienzan a rodear mi espalda y cintura.
No sé cuánto tiempo llevamos en la misma posición cuando Niall me hace girar de forma que estoy atrapada debajo de él, sus hombros a ambos lados de mi cabeza. El beso sigue sin detenerse. Mientras nos besamos, le gusta tocarme el pelo; lo he comprobado. Este hecho hace únicamente que me derrita aún más en sus brazos.
De repente, el beso se interrumpe y veo como se alza y se pone de pie. Me tiende ambas manos para ayudarme a levantarme. ¿Ya está? ¿Nada más? Le tiendo mis manos algo desanimada, cuando las tiene entre las suyas tira con demasiada fuerza y salgo impactada hacia él. Pero estaba preparado, nada más volver a estar cerca de él atrae mis labios hacia los suyos. Deslizo mis brazos alrededor de su cuello mientras me entrego al beso. Noto como caminamos hacia atrás, hasta que mi espalda choca con la pared.
Oigo nuestras respiraciones entrecortadas y estamos tan pegados uno al otro que noto el latido de su corazón frente al mío. Detiene el beso unos momentos y desciende sus labios hasta mi cuello donde comienza a trazar un sendero con sus labios desde el lóbulo de mi oreja hasta la V del  cuello, repitiendo el proceso. Noto como sus manos ascienden desde mi cadera hasta mis omóplatos y con destreza van bajando la cremallera de mi blusa.
-          - Me encanta esta blusa. – Dice en contra mis hombros. – Adoro como te sienta el color verde.
Le gusta el verde, perfecto. Sonrío sin que pueda verme. La fina y suave tela de mi blusa desciende por mis brazos hasta caer al suelo. Nuestros labios siguen con el beso mientras mis manos recorren todo su tronco desde los huesos de sus caderas hasta llegar a esos hombros que tanto me gustan.  Sus manos comienzan a acercarse al broche de mi sostén e increíblemente se abre a la primera. Noto como desciende y cae al suelo junto con la blusa. Me alegro de que haya poca luz en la habitación por que no me gusta mucho estar desnuda delante de él. No parece importarle lo más mínimo, me mira de arriba abajo, pero al estar a contra luz no puedo determinar exactamente como es su cara. Niall se acerca hacia mí y desabrocha el botón de mi pantalón para ir tirando lentamente de él hacia abajo.
Cuando otra prenda más está fuera de mí comienza a alzarse acariciando con sus manos mi cuerpo. Noto sus labios infinitamente reconfortantes, como si nunca pudiera cansarme de ellos. Vuelvo a estar pegada contra la pared, pero esta vez solo por unos momentos. Niall tira de mis piernas hacia arriba y me hace rodear su cadera con mis piernas. Acepto la proposición y continúo el beso. Siento como anda alrededor de la habitación y se detiene al llegar al borde de la cama, en la cual apoya una pierna, desciende lentamente hasta colocarme bocarriba y sube la otra pierna.
Las sábanas están heladas pero las manos de Niall recorriendo mi cuerpo disipan el frío. El sentimiento de miedo no se aleja, no quiero parar, pero no estoy segura. Está besando la parte de atrás de mi cuello, estoy en el séptimo cielo, pero quizás por eso mismo se me escapa lo que tengo que decir.
-          - Niall… - Suspiro.
-          - Mmmm … - consigue decir contra mi cuello.
-          - ¿Tenías pensado que esto iba a ocurrir esta noche? –Susurro.
Niall sigue besando la base de mi barbilla.
-          - No… es decir, no lo había planeado.
-          - Pero… ¿No habías pensado en ello ni siquiera?
Niall suelta un suspiro y alza la cabeza para mirarme a los ojos.
-          - Si, supongo que tenía esa posibilidad en mente.
No digo nada, simplemente acerco mi cabeza a la suya y comienzo esta vez yo el beso, pero no dura mucho.
-          - Lo digo porque… porque yo… - Digo después de apartar la cabeza. – Yo nunca…
Pero él no parece entender nada.
-          - Yo nunca lo he hecho antes. – Admito finalmente.
Niall tenía la cabeza apoyada en mi hombro y al oir mis palabras la alza tan rápidamente que se estrella con el cabecero de la cama.
-          - ¿Enserio? – Pregunta tocándose la parte de la cabeza donde se ha dado el golpe. Parece entrar en razón y se pone algo más serio. - ¿Quieres hacerlo esta noche?  Es decir… Podemos esperar otro día, cuando tú quieras y te sientas lista.
Mientras que está diciendo estas palabras me entra la risa el hecho de verlo intentando apartar el dolor del porrazo de su cabeza, los pelos alborotados y aún así intentando tranquilizarme. Entonces todo se disipa, sacudo la cabeza con una sonrisa y tiro de su cabeza delante de la mía para invitarlo a continuar.
Nos desprendemos de las últimas prendas de ropa que llevábamos. Cada vez va haciendo más calor dentro de la habitación. Coloco la mano en la almohada y noto como Niall desliza su mano por todo mi brazo hasta llegar a su destino, mi mano. Entrelazamos los dedos por unos segundos pero pronto su mano se vuelve deslizando hacia la axila apenas rozando la piel. Noto como todo mi cuerpo se remueve y siento un enorme cosquilleo en todo el brazo. Sin querer suelto un suspiro cuando nuestros  labios se separan unos milímetros para volver a unirse.  El mismo tacto delicado aplica ahora sobre mi costado realizando círculos no muy paralelos debido a mis costillas, continua subiendo hasta llegar al pecho donde sí realizó perfectos círculos.  Acaricio el hueco de su espalda mientras se acomoda entre mis piernas. Alza la cabeza y me da un suave beso, al mismo tiempo que comienza a empujar con sus caderas hacia mí. Mis manos siguen aún en sus hombros y noto como el valle que se forma entre ellos se hace más profundo debido al empuje. Hay un momento que noto como un pequeño y doloroso pinchazo pero es sustituido de inmediato  por una sensación abrumadora que invade todo mi cuerpo.
A partir de este momento, el movimiento se hace más constante y rítmico. Siento el aliento y la respiración de Niall en mi oído, que cada vez se hace más entrecortada junto con la mía. Y entonces sucede,  noto como todos los músculos de mi cuerpo y los de Niall se contraen al mismo tiempo. Un calor repentino e increíblemente reconfortante estalla dentro de mí y recorre todo mi cuerpo a la velocidad del sonido.
Rodeo a Niall con mis brazos y hundo mi cara en su pecho. Este se deja caer a mi lado abrazándome también.  Nuestros rostros están el uno frente al otro, pero mis ojos se cierran lentamente y cada vez es más difícil mantenerlos abiertos.
-          - ¿Te he hecho daño? – Susurra.
-          - Para nada, ha sido increíble. – digo y noto como esboza una sonrisa en la oscuridad. – Pero que no se te suba a la cabeza.
Suelta una carcajada conmigo y me da un pequeño beso de buenas noches. Siento como me pega cada vez más hacia él hasta tenerme rodeada y ya relazada a su lado.
-          - Te quiero Helena, buenas noches. – Dice colocándome un alocado pelo detrás de la oreja.
-          - Te quiero. – Logro decir antes de que un velo de oscuridad cubra por completo mi visión y mis oídos dejen de prestar atención a los sonidos terrenales. Porque nada me importa ahora que no esté dentro de esta habitación conmigo.




Coloco la ropa delicadamente en la maleta después de ponerme la sudadera de Harry y unos pantalones cómodos. Harry está en el salón, supongo que ninguno de los dos quiere acercarse al otro porque es seguro que acabaremos discutiendo. Sin embargo, esta actitud me parece infantil e inmadura, necesitamos hablar como adultos y no escondernos como niños. Me coloco las mis viejas y tan preciadas converses y me acerco al salón. Está simplemente pasando los canales del televisor sin prestar ninguna atención.
-          - Harry, tenemos que hablar. – me envalentono finalmente y comienzo tragándome mi orgullo al hablar primero.
Ni si quiera me dirige una mirada, se incorpora lentamente mientras pulsa el botón de apagado del mando del televisor.
-          - ¿ Y bien? ¿Qué es eso de lo que tenemos que hablar? – Dice mirándome a los ojos con ignorancia claramente falsa y con un tono irónico. – Ah! Si… ¿Quizás de lo cariñosa que estabas con el chico de la fiesta esta noche?
El alcohol que había consumido se había reducido lo suficiente para darme cuenta de que en realidad había sido una actitud algo infantil por mi parte, pero seguía la cuestión de su mentira, y aún me quedaba mucho por decir.
-          - No estaba cariñosa con él. – Replico. La boca de Harry se abre como una compuerta automática para contradecirme pero prosigo, - Al menos, no lo he estado tanto como tú lo estabas con Melissa.
El mencionar otra vez su nombre me da aún más valor para continuar con la conversación. La cara de Harry comienza a llenarse de ideas.
-          - ¿Has coqueteado con él únicamente porque estabas celosa de Melissa? ¡Esa es la actitud más estúpida que he visto jamás! – Dice indignado poniendo las manos en sus caderas.
Mi mandíbula cae al suelo. ¿Qué él iba a decirme que yo estaba actuando como una estúpida cuando él aún sostiene su mentira? Era lo que me faltaba.
-          - ¿Me estás llamando estúpida? – Cambié de táctica para ver si seguía con su mentira. - ¿Sabes qué? Sí, hablé con el chico de la barra. ¿Y lo mejor de todo? Fue una compañía en la fiesta mucho mejor de lo que fuiste tú toda la noche.
Veo como Harry toma una gran bocanada de aire y la nariz se le ensancha. Está apretando los puños.
-          - ¡¿Y ME DICES QUE TENEMOS QUE HABLAR?! ¡Tú has sido la que ha ido a tontear con el tipo ese!
-          - ¡Porque tú me dejaste sola toda la noche! ¿Qué pretendías que me quedara denlante tuya toda la noche viendo lo BIEN que os lleváis Melissa y tú?
-          - ¿Otra vez? Melissa y yo sólo somos amigos, viejos amigos. ¡Tan difícil es de comprender eso?!
No pude más. El mero hecho de que me lo negara justo delante de los ojos me toco toda la moral que tenía.
-          - Pues sí, Harry, ¿Cómo te sentaría que mi ex novio estuviera toda la noche sentado a mi lado acariciándome el brazo, o la pierna?
Conforme las palabras iban saliendo de mi boca la cara de Harry iba adquiriendo aún más sorpresa. Hubo un minuto de silencio.
-          - ¿Cómo lo sabes? – Dice con una voz gutural baja, grave e intensa.
-          - Os vi, antes de que saliéramos juntos. Antes de que habláramos bien por primera vez. Estaba llevando el dinero a mi jefa cuando vosotros salisteis del edificio. Y créeme Harry cuando te digo que ese beso que os dísteis no era para nada de amigos. –Digo ahora con los brazos cruzados sobre mi pecho.
-          - Si, es cierto. Melissa y yo salimos juntos hace tiempo. ¿No podemos ser amigos?
-          - Lo que a mí me ha molestado es que tuvieras la cara de mentirme. ¡Justo delante de mí!
-          - ¡Para evitarme esto! – Grita ahora con las manos separadas. - ¡Vosotras lo complicáis todo! ¡Vais al extremo! ¿Qué importa que haya hablado con ella?
-          - ¡Oh! Claro… disculpa, aquello era únicamente hablar. ¿También lo era para ella?
-          - Claire, te estás comportando como una cría.
Estaba al borde de la línea entre mi paciencia y mi inconsciencia.
-          - ¿No eras tú el que hace un momento estaba cabreado porque simplemente he hablado con un chico cualquiera, en una fiesta cualquiera?
-          - Tú no estabas sólo hablando con él. ¡Estabas coqueteando por el amor de diós! – Dice soltando una risa irónica.
-         -  ¿Quién es el inmaduro ahora? – No me podía creer la discusión tan tonta que estábamos teniendo.
-          - ¿Yo? – Dice señalándose ofendido al pecho. – Como el numerito del coche. ¿Por qué tienes la necesidad de hacerlo todo más complicado, Claire?
¿Estaba insinuando lo que creo que está insinuando?
-          - ¿Por qué tú tienes que ser tan cerrado en todo? ¿Qué hay de malo que la gente nos vea? ¿Qué? ¿No soy lo suficientemente buena para ti? – Ahora sí que estoy gritando. – Quizás si hubieras seguido saliendo con una de esas modelos asquerosamente perfectas esto no te pasaría, podrías pasearte por todo Londres en tu carísimo coche mostrando vuestras perfectas sonrisas ante las cámaras de los papparazzis. ¿Qué? ¿No hubiera sido mejor?
-         -  ¿Quién sabe? Quizás sí que lo hubiera sido, desde luego haría todo muchísimo más fácil.
Rompe las pocas fortalezas que me quedan. Todos mis miedos vienen con esa frase. No tengo más ganas de discutir. Parpadeo mirando al suelo un par de veces y me doy la vuelta hacia la habitación sin decir palabra y sin mirar atrás.


“Mierda, mierda, mierda, mierda. ¿Por qué has tenido que decir eso Harry? ¿No podías mantener la bocaza cerrada?”
Doy vueltas por el salón intentando tranquilizarme pero cada vez que veo a Claire acercándose a aquel tipo con una sonrisa en la cara y con las piernas cruzadas en la barra mi enfado se triplica por diez. Sé que no debí haber dicho lo que dije pero mi orgullo y mi actual enfado me incapacitan para llamar a la habitación de al lado.
No sé qué hora es pero estoy seguro que pasan de las cinco. Me siento en el sofá sin saber qué hacer ni a donde ir. No puedo quedarme quieto, mi pierna izquierda se mueve rápidamente con el suelo. Oigo voces en mi habitación, seguro que es Claire hablando con ella misma. Me dan ganas de ir al cuarto, pedir perdón y acabar con todo este tema por esta noche. Pero no puedo, simplemente mi orgullo no me lo permite.
Oigo como la puerta del cuarto se abre me incorporo del sofá rápidamente y se me cae el alma a los pies cuando veo a Claire arrastrando la maleta fuera de la habitación. No dice nada, se dirige directamente a la puerta y tengo que correr para evitar que la abra.
-          - ¿A dónde vas? – Digo algo más duro de lo que pretendía sonar.
-         -  ¿No es obvio? Me voy.
Esa actitud, es lo que más me evita el pedirle perdón.
-          - ¿A dónde vas a ir a estas horas?
-          - Tengo un taxi esperando en la puerta. ¿Me dejas pasar?
-          - ¿A dónde, Claire? No puedo dejarte ir sola a estas horas. – Digo intentando ser razonable.
-         -  A donde yo quiera, no puedes exigirme que te lo diga. ¿O es que también me vas a impedir que me vaya? – Dice con prepotencia.
No he conseguido que me mirara a los ojos aún. Sé que está enfadada, pero con esa actitud lo único que hace es enfadarme más.
-         - Apártate de la puerta Harry. –Dice quitándome de la puerta y justo antes de cerrarla, - Ya veré lo que hago hasta que vaya al aeropuerto.
Ahora si que pone en contacto su mirada con la mía justo un segundo antes de cerrar la puerta. Noto como si algo se hubiera despegado de mí, dejándome sólo, desnudo, incompleto. Claire había estado llorando, ¿realmente le afectó tanto?
Un momento. ¿Había dicho aeropuerto? Eran sus últimas horas en Londres y las hemos pasado peleando. Me acerco a la puerta con la intención de ir tras  ella pero al tocar el pomo de la puerta la indecisión aparece. ¿La enfadaré más? ¿Diré algo que lo empeore aún más? Los minutos pasan y sigo postrado delante de la puerta hasta que finalmente me rindo y poso suavemente mi frente en la puerta.


Llevo apoyada dos minutos en la puerta intentando contener las lágrimas y limpiando las que ya han caído, para llegar al taxi lo más recompuesta posible. Había pensado en tocar a la puerta y mandar todo a tomar viento, hacer como si no hubiera pasado nada y poder dormir junto a Harry hoy. Pero estaba realmente dolida. Me había mentido, me había insultado y me había ridiculizado. No podía volver a entrar ahí y menos ahora.
Me decido a seguir andando a través del pasillo sin mirar atrás y bajar hasta el taxi.
*Desde un narrador externo*
“El orgullo regido por el enfado son una muy mala combinación. Nos hace débiles y vulnerables ante el error.”
Harry se encuentra sentado en el sofá con los dedos hundidos en una nube de rizos que agarran ambos lados de su cabeza. Esta está apoyada sobre sus codos en sus rodillas. Bajo la única luz del cuarto del que salió Claire y aún con su perfume en la camisa cuando horas antes la había tenido consigo.
“Un silencio, en ocasiones, abarca el más grande de los universos, la más poderosa de las dimensiones. Pero el silencio al igual que el aullido son defectos o exageraciones de una virtud, la quietud.”
Claire observa cómo se va el taxi detrás de ella y centra su atención en la casa donde vivían ella y Helena sin ninguna luz. Abre la puerta principal y enciende las luces. Todo está apagado, sin vida, después de haber estado alrededor de una semana sin vida humana. Gira la cabeza en varias direcciones intentando determinar qué hacer. El dolor del pecho vuelve otra vez, y con la soledad , este se incrementa. Sube las escaleras agarrada a la barandilla de la escalera y se tiende en su cama agarrando la almohada con ambas manos y aislándose en el vacío.
“Una de las cualidades del mundo es que no es, para nada, homogéneo. En un lugar del mundo, una persona puede estar experimentando la mejor forma de felicidad mientras que otra vive la peor experiencia de su vida. Porque ¿Qué es el mundo sino un conjunto de todas estas experiencias, buenas o malas? Donde en un lugar se sufre, en otro se experimenta la verdadera felicidad para mantener el equilibrio.”
Niall aún despierto toma en su mano la mano de Helena y entrelaza los dedos con los suyos deteniéndose en contemplarla un rato. Coloca su cabeza justo delante de la de ella, que yace dormida, y coloca uno de su mechones de pelo por detrás de la oreja. Justo antes de cerrar los ojos, un esbozo de sonrisa le aparece en la cara.








12 comentarios:

  1. AAWWWW MEEE ENCANTOO*----* SEEGUIII SUUGUIIII♥♡♥♡♥♡♥♡♥
    TEEEQUUUU!!!;3

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    1. Muchisimas gracias cielo, la seguiré cuando termine los exámenes ;)

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  2. Muy buen capitulo! La verdad, pobre claire
    Me ha gustado que hayas hecho Harry POV, a ver si lo arreglan pronto!
    Espero con ganas el siguiente! =)
    P.d: Siento no haber escrito en los otros caps! =(

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    1. No importa cielo :)
      Me alegro de que te guste! En el siguiente capítulo veremos como sigue el enfado... jajajaja besos <3

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  3. Seguila porfissss! Me encanta tu fic, es genial!
    Pd.: nueva lectora *u*

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    1. ¡Bienvenida! Me alegra que te guste :') Muchisimas gracias <3

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  4. Me encanta tu novela, estoy deseando leer el siguiente capítulo, espero que lo subas pronto besitos :)
    Yo también tengo una novela, la estoy haciendo con una amiga pasaros aquí el link -http://miverdaderoamorerestu.blogspot.com.es

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    1. Muchas gracias, me alegro de que te guste :) Claro que me pasaré :3

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  5. soy una nueva lectora y me encanta tu novela es simplemente perfecta me encanta
    espero que la sigas pronto no puedo esperar a saber que les pasa y sin son felices para siempre o si todo se va a la mierda

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    1. BIENVENIDA! :)
      Muchisimas gracias cielo, me encanta que te guste mi novela :') Acabo de llegar de un viaje y estoy con las pilas cargadas así que prontito tendréis capítulo ;)

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  6. Hola, estoy aquí por tu comentario en mi nove http://xnovelasdeonedirectionytusummerlovex.blogspot.com/ por si no recuerdas cual es jajaja, bueno e leído tu novela y me encanta enserio esta buenísima síguela ;) .

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    1. Muchísimas gracias cielo y claro que me acuerdo jajajajajaja Estoy yo tambien encantada con tu novela *-* Besos <3

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