¡Raindrops en Wattpad!

Capítulo 46: Good night.

“Y sin embargo, cada hombre mata lo que ama.
Que todos oigan esto,
unos lo hacen con una mirada torva,
otros con una palabra halagadora;
el cobarde lo hace con un beso,
con la espada el valiente.”


Oscar Wilde, La balada de la cárcel de Reading
IMPORTANTE:*Leer la nota al final del capítulo*

No me había dado cuenta, hasta ahora que acabamos de entrar en el bar, del frío que tenía. Mis dedos han adoptado un ligero color rojizo y están entumecidos. La mano de Harry está entrelazada con la mía mientras le guío entre todo el laberinto de mesas de madera maciza hasta donde están el resto de mis amigos. El bar ha completado el cupo esta noche, está totalmente lleno; casi me es imposible llegar hasta la mesa de la esquina. Cuando estoy a unos cuantos pasos veo los hombros de Simon, que está sentado dándome la espalda. Suelto la mano de Harry unos instantes y me inclino sobre él.
        - Tú y yo tenemos que hablar de lo que significa para ti la palabra "amistad". - susurro en el oído a Simon mientras le pellizco en las costillas.
        - ¡Au! - grita al mismo tiempo que pega un pequeño salto en su silla-. No tienes por qué darme las gracias, querida amiga, por lo que veo he sido útil - dice irónicamente mientras señala a Harry a mi lado - así que no me merezco ninguna charla de las tuyas. Limítate a sentarte y a celebrar el año con nosotros.
Me da la espalda y señala un hueco libre en los asientos que rodean la mesa con aire de superioridad. Le hago una señal a Harry para que me siga y giramos alrededor de la enorme mesa redonda hasta los dos únicos sitios que quedaban vacíos para nosotros. Mientras tomo asiento contemplo de nuevo la tradicional decoración del bar. Ya habíamos estado allí antes; su dueño era un fuerte anciano irlandés que abrió el bar hace muchos años. Ahora, su hijo Patrick era el encargado de dirigirlo y, pese a que había mantenido la decoración que había elegido su padre, había renovado muchos detalles que habían aumentado la clientela del bar.
       - He de reconocer, inglesito, que te debo algo de respeto, - dice Simon antes de dar un largo trago a su jarra de cerveza – no entiendo cómo has hecho para que la mismísima Claire Williams te perdone tan rápido. Creía que te dejaría pasar la noche en la calle con el único calor de un buen whisky que ahogara tus penas.
Harry estalla en una carcajada y se dispone a contestarle pero se ve interrumpido por la llegada de Patrick a nuestra  mesa.
       - ¡Feliz año! ¿Todo bien por aquí? ¿Os falta algo? – chilla Patrick para intentar sobrepasar el ruido del local.
Patrick tenía las características básicas de un irlandés. Era bastante alto y robusto, muy blanco de piel y con unos profundos ojos azules. Varias personas de la mesa le piden de nuevo que rellene sus vasos, una vez  termina con ellos, dirige su mirada hacia mí y Harry.
       - ¡Cuánto tiempo sin verte! Pensé que te habías cansado de venir por aquí o algo. – dice con una enorme sonrisa.
       - Sabes que eso no pasará, Patrick. – Digo riéndome. – Volví hace nada de Inglaterra y tenía que haceros una visita.
       - Estamos de celebración, - salta Simon al mismo tiempo que asoma la cabeza junto al fuerte brazo de Patrick. - ¿no te parece que deberías eliminar de la cuenta todas las cervezas que te pida esta noche?
       - Debería de cobrártelas más caras a ti. – dice divertido mientras que le da a Simon suavemente con la bandeja en la cabeza. - ¿Qué vais a tomar vosotros?
Miro a Harry y me doy cuenta de que, hasta entonces, no me había enterado de lo perdido que debía de estar en la conversación. Tiene sus ojos ligeramente entrecerrados y el ceño fruncido, con una cara que reflejaba una total incomprensión.
      - Perdón, a veces se me olvida que no tienes ni idea de español. – digo disculpándome, pero con un poco de tono de reprimenda. Yo sé hablar inglés desde hace mucho y todavía no he encontrado a muchos ingleses que se hayan esforzado por aprender otro idioma que no sea el suyo - ¿qué quieres tomar?
Antes de que Harry pueda contestar Patrick suelta un grito de satisfacción.
       - ¡Haberme dicho que te habías traído a uno de ellos! ¿Te traigo una cerveza, amigo? –le dice a Harry directamente en inglés, con un marcado acento irlandés.

***

Parece que la cola del baño de chicas ha aumentado a conciencia al saber que tengo  unas ganas enormes de ir al baño. He bebido cerveza, pese a que no me gusta, pero la cerveza irlandesa de Patrick es la mejor que he probado hasta ahora y no me puedo negar nunca a tomarla. Sin embargo, Simon, Harry y los demás han bebido ya varias jarras enormes cada uno y acababan de pedir una ronda de chupitos mientras venía para el baño. Por suerte, mi casa no está muy lejos del bar, porque si no, ninguno de nosotros podría conducir el coche esta noche.
Al pensar en mi casa llegó otro pensamiento asociado. Mis padres.
¿Qué dirían cuando vieran a un inglés desconocido y medio borracho en su casa? No tenían ni idea de que Harry vendría hoy, y a decir verdad, yo tampoco. Espero que, sea donde sea donde se han ido con los padres de Simon, se lo estén pasando bien y no decidan volver hasta tarde a casa. O mejor, que no volvieran y se quedaran a dormir en casa de Simon, como siempre. Sería mucho mejor para todos conocerse cuando los efectos de la resaca se hubieran esfumado.
La cola ha avanzado bastante pero casi no lo he notado; sacudo la cabeza mientras me acerco lentamente hasta la última chica que queda para que pueda entrar de una vez. Una chica no mucho mayor que yo, sale del baño colocándose un apretadísimo vestido que permite ver, y no deja nada a la imaginación, cada una de sus curvas. En su lugar, y mientras entro en el baño, estoy yo. Llevo una de mis faldas favoritas y de las que más utilizo siempre a la hora de salir. Es bastante pegada, y de color negro, pero es realmente cómoda y se ajustaba suavemente a mis caderas. En la parte de arriba, tampoco es que hubiera sido muy original, llevo una cómoda y fina blusa color ámbar bajo una americana negra. Me he puesto unos tacones negros que, según creía hace unas horas, serían lo suficientemente cómodos para aguantar toda la noche, pero ya noto cierto malestar en la planta del pie. El pelo, como siempre, había resultado imposible que pareciera presentable. Así que me lo había dejado suelto, pero no había pasado mucho tiempo cuando tuve que recogérmelo en una improvisada coleta por el calor.
Una vez he terminado, salgo fuera del baño y me dirijo hacia donde están todos sentados. Parece que Harry, Simon y unos cuantos más se lo están pasando estupendamente. Aún no sé cómo se las han apañado para que Harry entienda lo que le están diciendo, pero parece que con Simon de traductor se maneja bastante bien. Sorprendentemente, no parece que estén muy bebidos, aunque los pequeños vasos vacíos que están sobre la mesa, indican que ya han acabado casi con la primera ronda de chupitos que han pedido.
Estoy apoyada sobre el respaldo de la silla de Simon cuando una mano me toca la espalda, sobresaltándome. Giro rápidamente sobre mis talones y encuentro unos grandes y conocidos ojos marrones mirándome.
       - Colin. - un susurro ahogado escapa de mis labios.
       - Feliz Navidad, Claire. - Dice fijando sus ojos con los míos.
No sé que decir, así que no digo nada. ¿Qué pretendía que dijera? No me había dejado muchos temas de conversación la última vez que nos vimos.
Veo como agacha la cabeza y sus ojos quedan ocultos por algunos mechones revueltos de su pelo. Parece avergonzado, dado que intenta evitar en todo momento que se crucen nuestras miradas. Me fijo más en su pelo, parece que ha cambiado de corte, ahora lo tiene algo más rizado y alborotado y hace que se vea aún más alto.
       - Oye, sé que fui un idiota la última vez que nos vimos, - dice al ver que no contesto y por fin me mira a la cara - pero quería pedirte perdón por todo. No sólo por lo que hice en Londres, si no por todo lo anterior.
Sigo sorprendida por encontrármelo aquí. En realidad, me extrañaba no haberme topado con él antes, dado que tenemos muchos amigos en común, pero no esperaba para nada tenerlo enfrente de mí esa noche. Me obligo a hablar para no parecer más afectada de lo que estoy:
      - Sí, la verdad es que te comportaste como un idiota dado que tenía toda la razón para estar enfadada.
      - Lo sé - Por la forma en la que susurra, parece realmente arrepentido. Colin, desde que lo conocí, siempre había sido muy extrovertido y seguro de sí mismo hasta parecer arrogante. Quizás sea por eso que, al verlo ahora tan inseguro, veo su arrepentimiento-. No sabes la cantidad de veces que he querido llamarte para arreglar las cosas contigo. Lo hubiera hecho pero...
No le da tiempo a acabar la frase, veo que se fija en un punto muerto detrás de mi hombro y segundos después noto un brazo rodear mi cintura. Al girar la cabeza encuentro a Harry a mi lado con el ceño fruncido.
      - ¿Qué haces tú aquí? - dice lo suficientemente alto como para que ambos nos enteremos sin necesidad de acercarnos pese al barullo del bar.
Veo que Colin cambia ligeramente su expresión que, pese a seguir siendo de arrepentimiento, se endurece al mirar a Harry. Él parece bastante tranquilo, pero Harry ha bebido bastante y no creo que tenga tan buena voluntad.
      - Estoy hablando con Claire, y podría preguntarte lo mismo.
      - Teniendo en cuenta lo que pasó la última vez que nos vimos, creo que tiene mucho más sentido que yo esté aquí a que tú lo estés - Harry habla calmado pero la mirada que tiene no deja nada a la imaginación.
Recuerdo esa última vez, con Harry sangrando por el labio y Colin siendo arrastrado fuera de mi casa, y me veo obligada a intervenir.
      - Colin estaba disculpándose por eso - digo pasando mi mano por la cadera de Harry para tranquilizarlo y me acerco a susurrarle al oído-. Déjale que se disculpe, vuelve a sentarte con Simon.
Me mira con sorpresa para luego fijar su mirada en Colin.
      - Entonces, os dejaré solos - dice justo antes de darse la vuelta para volver a la mesa con todos.
Aún dándole la espalda puedo notar sus ojos en mi nuca y puedo oír a Simon bromeando detrás de mí.
      - Colin, mira, si sólo venías a disculparte... disculpas aceptadas - mientras hablo veo cómo se relaja su expresión-. Ha pasado ya bastante tiempo, creo que podemos poner punto y final a todo esto.
      - Muchísimas gracias, Claire. Enserio.
Al mismo tiempo, se acerca un poco hacia mí pero se detiene al ver que me pego más al respaldo de la silla de Simon. Es una suerte que con toda la gente del bar no puedan oír nuestra conversación, porque no nos habíamos molestado en alejarnos de la mesa con todos nuestros amigos.
      - Acepto tus disculpas, pero no creo que pueda volver al nivel de confianza que teníamos antes. Al menos aún - digo para aclarar las cosas. Antes de haber sido pareja, Colin y yo fuimos buenos amigos. No quería perderlo del todo, pero tampoco volveríamos al principio.
Él baja la cabeza con una expresión algo decaída pero vuelve a levantarla con un amago de sonrisa.
      - Supongo que está bien. Es suficiente - dice en tono amable justo antes de pasear la mirada por la mesa donde están todos sentados-. He llamado y me han dicho que habían quedado aquí, pero si vais a sentiros incómodos puedo irme...
Me cuesta unos segundos darme cuenta que con el 'vais' se refiere a Harry y a mí; cuando me doy la vuelta lo encuentro mirando en nuestra dirección mientras toma un sorbo de otra cerveza que han pedido en la mesa. Tengo que llevármelo pronto si no quiero que llegue arrastrándose a casa.
      - No te preocupes. De todas formas, nos iremos pronto - vuelvo a mirarlo para sonreírle ligeramente.
Nos quedamos unos segundos parados, uno en frente del otro, sin saber qué hacer hasta que decido moverme en dirección al asiento que está al lado de Harry. Colin va a sentarse en la única silla libre de toda la mesa que está en la esquina opuesta a la nuestra.
Cuando me siento, Harry parece más calmado pero no le gusta la idea de que Colin esté sentado en la misma mesa con nosotros.
      - Para el carro, fiera -le susurro al oído e inmediatamente noto cómo se tensa-. Ha venido en son de paz, además, también son sus amigos.
      - No me gusta la idea de que, después de lo que te hizo, se comporte como si no pasara nada.
Noto que el alcohol se le ha subido a la cabeza; aunque lo raro es que, con lo que ha bebido, no esté tan borracho como Simon, que no hace más que reírse e insistir a todo el mundo para que beba.
      - Bueno, eso ya ha pasado y no podemos hacer nada con ello. Además, si no hubiera sido así, quizás no estarías aquí sentado conmigo esta noche - le digo sonriendo.
      - Tienes razón, -acerca su cabeza a la mía y me da un ligero beso justo antes de continuar- bastante mal tiene que sentirse después del error que cometió - vuelve a acercarse más a mí y sobre mis labios susurra-. Pero creo que hubiera llegado a ti de todas formas.
Pone una mano en mi muslo al mismo tiempo que me besa con más urgencia que antes y tengo que hacer un esfuerzo por aclarar mi mente y recordar que estamos rodeados de todos mis amigos.
      - Bueno, -digo separándome de él ligeramente y no puedo hacer más que reírme cuando veo la cara que tiene- creo que esta ha sido su  última cerveza esta noche, Styles. En cuanto la termines nos vamos a casa, no quiero tener que ir arrastrándote.
      - ¿Quieres decir que esta noche no dormiremos juntos? - salta Simon al instante con una voz demasiado divertida. Ya había visto al Simon bebido antes, pero nunca pasaba de moda.
      - ¿Dormís juntos? - salta Harry con una cara de sorpresa.
Las noches en las que nuestros padres salían juntos siempre nos quedábamos a dormir en cualquiera de nuestras casas para hacernos compañía, y la noche de año nuevo siempre era una de ellas.
      - Puedes venirte con nosotros a casa si quieres - le ofrezco.
      - Bah, paso de hacer de carabina. Además, el inglesito parece haberte echado mucho de menos- dice señalando a Harry que sigue muy pegado a mí- y no quiero formar parte de nada más que tenga que ver con él esta noche -grita justo antes de dar un buen sorbo a su jarra de cerveza.
Noto como la sangre sube a mis mejillas pero al mismo tiempo suelto una carcajada. Yo también he bebido bastante, pero estoy infinitamente mejor que los dos personajes que tengo a mi lado.
       - Entonces, ¿podemos irnos? - digo cuando veo que la jarra de Harry está vacía.
Son casi las cuatro de la mañana y llevamos ya tres horas en el bar. No sé cuando llegarán mis padres a casa, pero sólo pido que hayan bebido y no puedan conducir de vuelta. De esa forma, tendrían que quedarse en casa de Simon y no verían a mi querido novio en tal estado.

***

       - Esto es precioso.
Es la quinta vez que repetía las mismas palabras en los quince minutos que llevábamos caminando dirección a casa. Podría haber llamado a un taxi, pero supongo que era mejor para Harry despejarse un poco. De camino a mi casa, habíamos pasado por calles que dejaban ver la Alhambra iluminada por la noche que, junto con lo poco que había nevado, daba unas vistas increíbles. Pero para Harry parecía que viera una nueva imagen cada vez que aparecía ante nosotros.
Seguía sorprendida por su capacidad para beber. Podría haber pasado por alguien sobrio si controlara mejor la bolsa de viaje que aún lleva sobre el hombro y no hablara con una voz más grave y arrastrada de lo normal.
Íbamos cogidos de la mano mientras me contaba el cómo había llegado aquí y lo que me había perdido de su vida en estos días. Mientras hablaba, yo me dedicaba a mirar la forma en la que, despreocupadamente, su mano apartaba el pelo, excesivamente largo, de su cara. En la forma en la que sus labios se movían a la vez que contaba entusiasmado cómo había conseguido llegar a tiempo.
'Ya te digo si te he echado de menos' pensé para mí.
Antes de que quisiera darme cuenta, habíamos llegado a la puerta de mi casa. Para mi alivio, el coche de mis padres no estaba en la puerta. Pero siempre podrían haber llegado andando.
Cuidadosamente, abrí la puerta con las llaves y arrastré a Harry hasta dentro.
       - Espera aquí mientras compruebo que mis padres no están arriba -le susurro mientras cierro la puerta sin hacer ruído y subo de puntillas las escaleras.
Con alivio, descubro que mis padres aún no han llegado y, por la hora que es, no tienen pinta de volver esta noche. Más tranquila, bajo a la planta baja para encontrar que Harry no está donde lo dejé.
       - ¿Harry?
Lo busco por las habitaciones contiguas hasta que me lo encuentro mirando unas fotos sobre la repisa de la chimenea apagada.
       - Claire, eras la niña más adorable que he visto en mi vida -dice mientras señala con el índice una foto mía de cuando tenía 3 años. En la foto, salgo con un mono vaquero y unas zapatillas de deporte, ambos cubiertos en barro, con una coleta a cada lado de mi cabeza-. Pero parece que también eras un demonio.
       - ¿Qué dices? Si siempre he sido un ángel -digo divertida mientras me acerco a él.
 Harry deja la foto y me rodea entre sus brazos.
       - Bueno, puede que tengas aspecto de ángel, -inclina su cabeza hacia mi oído- pero ambos sabemos que tienes tu lado salvaje.
Suelto una carcajada al mismo tiempo que me aparto de él para dejar la foto en su posición inicial y le cojo de la mano para guiarlo escaleras arriba.
Mi habitación estaba alejada de la de mis padres y mi hermano, en el otro extremo de la casa junto a una pequeña habitación de invitados. Tiro de Harry hasta mi cuarto y enciendo la luz.
Cuando me llevé la mayoría de mis cosas a Londres la habitación me parecía bastan te vacía, pese a que dejé bastantes cosas de decoración en los estantes y todos mis libros. Mis padres habían decidido redecorar mi habitación cuando tenía catorce años y habíamos comprado muebles nuevos que no pegaban nada con el color de las paredes. Decidimos entonces cambiar el color y por aquella fecha, decidí que sería conveniente el rosa.
Ahora, al entrar con Harry en la habitación y ver cómo una sonrisa maliciosa se dibujaba en su cara al ver las paredes... no me parecía tan buena idea.
      - Muy rosa todo ¿no? -dice alzando una de sus cejas.
Le pego no muy fuerte en la barriga y me pongo a buscar cosas en el armario.
Oigo a Harry detrás de mí dar unos cuantos pasos y toquetear las cosas de mis estantes.
      - ¿Has leído todos estos libros? -dice con uno de ellos, cuyo título no alcanzo a ver, entre las manos.
      - Sí -digo a duras penas ya que no consigo llegar hasta el último estante donde tengo las mantas de la cama-. Desde pequeña me ha encantado leer y tengo bastantes libros acumulados ahí. No pude llevármelos a Londres, como comprenderás.
Cuando por fin consigo alcanzar las mantas, llego hasta donde está Harry y se las pongo en las manos.
      - La cama de al lado es bastante grande y, aunque en ese cuarto hace bastante frío, creo que podrás apañártelas con esto.
Hay un momento de silencio en el que Harry mira las mantas que tiene sobre las manos y luego levanta la cabeza para mirarme.
      - Creía que iba a dormir contigo -dice realmente intrigado. Su expresión expresa demasiada decepción y no puedo evitar reírme.
      - No sé si mis padres volverán en algún momento de la noche. Lo más posible sea que no, pero no quiero arriesgarme a que, además de que te encuentren aquí, te encuentren acostado en mi cama -digo cruzándome de brazos-. ¿Has traído pijama?
Me mira con una expresión de burla y, cuando recuerdo que él nunca usa pijama, le hago una señal de rendición con la mano y le indico la puerta donde está el cuarto de invitados.
      - Pues yo sí que tengo que ponérmelo, así que entra ahí y ve haciendo tu cama.
      - Claire, te he visto desnuda, no creo que sea necesario que te deje para que te cam... - iba a continuar con la frase, pero le lanzo una mirada de impaciencia y le señalo de nuevo la puerta.
Él se limita a soltar un bufido y a entrar en el cuarto.
Empiezo a notar los efectos secundarios del alcohol y comienzo a sentirme adormilada mientras busco en los cajones mi pijama. Oigo ruido en la habitación de al lado pero no le hago caso. La verdad es que hubiera dormido con él de buena gana, pero además de que quería seguir atormentándolo un poco, mis padres podrían llegar en cualquier momento.
Cuando termino de cambiarme recojo un poco las cosas y me preparo para entrar en la cama.
       - Claire, ¿me puedes decir donde está el baño? -salta Harry desde la puerta haciendo que de un pequeño salto del susto.
       - La primera puerta que te encuentras al subir las escaleras.
Al girarme, descubro que está apoyado en la pared desnudo, con unos boxers negros como única prenda. '¿Qué es lo que pretende este hombre?' Pienso para mí. Pero al ver la sonrisa divertida que dibuja en su cara, no tengo que preguntar.
Se queda parado en la puerta, aparentemente divertido ante mi reacción al descubrir que estaba medio desnudo.
       - ¿No tenías que ir al baño? - pregunto.
Se da la vuelta y lo oigo alejarse por el pasillo.
Los efectos del alcohol que antes notaba han cambiado completamente. Ahora estoy más que despierta y con la imagen del maldito Harry parado en mi puerta. El hecho de que su pelo esté ligeramente más largo no hace más que añadirle atractivo.
Sacudo la cabeza intentando centrarme y me meto en la cama. Por lo que había bebido en el bar, sabía que estaba mucho más cuerda que Harry en estos momentos.
Tras unos segundos oigo unos pasos de vuelta y espero a que aparezca de nuevo en la puerta de mi habitación. Pero no lo hace. Sorprendida y algo decepcionada, me acurruco entre las sábanas de mi cama y apago la luz.
Oigo como se desploma de manera despreocupada en la vieja cama del cuarto de al lado, haciendo que esta emita un crujido de reproche.
'Genial, no ha sido tan difícil' Cierro los ojos e intento relajarme.
Pasan los minutos pero no consigo hacer que mi pulso se tranquilice y mi boca está cada vez más seca. Me levanto con fastidio y camino rápidamente hacia el cuarto de baño, esforzándome por no mirar al cuarto de al lado cuando paso por su puerta.
Tomo un gran trago de agua del grifo y al levantar la cabeza veo mis mejillas enrojecidas en el espejo. Suelto un bufido y, cogiendo un poco de agua con las manos, me humedezco las mejillas y la base del cuello.
       - ¿Te encuentras bien?
Suelto un pequeño chillido cuando vuelvo a encontrar a Harry en al puerta. No lo había oído llegar y, al no escuchar ningún ruido desde su cuarto, supuse que ya estaba dormido. Mis mejillas se ponen aún más rojas.
       - Perfectamente, ¿qué haces aquí?
       - Sólo he venido a beber algo de agua también -dice acercándose a mí-. Debe ser de todo lo que he bebido pero estoy sediento.
Me alejo de él cuando, pese a tener mucho espacio en el baño, se pega innecesariamente a mí para acercarse al grifo. Lo veo cómo bebe del chorro de agua que cae y se incorpora colocando su largo cabello hacia atrás. No entiendo el porqué, parece ahora más centrado que yo, cuando hace apenas media hora parecía que iba a bailar en mitad de la calle.
       - ¿Sigues aquí? - dice sacándome de mis pensamientos mientras me mira sin borrar esa estúpida expresión divertida de su cara.
Siento cómo vuelvo a ruborizarme y cómo la rabia comienza a aparecer de nuevo. Me hago reaccionar y comienzo a caminar rápidamente hacia mi cuarto, pero antes de llegar a la puerta siento como unos brazos me rodean por la espalda y una voz ronca me susurra al oído:
       - Aún no me has dado las buenas noches.


Hola a todas: 
había dejado este fanfic hace más de un año. No tenía intención de continuarlo, pero hoy me ha dado por ahí y he subido un capítulo que tenía a medio escribir. No sé si alguien sigue interesado en que la continúe y ni siquiera si alguien sigue al tanto de la novela. Agradecería mucho que si leéis el capítulo, lo comentéis para que yo pueda saber quién está aún interesad@ en que la continúe.
No sé que rumbo va a tomar el fanfic pero creo que merece que al menos la termine.
¿Qué opináis?
Sonia.

5 comentarios:

  1. Hola :) Me encantaría que la siguieras, aunque fuera para recordar lo mucho que me gustaba leer cada nuevo capítulo. Desde que subiste la última entrada he estado mirando de vez en cuando a ver si habías actualizado el blog y, cuando he visto hoy por casualidad que habías subido capítulo nuevo, me ha hecho muchísima ilusión. Ojalá la continúes, de verdad.
    Un abrazo,
    Lucía

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    1. No sé si estamos en la misma posición, pero ya no estoy con 1D como lo estaba antes. Sin embargo creo que quizás debería terminarla, independientemente de que sea un fanfic o no. Muchísimas gracias por comentar, enserio. Y muchísimas gracias por seguir pendiente de la novela incluso cuando no parecía que fuera a subir nada. No sabes la alegría que me da.
      Un abrazo :)

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  2. Hola, a mi me gustaría que la terminaras. Aunque sea un capítulo más que le ponga punto y final. Te entiendo cuando dices que ya no estás con 1D como antes porque a mi me pasa lo mismo, sin embargo me estaría bien acabarla y darle un final (ya digo, aunque sea un único capitulo más que cierre la historia) sin tener en cuenta si es una fanfic o no.
    Espero escuchar de ti pronto :)

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    1. Yo opino lo mismo, aún tengo que pensar cómo hacerlo para que a vosotras no os resulte pesado y tenga algo de coherencia pero creo que tanto vosotras como la historia lo merecéis.
      Muchísimas gracias por comentar, enserio. Aún no me creo que algunas sigáis por aquí :')

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  3. Cuando me he vuelto a meter en el blog y he visto que había una nueva entrada me ha dado algo, estaba deseando que la continuaras. Yo la recomiendo mucho y me gustaría un final.
    Saludos!

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