¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 42: Relief.

Ya está” le digo a mi yo del espejo que me mira algo asustada.
                El pequeño aparato permanece en mi mano; lo he enjuagado un poco para que no se quede sucio, he leído que eso no influye nada en el resultado. La chica que me observa desde el otro lado del espejo no se parece tanto a mí como la chica de hace unas semanas. Ahora comprendo lo que decía Claire de ir rápido con Harry. Hacía apenas unos meses que conocía al chico que había sentado en mi salón y podría ser el padre de mi hijo. Es una completa locura. ¿Quién es esta chica y qué ha hecho con la antigua Helena?
                Hace unas semanas, antes de todo esto, me veía radiante. La relación con Niall iba genial y parecía que hasta mi piel había adquirido un color más bonito y reluciente. Pero ahora lo único que podía ver en el espejo era una chica pálida, con bastantes ojeras y la piel para nada reluciente.
                Tengo un nudo en el estómago permanente, y tengo la sensación de que no se va a ir hasta que esto no se arregle. Estoy reuniendo las fuerzas necesarias para cruzar la puerta; las palabras de Niall antes habían sido tan exactas. Tan, tan exactas y profundas que por un momento había olvidado que no quería tener un hijo. No quiero, y no entra en mis planes. Ni ahora, ni en un futuro cercano. El hecho de que me haya enfrascado en una relación seria no quiere decir que mis principios se descoloquen por completo: sigo siendo esa chica que no quiere casarse y no quiere tener hijos.
                Cierro los ojos para dejar de mirar mi reflejo y aprieto el test de embarazo. No mostrará el resultado hasta dentro de unos minutos, así que supongo que tendría que salir a fuera para que Niall no se preocupe. Abro la puerta y le cojo por sorpresa.
                Está sentado en el filo del sofá con los codos apoyados sobre las rodillas y sus grandes manos hundidas en su pelo. Parece como si toda esa masa de pelo rubio teñido tuviera atrapadas sus manos en sus raíces color marrón. Cuando oye cerrar la puerta tras de mí pega un pequeño salto y coloca una de sus piernas sobre el sofá. Sorprendido, intenta recomponerse y se sienta erguido esperando a que diga algo.
-          No sé nada aún, - le explico para tranquilizarlo- en la caja dice que hay que esperar unos minutos hasta que aparezca el resultado.
Le muestro el test para que compruebe que aún no ha salido la barrita que delimita si estás embarazada. Tiene el pelo despeinado y por la postura en la que lo he sorprendido antes parece que no está tan seguro como yo creía. Es un gran alivio para mí. Yo no estoy para nada segura con esto y antes parecía como si… como si él quisiera tener el bebé. No quiero decir que eso sea malo, pero simplemente no sería cómodo que uno de los dos quisiera que pasara.
-          Entonces, habrá que esperar. – suspira él mientras se despereza hacia atrás, apoyando su espalda contra el sofá.
Me siento a su lado para no parecer tan distante. Intento no parecer ansiosa pero necesito saber que tiene que decirnos ese maldito aparato de casi treinta euros.
-          Necesitamos un tema de conversación –comienza Niall a hablar dándome un pequeño susto-. No podemos estar aquí tirándonos de los pelos mientras esperamos a que esto nos dé una respuesta.
-          No puedes estar en serio, Niall –farfullo poniendo los ojos en blanco.
-          Estoy completamente enserio.
-          Y, ¿qué propones?
-          No estoy diciendo que vayamos a tener un hijo… -la conversación ya empezaba mal. No quiero ir por ese camino, pero él continúa-. Pero, ¿qué nombre le pondrías?
No puede ser que me esté preguntando esto en estos momentos. Debe ser una broma; sino no veo el sentido a la pregunta.
-          ¿Enserio, Niall? – me limito a preguntar-. No sabemos aún si vamos a tener uno o no; y en cualquier caso no quiero hablar sobre ese tema.
-          ¿Por qué? – dice él algo decepcionado-. Que hablemos de ello no significa que vayamos a tenerlo.
Intento controlarme para no decir algo indebido; cojo un cojín que descansa a mi lado y lo aprieto con fuerza sobre mi regazo. ¿No puede entender que responder a esa pregunta me da pie a pensar en ser madre? ¿Estoy que se me sale el corazón por la boca porque todo puede estropearse en breves momentos con una simple respuesta y él lo único que puede pensar en estos momentos es en cómo llamaría a mi hijo?
-          Porque eso implica que quiero que nazca, Niall – le suelto-. Y no quiero. No quiero porque no soy lo que necesita un hijo. No soy ni lo quiero ser en estos momentos. He visto cientos de mujeres que echan por la borda todos sus sueños por quedarse embarazadas. Tengo muchísimas cosas que hacer antes de atarme a algo que me impida hacerlas. – quizás estoy hablando demasiado fuerte, pero a estas alturas no le presto la menor atención- No puedo ponerle un nombre porque sería como darle la bienvenida a algo que no debe estar preparado para venir.
Noto como mis palabras van haciendo mella sobre Niall conforme llegan hasta su cerebro.  Sus ojos reflejan claramente el desconcierto y la decepción. Levanta una mano para acariciarse la parte de atrás de la cabeza, claramente incómodo y dolido. Me arrepiento de haber dicho lo que he dicho, pero no he podido evitarlo.
-          No te estaba diciendo que le pusieras un nombre – susurra sin mirarme- Todo el mundo tenemos un nombre que nos hubiera encantado que nos pusieran nuestros padres o que simplemente nos encantan. Quería saberlo. Solo eso.
Parecía un pequeño perrito al que acababan de negarle un paseo. Supongo que acabo de parecer una bruja por lo que acabo de decir y no quiero parecer una bruja. Él levanta su vista hacia mí por primera vez desde que he soltado mi maravilloso discurso. “Maldita sea, ¿Por qué tiene que tener esos ojos?” Maldice mi subconsciente dentro de mi cabeza. Suelto un suspiro antes de rendirme.
-          Está bien, -añado- lo siento. Espero que no esté embarazada porque si no ibas a tener que lidiar con mi mal humor a todas horas.
Veo como un halo de esperanza se le extiende por la cara. Supongo que el hecho de que esté bromeando en estos momentos significa algo para él. Quizás es su forma de apartar los nervios. Sigue mirándome expectante.
-          Bueno, - comienzo, pero no he pensado bien la respuesta que quiero darle a su pregunta. Miro al techo para pensar en algún nombre que valdría la pena ponerle a mi hijo, si es que algún día lo tengo.- Si algún día tengo un hijo, lo llamaría Cillian.
-          ¿¡Qué!? – chilla Niall a mi lado con una especie de sonrisa incrédula. – No voy a ponerle a mi hijo Cillian. Tendría un trauma o algo por el estilo. – esboza una pequeña mueca de horror-.  ¿Te imaginas los problemas y las burlas que tendría en el instituto con ese nombre?
-          Bueno, tú me has preguntado.- Digo defiendo mi respuesta-. Si tengo un hijo se llamará así. Como Cillian Murphy.
Niall parece pensarse mejor mi respuesta porque su expresión incrédula cambia en un momento a pensativa. Se acaricia la mandíbula con el pulgar y sonríe cuando parece haber encontrado algo que decir.
-          No puedo rebatirlo. – Dice dándose por vencido-. Si es porque te gusta Cillian Murphy no soy quién para negarlo, también me gusta. – Me mira con una expresión extraña; una mezcla entre divertimento y asombro, con una pizca de dulzura-. Cada día me recuerdas más el por qué me he enamorado de ti.
Me alegra que la conversación haya cambiado de rumbo. Adoro a Murphy, y siempre lo adoraré. Mi hijo llevará su nombre, y punto.
-          Bueno, creo que es justo que, ya que tú has elegido el nombre del niño, yo elija el de la niña.- Dice con un ligero movimiento de manos.
-          Y, ¿qué sugieres?
-          Helena.
Me río intentando buscar algún atisbo de broma en su cara, pero parece más que seguro en sus palabras. Adoro mi nombre, es la verdad; no es que pensara continuamente en tener hijos, pero si tuviera una hija, me gustaría llamarla Helena.
-          ¿Hablas enserio?- pregunto sorprendida.
-          Muy enserio, – dice colocando la espalda en el sofá orgulloso de sí mismo- pero antes de que infles aún más tu ego, quiero que sepas que ya me gustaba ese nombre antes.
Por su tono, sé perfectamente que he influido en algo en su decisión. Me percato de cómo mira, algo más serio, a mi mano. Esta se encuentra envolviendo el test que, lo más seguro es que ya tenga su resultado.
Miro a Niall antes de hacer nada y veo como asiente lentamente la cabeza al mismo tiempo que se incorpora y coloca una mano en mi muslo. Siento inmediatamente como me inspira algo de fuerza.
Mi corazón parece que va a estallar, por mucho que intente respirar tranquilamente, mi pecho sube y baja a un ritmo acelerado. Mi mano cerrada tiembla un poco mientras me decido a abrirla.
Y lo hago.

***
                Puedo oír los ronquidos de Simon aun cuando no estoy del todo despierta. Serán alrededor de las diez u once de la mañana. No he dormido muy bien, llevo toda la noche intentando encontrar una postura que me permita conciliar el sueño, pero no la he encontrado. Al final, el sueño me venció, pero no sin tenerme un rato desesperada por intentar pegar ojo.
                Simon, sin embargo, no había tenido ningún problema. En cuanto habíamos parado de hablar había empezado a oír su profunda respiración. Normalmente, cuando Simon y yo dormimos juntos, suelo alcanzar el sueño perfectamente. Era como si su presencia creara una cúpula que me aislara de lo demás y me permitiera dormir tranquila.
                Pero no esta noche.
                Miro la mesita de noche a mi izquierda donde se encuentra mi móvil, sé que no tengo ningún mensaje, porque no hay ninguna lucecita que me lo indique; pero aun así lo cojo para comprobarlo. Nada.
                Intento levantarme con cuidado para no despertar a Simon; pero cuando pongo un pie en el suelo, piso algo blando y huesudo que me hace perder el equilibrio, haciéndome caer.
-          Maldita sea, Claire. – Masculla la voz ronca de Simon debajo de mí-. ¿Cómo puedes ser tan patosa?
-          No es mi culpa que ocupes casi todo el colchón. ¿Qué te he pisado?
Él sacude la mano con cara de pocos amigos para responder a mi pregunta. Hago caso omiso y me dirijo al cuarto de baño para cogerme una coleta en el pelo. La mala noche que he pasado ha hecho mella en mi cara. Tengo la zona que se encuentra bajo el párpado inferior algo hinchada y oscura. Esbozo una mueca de disgusto ante la Claire que se muestra ante el espejo.
-          ¿Qué tienes pensado hacer hoy? – oigo que masculla Simon desde mi habitación.
-          No estoy segura. – Digo mientras me acerco de nuevo al viejo colchón que se encuentra tirado en el suelo. Era de mi antigua cama, la que cambiamos hace unos diez años, por lo que a Simon le quedaba algo justa-. Había pensado en ir a la universidad a hablar con el señor Barner para contarle como voy con la beca y los estudios en Londres; al fin y al cabo, es gracias a él que estoy estudiando allí.
Simon se cubre la cara con las manos mientras suelta un amargo suspiro. Al hacerlo puedo ver como sus antebrazos sobresalen por el pijama de Matt, que también parece habérsele quedado algo ajustado. Si hubiera querido, podría haber jugado en el equipo de baloncesto de la universidad. Medía su buen metro ochenta y algo, y tenía un cuerpo bastante atlético; pero Simon no salía de su rutina de correr un poco por la ciudad y jugar al fútbol.
-          Solo tú podrías querer ir a la universidad en vacaciones. –Masculla contra sus manos. Entonces, se descubre la cara y me mira incrédulo-. ¿Enserio quieres malgastar tu tiempo libre en ir a la universidad? Además, ahora tendrá un horario reducido… ¡Por el amor de dios si estamos a un día de Noche Vieja!
-          Si, si quiero. –Defiendo-. Y no es malgastar el tiempo, tengo algunas preguntas que me gustaría hacer sobre la duración de la beca y de algunos asuntos de la carrera. – Cambio de estrategia intentando que Simon se muestre más permisivo-. Venga, ven conmigo y después te dejo elegir plan para hacer.
Simon acepta con cierto malestar y nos levantamos para comenzar el día.

***
Hace poco que han dado las doce de la mañana; me he levantado hace poco para poder venir hasta la tienda Apple más cercana para comprar un nuevo móvil y hacer otra garantía. Podrían arreglarme el móvil, pero tardaría meses en tenerlo de vuelta y tampoco es que me falte el dinero como para andar con un móvil de préstamo.
                Londres estaba totalmente alborotado hoy; la gente bullía de las calles como si fueran olas que circulan entre las aceras. Estamos a un día de año nuevo y todo el mundo está de preparativos para organizar fiestas y demás. He tenido que salir con algunos guardaespaldas y Paul para poder andar seguro por las calles. He llegado en coche hasta la calle de al lado y he venido lo más rápido que he podido hasta la tienda; sé que lo más posible es que cuando salga haya gente esperándome.
                No tenía pensado lo que iba a hacer mañana; supongo que volveré a Holmes Chapel para pasar el año nuevo con mis padres y Gemma. Mañana tengo una corta entrevista con una cadena de radio Australiana vía telefónica, por lo que creo que no supondrá mucho tiempo.
                Podría haber pasado las vacaciones con Claire; no estoy muy seguro de porque le dije que no podía ir a su casa cuando podría haber ido. Imagino que una parte de mí tenía miedo a que, con el lío del viaje y demás, lo nuestro se hiciera público. Realmente me aterra que nuestra relación esté presente en las portadas de las revistas algún día. Todo comienza a ir mal cuando eliminan la privacidad de una relación.
                Me vieron en la fiesta de Louis con ella, pero no creo que le den mayor importancia. A los ojos de la prensa, todas las mujeres que están a mi alrededor podrían ser mi pareja. Supongo que alguna ventaja tendría que tener.
-          ¿Puedo ayudarle en algo? – pregunta una voz cantarina a mi lado.
Me giro para poder ver a una joven dependienta vestida con el uniforme de la tienda; un favorecedor vestido color verde oscuro, medias negras y altos tacones negros con plataforma. Está claro que saben cómo atraer la atención de los clientes.
-          Me gustaría comprar un nuevo móvil, el antiguo quedó destrozado ayer. – respondo echando una ojeada al resto del local.
-          ¿Quiere el nuevo modelo de iPhone, señor?
-          Si, sería lo mejor.
-          En ese caso, sígame. –Canturrea divertida.
La chica se aleja por un pasillo cubierto de productos electrónicos  con un pronunciado movimiento de caderas. Por la forma en la que me mira y sonríe mientras anda adivino que no tiene ningún problema en atenderme.
-          Este es el último modelo, señor. –Dice extrayendo una caja blanca con un iPhone de diseño dibujado en medio-. Cuesta 890 libras, pero tiene un periodo de garantía de un año.
Los párpados de la dependienta no paran de subir y bajar en un coqueto movimiento de pestañas. Agradezco su atención, pero he venido a comprar un móvil lo más rápido que pueda y a largarme en cuanto esté listo.
-          Perfecto. –Mascullo mientras busco mi cartera en los pantalones. Cuando la encuentro, extraigo la tarjeta dorada y se la extiendo a la chica-. Aquí tiene mi tarjeta.
Asombrada por mi prisa, la chica cambia su expresión, ahora algo más disgustada y se dirige hacia la caja para coger el lector de tarjetas. Una vez que pone la tarjeta dentro, me lo inclina para que teclee el código.
-          Aquí tiene. –Dice ella mientras me tiende una bolsita con la caja dentro-. Ha sido un verdadero placer atenderle.
-          Muchas gracias. – Le contesto educado. Iba a irme sin decir más, pero me ha divertido el intento de coqueteo de la chica-. Y también ha sido un placer que me haya ayudado.- Guiño suavemente el ojo mientras cojo la bolsita y me doy media vuelta.

***

La mano de Helena sigue abierta tras unos segundos, no puedo esperar a que me diga cuál ha sido el resultado pero no quiero meterle prisa. La expresión de su rostro cambia por unos instantes adquiriendo una expresión que no logro descifrar. De pronto, aparta a un lado el test para enterrar la cara entre sus manos que se encuentran apoyadas sobre las rodillas.
                Siento como el corazón me da un vuelco y la angustia vuelve. “Ha dado positivo” Su gesto lo demuestra. Lanzo un profundo jadeo mientras me recuesto sobre el sofá alzando la cabeza hacia arriba. “Voy a ser padre, voy a ser padre, voy a ser padre.” Esas palabras me quedan grandes. Estaba casi convencido de que Helena no estaba embarazada cuando llegué aquí, son pocos los casos en los que se consigue quedarse embarazada a la primera, pero eso no quiere decir que sea imposible.
                Me incorporo un poco para poder acercarme a ella, que sigue con la cabeza sobre sus manos. Acaricio su espalda intentando hacer que me mire. Ella estaba aterrada con todo este tema y puede que aún lo esté ahora que sabe la verdad. Observo como se recompone un poco y exhala un fuerte suspiro mientras recobra su postura.
                Veo como sus ojos están algo húmedos y sus mejillas tienen un color más fuerte ahora. Sigue teniendo bastantes ojeras por no dormir. Me obligo a mí mismo a decir algo inteligente para que ambos nos sintamos mejor, como: “Podemos con esto” o “Hay que tomar esto como una buena noticia” pero las palabras no me salen.
-          Hemos quedado en que Helena y Cillian serán los posibles nombres ¿no? – susurra ella con voz quebrada sacándome de mis ensoñaciones. Parece a punto de derrumbarse.
-          Helena…- me acerco un poco a ella para intentar hablar sin que me tiemble la voz.
-          Pues… - interrumpe a la vez que me mira directamente a los ojos- será mejor que los guardes un tiempo.
¿Cómo?” Sigo aturdido por la noticia que ambos hemos recibido y mi cerebro es incapaz de procesar el qué está pasando. Me quedo mirándola con lo que parece ser una cara de completa ignorancia porque ella parece comprender.
-          No estoy embarazada, Niall. – Jadea ella con una pequeña semi-sonrisa asomando en su comisura derecha-. El test ha dado negativo.
Antes de que pueda decir nada más rodeo mis brazos alrededor de su cintura y tiro de ella hacia mí. No quiero nada más ahora mismo. Siento como la tensión va alejándose poco a poco de mis músculos dejando una extraña y placentera sensación que me deja completamente relajado, creo que se llama “Alivio”. Puedo notar como Helena llora en mi hombro, su pecho asciende y desciende rápidamente y lo único que hago es apretarla más fuerte contra mí.
No sé cuánto tiempo nos quedamos así hasta que nos separamos un poco para poder hablar. Pese a que ha llorado y tiene los ojos rojos e hinchados, su rostro refleja una tranquilidad mucho más acorde con su expresión habitual.
-          Me alegra que no estemos embarazados. – comienzo a decir.
-          Era yo la que iba a tener que cargar con el niño los nueve meses y después expulsarlo; técnicamente yo era la embarazada y tú el embarazador. – añade Helena mientras se frota la nariz con la mano y sorbe los mocos. Creo que nunca había visto a nadie rascarse la nariz de ese modo-. Pero me alegra saber que estás aliviado, creía que querías tener un hijo.
-          ¡No! Ahora mismo no, sería de locos pensar ahora en un hijo. – contesto asombrado. Me alegra ver que hay algo de humor en su tono de voz-. Pero tienes que reconocer que me vería muy sexy con mi delantal del Derby manchado de leche en polvo y un pequeño monstruito en mis brazos.
Suelta lo más parecido a una risita que he oído en los últimos días y agradezco que todo vuelva poco a poco a la normalidad.
-          ¡Vaya! Qué desgracia… - dice ella con un ligero giro de los ojos-. Me parece que tendremos que esperar bastante para ello.
Me divierte que me siga en mis tonterías. Tiene un sentido del humor increíble, no creo que pudiera estar nunca con una persona que no es capaz de reírse de las estupideces que hace la gente.
-          Bueno, si insistes puedo llevar mi delantal del Derby mientras esté por casa- alzo un poco la ceja mientras que hago un suave movimiento de caderas.- Puedo llevar con o sin acompañamiento de ropa.
-          No tienes remedio. – dice sacudiendo la cabeza. Cambia su expresión por un momento y se acerca más a mí antes de añadir- No puedo imaginar lo que habría supuesto para nosotros ser padres. A ver, sé que hubiera sido una madre cojonuda, pero odiaba que tuviera que ser así. Inesperado, indeseado y no en el tiempo en el que procede.
-          Yo también me alegro. Si hubiera pasado no  habría estado lamentándome porque ni de lejos quiero que mi hijo naciera en un ambiente así; pero es mucho mejor saber que todo eso ya no es una posibilidad.
Oigo como Helena suspira a mi lado mientras se tumba sobre el lado vacío del sofá. Sigue pareciéndome tan frágil como cuando entré a su casa hará apenas una hora, pero ahora tenía algo más de color en las mejillas y su expresión no era tan tensa.
-          Necesitamos cambiar de tema. – dice dando por finalizada la conversación-. ¿Vas a volver a tu casa o te quieres quedar a comer?
No había pensado lo que haría después de llegar aquí. No creo que mis padres supieran que había adelantado la vuelta a Irlanda, así que técnicamente, yo seguía en Londres para ellos y no tenía ningún compromiso al que ir.
-          Mis padres no saben que he vuelto de Londres.
-          Entonces, podrías quedarte a comer aquí. – Dice casi interrumpiéndome mientras se levanta del sofá. – Ya no tienes ninguna atadura ¿no?
No, ya no tenía ninguna.
***
Piccadilly  está particularmente abarrotada hoy por lo que decido tomar una calle paralela para no tener que andar entre tanta gente. Sería cuestión de segundos que alguien me reconociera. He ido a tomar algo con Lou, en un bar no muy lejos de aquí, apenas unas calles de distancia.
                Me gusta pasar el tiempo con Lou; su vida es tan equilibrada y a la vez tan revuelta. Pese a su edad ya tiene una familia establecida con cada uno de sus pilares base. Pero esto no le impide estar viajando de una punta a otra del mundo con nosotros en las giras. Lo que más admiro es que a ella no le influencia nada en absoluto, esta situación parece que le viene escrita en el nombre. Sé que no es muy normal que una de mis mejores amigas sea una chica que ya es madre y que tiene unos cuantos años más que yo, que además es mi estilista; pero es involuntario el estar con ella. Pese a que trabaja para mí es sincera todo el tiempo y se agradece de vez en cuando un golpe de sensatez.
                Esta noche tengo un programa pendiente con Nick Grimshaw en BBC Radio; hace tiempo dije que le ayudaría con un vídeo del programa por lo que no puedo negarme. Aunque, tampoco es que tenga nada mejor que hacer. Estaba pensando visitar mañana a Ed para ocupar unas cuantas horas hasta que llegue el momento de la entrevista telefónica con Australia.
                Cuando llego al portal de entrada de mi bloque de pisos decido, casi involuntariamente, sacar mi nuevo móvil. Como había quedado en ir a comer con Lou no le había prestado la menor atención, así que no lo había ni encendido.  Antes de encenderlo le introduzco la tarjeta del antiguo móvil para no perder mis contactos y mis archivos; espero que no se hayan dañado también.
                Estoy dentro del ascensor cuando el móvil se enciende. Después de configurar algunos datos, comienzan a llegar notificaciones de mensajes, interacciones de twitter y demás. Tengo 5 llamadas perdidas, una de ellas sé que es de Lou porque me llamó anoche para confirmar la comida de hoy. Otra es de mi madre, supongo que me llamaría para comprobar si iría a casa mañana.
                Atravieso el pasillo que conduce hasta la puerta de mi piso mientras continúo descendiendo con los dedos las llamadas perdidas, cuando leo un nombre repetidas veces.
Claire.
Claire.
Claire.
                Estoy parado frente a mi puerta, sorprendido por las llamadas. “Qué oportunidad llamarme cuando tengo el móvil hecho pedazos.” Maldigo para mí mismo. Tengo un mensaje de voz suyo; no sé qué es lo que me voy a encontrar en él pero pulso el botón de escuchar mientras abro la puerta de mi apartamento.
“Harry,” su voz pronunciando mi nombre hace que me detenga en seco una vez que cierro la puerta. Estoy inmóvil en mitad de mi salón escuchando cómo suena su voz al otro lado del teléfono. No parece tan enfadada como creía que estaría, suena más bien cansada. En cualquier caso, su voz sigue teniendo un efecto potente sobre mí.  “no sé si es que no quieres hablar o que estás demasiado ocupado para contestar al teléfono.” ¡Claro que quiero hablar! Llevo intentando sacar valentía para llamarte desde que te fuiste por esa maldita puerta.
“En cualquier caso...” escucho su respiración nerviosa al otro lado del teléfono, pero no dice nada. Puedo imaginarla abriendo la boca y cerrándola intentando decir algo. Puedo imaginarla con una de esos jerséis largos que le gusta usar, con varios de sus rizos cayendo alborotados a ambos lados de su cara al haberse escapado de su coleta. Puedo imaginar cómo juguetea con sus dedos mientras sostiene el teléfono con su hombro.
“... buenas noches.” Me quedo sorprendido por el mensaje final. Estoy seguro de que quería decir algo más. Pese a que el mensaje ha terminado, tardo unos segundos en darle al botón de volver a reproducir. Y una vez más escucho su voz hablando lenta y suavemente al otro lado del teléfono. Una vez más acaba con ese “... buenas noches” que no hace más que repetirse en mi cabeza.
-          Joder – mascullo mientras me acerco al sofá.
La echo de menos. La echo mucho de menos; demasiado para haber pasado unos dos días separados. Pero es la verdad, echo de menos estar sentado con ella y escuchar hasta el mínimo detalle de cómo ha ido su cotidiana vida, porque eso mantiene la mía como algo real. Echo de menos ver cómo se queja en múltiples ocasiones de cómo está su pelo, cuando a mí me parece encantador. La echo de menos.
Me quedo parado mirando la ventana que tengo enfrente y viendo como pequeñas nubes se acumulan sobre Londres.
-          Genial, va a llover otra vez. –maldigo en plena habitación pese que sé que nadie me escucha.
Una idea comienza a recorrer mi mente y cada vez resulta más tentadora. Ella ha dado su brazo a torcer, llamándome; ahora me tocaba dar el siguiente paso. Pero no estoy seguro de que coja el teléfono si la llamo. Mis dedos buscan en la lista de contactos hasta que encuentro al esperado.
                Realmente no tengo ni idea de lo que estoy haciendo, simplemente me dejo llevar por la sensación del momento y espero hasta que alguien descuelgue el teléfono desde la otra línea. Hasta que lo hacen.
-          ¿Diga? ¿Quién es? – Contesta una voz masculina desde el otro lado del teléfono. No tengo ni idea de lo que ha dicho, ha hablado en español, pero sé perfectamente por la profundidad  y la forma sarcástica de su voz que he acertado con la persona que ha cogido el teléfono.
No me he dado cuenta de que me he levantado del sofá y estoy dando vueltas por la habitación mientras hablo. Las nubes se han hecho más densas y oscuras, y dejan ver algún que otro resplandor entre ellas. Dentro de poco empezará a llover.
-          ¿Simon? – logro decir al final en lo que parece ser un hilo de mi voz.

Demasiado tarde, ha empezado a llover.

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Hola a todas mis lectoras,
Sé que cada vez tardo más en subir capítulo pero es que 2º de Bachillerato quita muchísimo tiempo. He recibido muchísimos mensajes de apoyo en ask que, de verdad, significan muchísimo para mí y os lo agradezco infinitamente.
Quería pediros un favor, el blog tiene muchas visitas, pero pocos seguidores y así es más difícil de encontrar; así que os pido que por favor os unáis al blog y os hagáis seguidores de él para que más personas puedan verlo. Y wattpad marcha bastante bien, pero si queréis ayudarme un poquito y comentad en algún capítulo o votad... sería una gran ayuda.
Muchísimas gracias una vez más por continuar leyendo mi novela y siendo tan increíbles como sois, todos y cada uno de vosotros.
GRACIAS.
Att: Sonia xx


6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias cielo, en cuanto pase unos días y el capítulo suba de visitas subiré capítulo nuevo. Por ahora el blog está creciendo muy poco a poco y necesito ver si más gente se anima a leerlo.
      Gracias de nuevo <3

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  2. AAWWWW mee encantooo, odioo que Harry y Claire hayan discutido QUIERO QUE LO SOLUCIONES! una pena que Helena no estuviese embarazada pero YO QUIERO MININIALL Y MINIHELENA!:P Sorry por no haber comentado en los anterios capitulos que fueron increibles por cierto ^^ Se que me has hechado de menos golosiiniilla♡ porque yo a ti sii :3 Besiitoos
    ~No me has perdido cariño~
    (Graciias por acordarte de mi y avisarme por tw) @5onada1D

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    1. Jooo que encanto *-* Muchísimas gracias por pasarte cielo, me alegro que sigas conmigo después de tanto tiempo :')
      Claro que te he echado de menos! Ya verás lo que pasa no te desesperes jajajajajaja
      - Y me alegro por no haberte perdido -
      Gracias una vez más preciosa! Muchos besos <3

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  3. Ñiiiaaaa me encanta :) Siguela pronto!

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  4. Estoy esperando ansiosa el nuevo capítulo, espero q tarde poquito, besos♡♡

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